Publicado el: vie, Ene 19th, 2018

Ante el hambre y la tragedia que vivimos los venezolanos, reivindicamos la movilización y la protesta popular

Por: Oposición de Izquierda en Lucha

La situación del país es absolutamente desastrosa y se avecina en el horizonte un gran estallido social, que ya se vislumbra en la ola de saqueos y disturbios ocurrida recientemente. En los últimos cuatro años la economía se ha contraído en alrededor de un 40%, y desde el año pasado nos enfrentamos a una brutal hiperinflación. Las perspectivas para este año son aún peores a las de 2017. Esto ha sumido a millones de personas de los sectores obreros y populares en la miseria. Los salarios están totalmente destruidos, el salario mínimo ronda los 5 dólares mensuales. El hambre azota a millones, ya es común ver a numerosas personas deambular por las calles hurgando en la basura en búsqueda de alimentos. Hasta organizaciones como la FAO, que anteriormente saludaban la política alimentaria oficial basada en la ficción de la bonanza petrolera, ahora difunden informes donde constatan el crecimiento acelerado del hambre y la desnutrición. Todo este dramático cuadro es el que generó protestas en diciembre por las tramposas promesas de distribución de bolsas de Clap, de perniles y de bonos navideños, y que en los primeros días de este año viene propiciando numerosos saqueos y protestas populares en los estados Bolívar, Zulia, Anzoátegui, Distrito Capital, Portuguesa, Trujillo, Miranda, Nueva Esparta, Guárico, Sucre, Yaracuy y otros. Los trabajadores cementeros y eléctricos en Anzoátegui, los trabajadores del Metro de Caracas, los petroleros de Petrocedeño, y otros sectores de la clase trabajadora también empiezan a movilizarse, realizar cascazos, huelgas de brazos caídos y otras acciones de lucha. La situación es explosiva.

El desastre se profundiza, la mortalidad materna e infantil alcanzó niveles no vistos desde la década de 1960 e incluso en algunos indicadores de los años treinta. Epidemias de difteria, paludismo, tuberculosis, sarampión y de otras enfermedades que se daban por superadas décadas atrás, castigan a los sectores más humildes. Los hospitales y centros asistenciales no cuentan con presupuesto ni recursos para atender el desastre. El gobierno oculta criminalmente todas estas cifras, niega las dimensiones de la crisis, incluso, habla de “victorias” en el sector salud y de un inexistente Sistema Público Nacional de Salud. En el ámbito de la educación, la deserción crece vertiginosamente. Los servicios públicos se encuentran en franco deterioro, afectando el acceso al gas doméstico, la energía eléctrica, el transporte y el agua a millones de venezolanos y venezolanas.

Toda esta crisis ha sido generada por un gobierno indolente que saqueó una renta petrolera milmillonaria durante más de una década en la que Hugo Chávez ejerció la jefatura del Estado, en medio de la cual se presentó la mayor fuga de capitales y los más elevados índices de corrupción en nuestra historia. La corrupción se manejó sistemáticamente como un modo de configuración de alianzas y de solidificación de lealtades políticas en el gobierno. Y ante la caída de los precios petroleros, se viene aplicando un paquetazo mucho más terrible que los aplicados por los gobiernos antipopulares del período puntofijista.

Se ha recortado de manera drástica las importaciones de medicinas y alimentos, privilegiando los pagos de una deuda externa fraudulenta. El vicepresidente Tarek El Aissami en reunión con tenedores de bonos, a fines de octubre del año pasado, ratificó la voluntad de seguir pagando la deuda externa y admitió que el gobierno pagó más de $73 mil millones en 36 meses. Maduro incluso ha creado un nuevo mecanismo de distracción y endeudamiento a través de la supuesta criptomoneda “Petro”, intentando generar un boom con pretensiones de panacea, la cual le da un tiro de gracia a nuestro signo monetario. Y, con la aparente creación de un nuevo tipo de cambio oficial, buscan además ponerle la mano a las remesas que envían migrantes venezolanos a sus familiares. Mientras tanto, con la asignación estatal de dólares a 10 bolívares se saquea la renta petrolera y alimenta la acumulación de capital en sectores emergentes (la llamada boliburguesía) y tradicionales de la burguesía.

El gobierno ha perdido la base social de la que gozó durante muchos años. El descontento popular es mayoritario, como se expresó en el voto castigo del año 2015 y en centenares de protestas populares desde entonces. La respuesta del gobierno ha sido huir hacia adelante, imponiendo un cambio autoritario en el funcionamiento del régimen político, con la imposición de una ilegítima y fraudulenta Asamblea Nacional Constituyente que avanza en la restricción de los derechos democráticos, como se evidencia en la llamada “Ley contra el odio”, al tiempo que profundiza el entreguismo con la aprobación de una ley para normar el saqueo del Arco Minero del Orinoco y una ley de protección y promoción de inversiones extranjeras. El gobierno ha creado perversos instrumentos de control político, como el “carnet de la Patria” y la distribución de alimentos a través de los CLAP, con el expreso objetivo de arrodillar, humillar y someter a la población, como lo recomienda la asesoría cubana. Otro cambio en el régimen lo ha constituido el otorgamiento de mayores cuotas de poder a una cúpula militar corrupta y sobre la cual existen señalamientos de participación en negocios turbios, que además de los recursos asociados a las cuestiones militares y del contrabando de gasolina y alimentos a través de las fronteras, ahora administra Pdvsa, tienen un canal de televisión, una empresa minera y petrolera (Camimpeg), y está a la cabeza de los principales ministerios, así como de numerosas gobernaciones y alcaldías.

Por la unidad de acción de los trabajadores y amplios sectores populares, por la construcción de una oposición de izquierda

El modelo económico, político y social del chavismo no es socialista ni antiimperialista, ni de izquierda, como la propaganda oficial afirma engañosamente y algunos sectores de la sociedad venezolana creen, sino que representa la degeneración corporativista a niveles nunca antes vistos del capitalismo semicolonial y extractivista, basado en el saqueo de nuestro principal recurso, el petróleo, por parte de transnacionales extranjeras. Modelo hoy expresado en las empresas mixtas entre el Estado y empresas yanquis, chinas, rusas, europeas, japonesas, iraníes y de otros países. Por su parte, la oposición patronal y reaccionaria agrupada en la MUD es profundamente antipopular, electorera y proimperialista, y respalda abiertamente las amenazas y propuestas de intervención militar extranjera en el país. En vez de ser consecuentes en el acompañamiento a las protestas populares contra el hambre como las que ocurrieron el año pasado, jugaron a su desgaste dejándolas a su suerte, actuando como verdaderos tránsfugas cuyo único propósito es medrar y compartir cuotas de poder del Estado y la renta petrolera con la cúpula gobernante. Ahora apuestan a la presión y a la injerencia extranjera, en el marco de sus negociaciones conciliatorias con el gobierno, en jornadas como las que se desarrollan en República Dominicana. Su conducción, comprometida únicamente con los intereses de capitales nacionales y extranjeros, le convierte en un obstáculo para que los sectores populares y obreros se sumen a las protestas para derrotar al gobierno en las calles. Aunque muchos de sus voceros se abstienen de decirlo abiertamente, el programa de la MUD ante la crisis pasa por privatizaciones, liberalizaciones y la continuidad del entreguismo chavista ante las transnacionales, el extractivismo y el clientelismo.

Las organizaciones y activistas de izquierda que nos oponemos al gobierno y rechazamos a la MUD y otros sectores de la oposición patronal, que cerramos filas única y exclusivamente con el pueblo que vive de su trabajo, que reivindicamos el derecho a la protesta popular y repudiamos la criminalización y persecución de los que luchan, afirmamos: ¡quienes protestamos no somos terroristas! Defendemos la necesidad de que los trabajadores y demás sectores populares se movilicen para derrotar el ajuste económico y en defensa de sus derechos, violentados sistemáticamente. Denunciamos los dispositivos represivos como la OLHP, que institucionalizan las ejecuciones extrajudiciales, igualmente a los grupos armados paraestatales autodenominados colectivos que son utilizados para sembrar el terror y asesinar en las localidades populares del país. Defendemos el derecho a la huelga en las empresas públicas y privadas, así como el derecho a la organización sindical y popular autónoma. La lucha social actualmente es una defensa de la sobrevivencia misma.

Postulamos un programa alternativo ante la crisis, entre cuyos elementos se encuentran la denuncia del pago de la deuda externa, una deuda odiosa cuyos pagos se le cobran al pueblo trabajador en la forma de recortes a las importaciones, recortes a la seguridad social y los salarios, todo lo cual se traduce en más miseria y más hambre. Exigimos dejar de pagar la deuda e invertir esos recursos en la recuperación de la producción nacional y la industrialización, el restablecimiento de las importaciones de alimentos y medicinas mientras no se produzcan en el país, el aumento del salario mínimo real a fin de que cubra la canasta básica, la realización de una reforma agraria, la concreción de una reforma tributaria progresiva y la recuperación de las empresas básicas. Exigimos la nacionalización de la industria petrolera, sin empresas mixtas ni transnacionales, para que se pueda disponer de esos cuantiosos recursos que actualmente son saqueados a fin de la transformación socioeconómica de Venezuela. Denunciamos los acuerdos entreguistas de las zonas económicas especiales y el Arco Minero del Orinoco y llamamos a rescindir dichos contratos. Y, además, darle un giro de ciento ochenta grados al extractivismo que ha sumido en la monoproducción y en el atraso al país. Consideramos que es indispensable repatriar los capitales fugados en el festín corrupto de los últimos años, capitales que fueron a parar a paraísos fiscales como Andorra, así como confiscar las cuentas y bienes de las empresas que sobrefacturaron millones de dólares en importaciones.

Las organizaciones y activistas que suscribimos esta declaración extendemos el llamado a coordinar esfuerzos a todos los luchadores sindicales, comunitarios, estudiantiles, campesinos, del movimiento de mujeres, ecologistas, de defensa de los derechos de la comunidad sexodiversa, defensores de los animales no humanos y de todos los sectores populares comprometidos con el impulso de una salida obrera y popular a la crisis. Incluso llamamos a los sectores de las fuerzas armadas descontentos ante el hundimiento del país y que no estén dispuestos a seguir jugando un rol represivo y manchándose las manos con la sangre del pueblo, a sumarse a las filas de los más humildes de nuestra sociedad que hoy protestan. Nuestro llamado urgente es a avanzar unitariamente en acciones concretas para enfrentar las políticas del gobierno de manera autónoma, mientras realizamos una discusión democrática que respete la diversidad de los sectores que conformamos la oposición de izquierda. Tal es el sentido de la coordinación que estamos construyendo.

OPOSICIÓN DE IZQUIERDA EN LUCHA

Firman organizaciones políticas y sindicales, activistas y luchadores sociales.

José Bodas, secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv)
Thony Navas, presidente de Sirtrasalud Distrito Capital
Marco García, secretario de Relaciones y Propaganda de SinatraUCV
Antonio Espinoza, profesor universitario, secretario de Finanzas de Fapicuv
Orlando Chirino, coordinador nacional de la Corriente Clasista, Unitaria, Revolucionaria y Autónoma (C-cura)
Jairo Montaña, trabajador de la salud, delegado sindical
Oscar Linares, trabajador de la salud, delegado sindical
Humberto Decarli, abogado laboral
Armando Guerra, exdirectivo del sindicato de Hidrocapital
Edgard Blanco, docente jubilado
Wilfredo Espinoza, jubilado Cantv
Miguel Angel Hernández, secretario general del Partido Socialismo y Libertad (PSL)
Leonardo Arantes, Unidad Socialista de Trabajadores (UST)
Alberto Borregales, Ruptura, Tercer Camino
Jesús Contreras, Bandera Roja Caracas
Nayib Maita, economista
Ricardo Virgüez, ingeniero
Irma Barreto, periodista
Alejandro Bruzual, profesor universitario y escritor
Victoria Chópite, profesora universitaria
Hernán Acosta, activista social y político
Omar Vásquez Heredia, politólogo, profesor universitario
Miguel Angel Martín, estudiante universitario
Luis Villafañe, estudiante universitario
Jesús Moises Ruiz, estudiante universitario
Manuel Malavé, estudiante universitario
Julia Cidras, economista

  • Docto Vulgo

    Ustedes de izquierda no tienen un coño e madre. Afiliense a la MUD. El verdadero hombre izquierda no piensa con la barriga. Cobardes

    • Ismenia Brito

      A ti te permiten pensar? Hazlo para que veas que te pasa. Y de que barriga hablas? si todos andamos “chupados”

      • Docto Vulgo

        Ismenia Brito, desde luego que usted no piensa y como “piensa” con la barriga, esta chupada. Usted mismo lo reconoce. Quitarse la harina PAN del cerebro, para que por lo menos se pregunte quien le esconde y le sube el precio a su comida. Al fin y al cabo usted vive para comer.

        • Ismenia Brito

          No me engancho con “cerebros lavados” y tarifados como Ud. que a toda critica ripostan echando la culpa al imperio

          • Docto Vulgo

            Ismenia, la inteligencia en usted es como la belleza en mujeres sin virtudes: ¡Constituye un elemento más de perdición!

          • juan alirio colmenares

            y la de tu madre un monumento a la desidia, vieja puerca que no se baña, ASCO

        • juan alirio colmenares

          a como tienes la malta bachaquero?

    • juan alirio colmenares

      me puedes chupar la manguera?..digo por que eso es lo unico q sabe un chupazolano

  • Ismenia Brito

    Documento de Oposición de Izquierda en Lucha presenta explícitamente la cruda realidad de nuestro país hoy día, Lo suscribo con solo recomendar cuidado al utilizar el verbo EXIGIR que, se repite en el párrafo 8. Porque exigir a quién? Con tal deslinde con la farsa “patriota izquierda”, toca es acentuar el carácter denunciativo por parte de todos. Saludos a la gente de la verdadera izquierda…

  • TEGUESA

    Lamentamos muy de veras que, el proyecto autóctono bolivariano, republicano, democrático, insertado en la CRBV, con el apoyo del poder popular, y que fue siendo vulnerado poco a poco por falta de consistencia ideológica política, coherente, adaptada a postulados constitucionales y jurídicos claramente definidos con los principios y doctrina de nuestro Libertador Simón Bolívar. Doctrina que es original, autóctona, única en el mundo, no es copia ni calco de doctrinas liberales, conservadoras y sus diversas ramificaciones que en el tiempo se han impartido de Europa y Estados Unidos, para dominar hegemónicamente gran parte del mundo occidental.

    El pensamiento bolivariano, que Chávez protagonizó en sus comienzos, con un liderazgo que se pensó se mantendría solamente bolivariano, pero de repente aparece mezclado con un ”Socialismo del Siglo XXI”, lo que de inmediato fue distorsionando los objetivos originales del sistema republicano estructurado por Simón Bolívare en el histórico Congreso de Angostura donde trazó todas sus estrategias de lo que debía ser una República democrática con sus cinco poderes que garantizan la gobernabilidad, sin haber permitido influencias de doctrinas, precisamente de quienes sembraron el colonialismo y la dominación de nuestra América.

    No encuentro otra doctrina política como la del legado de Bolívar, todas las demás incluyendo marxismo, comunismo, socialismo, la social democracia, social cristianismo, neoliberalismo, capitalismo, conservadurismo, monarquismo y sus restos que aun tienen poderes, en Europa, Oriente Medio, Asia, y hasta en el África con gobiernos autocráticos, que tampoco escapan en nuestra América Latina, muchos con la etiqueta de democracias, pero estas surgidas al calor de la Demagogia, Populismo, falsas promesas, líderazgos negativos, detractores de la ciencia política como tal.

    Así que imperios hegemónicos siguen pretendiendo dominar el mundo, aplastando la diversidad del pensamiento, los gobiernos de Estados Unidos, en sus proyectos, que ya no son secretos se leen por Internet, hablan de un solo gobierno, de una sola religión, un solo ejército, es decir una dictadura universal; otros países no andan muy lejos, aunque tienen otras visiones con respecto al poder, cuesta seguir creyendo en izquierdas y derechas, trajinadas, vulneradas, fracasadas, con sumos errores e incumplimiento de doctrinas, qué decir de fascismo y otras corrientes radicales y con pasados nefastos, liderazgos al margen de la filosofía política, y además que ya en la plenitud del siglo XXI existe una sociedad con otras características de dinamismo, de cambios, no es posible seguir sustentando doctrinas que heredamos desde el medioevo, y que dominan aristocracias o poderes sustentados en la fuerza de las armas y el poder absolutista de la economía.

    El mundo está en un péndulo, amenazas, confrontaciones, acomodos, armas nucleares, violencia política con trágicas consecuencias, sistemas políticos pervertidos, penetrados por mercaderes del politiqueo, hasta la industria de las drogas ya marcan pauta en transfondos del poder políticos en algunos países y con problemas de sicariatos, ejércitos mercenarios, eliminación de personas en la oscuridad de la noche, o muchas veces bombardeados con armas sofisticadas, hay países víctimas de esa violencia política, que ha extremado en fanatismos o pasiones que ubican a líderes gobernantes como obnubilados, al margen de la razón o la inteligencia como privilegio natural. Es un mundo convulsionado, donde el Derecho Internacional, la Carta de la ONU y demás tratados de dignidad y respeto son vulnerados por ese poder omnímodo, que impone.

    Debe haber una redimensión de la visión de la real ciencia política, de los liderazgos para que, la probidad, lo humano, la esencia o sentido de la vida sean el camino, alejados de la retórica de la mentira o demagogia, del populismo, del cinismo o la hipocresía a lo Tartufo, Maquiavelo o Fouché, y tantos otros del divide y triunfarás, o del aniquilamiento del adversario para aplastar el libre pensamiento o la confrontación de ideas, pues debe prevalecer el respeto a la manera de pensar y sentir de cada quien, ¿Será que estamos muy lejos de la razón y la lógica humana, es muy difícil respetar las leyes y convenios entre seres humanos que son privilegiados con la Inteligencia o seguirán privando y mandando los obnubilados?

  • Javier José García Rodríguez

    Excelente iniciativa. Amplio contenido. Es necesario ampliar la lucha a todas las tendencias, en el objetivo de las libertades democráticas en general. Para poder restablecer al máximo la participación popular y de los trabajadores Nadie tiene que entregar su programa. Salgamos del totalitarismo hambreador, antinacional y corrupto. Con la mayor movilización del pueblo que podamos lograr. Saludos
    .

  • Amauta

    Horas decisivas para los comunistas en Venezuela.

    Estimados camaradas, que lamentable que la izquierda marxista en Venezuela, en su más diversas variantes, se pusieron a revolotear alrededor de los petrodólares del chavismo como moscas a la miel. Las fuerzas armadas burguesas en alianza con burócratas e imperialistas jamás podrán dirigir un proceso revolucionario democrático autentico, mucho menos socialista.
    El llamado proceso revolucionario bolivariano, que se cocinó en los cuarteles, fue una verdadera farsa desde sus inicios. Más bien fue un plan para asaltar la renta petrolera; en el cual, las transnacionales se llevaron su parte. Como el plan exigía romper la caja fiscal sin dar cuentas a nadie, al chavismo se le ocurrió la brillante idea de declarar al proceso como una revolución. Entonces, a rio revuelto ganancia de pescadores. El caso es que entre transnacionales, militares y burócratas se embolsicaron más de 500 mil millones de dólares, dejando a los trabajadores en la miseria, bajo el castigo de una hiperinflación devastadora y buscando comida en los basurales.
    Lo más triste es que la izquierda marxista en Venezuela ya no vale ni medio bolívar. Es inevitable una guerra civil en Venezuela con golpistas de ultraderecha surgidos de los cuarteles encabezando las insurrecciones populares. ¿Tienen claro dicho escenario? La izquierda marxista se está preparando para ello. Pronto, el fuego de los cañonazos se apoderará de lo cotidiano en Venezuela. Supongo que tienen claro que la oficialidad ultraderechista desaparecerá a balazo limpio todo lo que huela a chavismo y comunismo.
    La praderas y barriadas venezolanas están llenas de leña seca. Una sola chispa puede incendiar la pradera. Hay que acumular fuerzas, ya queda poco tiempo. Pero, ¿cómo lo hacemos? Los marxistas consecuentes deben discutir esto con toda seriedad, de lo contrario terminarán a la cola del chavismo armado, con altas posibilidades de ser aplastados por las masas conducidas por militares de ultraderecha. En aquellas zonas más desesperadas por el hambre hay abundante material para construir zonas liberadas y economía de guerra. Los comunistas tienen que ponerse a la altura de las circunstancias en Venezuela. La mejor manera de acumular fuerzas revolucionarias en la situación actual en Venezuela es forjando los embriones del futuro Ejército Revolucionario del Pueblo.
    Si podemos entender a cabalidad que en las actuales circunstancias de la lucha lo que tenemos que impulsar es una revolución democrática, lograremos que cientos miles de hambrientos se unan al ejercito revolucionario. Incluso, en el camino, se encontrarán con militares rebeldes progresistas, susceptibles de ser ganados. Nada de esto sería posible si las izquierdas marxistas apuestan por una salida legal, institucional, electoral para la crisis. Por este camino, están condenadas a no pasar de grupúsculos pequeños sin ninguna trascendencia y a no pasar de pequeñas marchitas que llaman la atención por lo ínfimo de su número.
    Siempre habrá camaradas dispuestos a construir la insurgencia, aun así no estén muy formados. A pesar de ello hay que cederles el paso y apoyarlos. Por lo general, los camaradas con más experiencia y mejor formados pareciera que se desubican cuando tienen que enfrentar estas situaciones críticas y extremas. Lo más adecuado es darles tiempo y ubicarlos en una posición donde se pueda aprovechar de mejor manera sus conocimientos y experiencia.

  • Amauta

    Donde esta mi comentario que hice en la mañana?
    Saludos
    Amauta

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