Bolivia: Después de la violenta represión a los indígenas ¡Huelga general contra Evo Morales!

Bolivia: violenta represión a indígenas
Huelga general contra Evo Morales

Bolivia: violenta represión a indígenas
Huelga general contra Evo Morales

Los indígenas que marchaban hace 40 días para que una carretera no destruya el Territorio Indígena y Parque Nacional Tipnis, fueron víctimas de una salvaje represión policial que dejó un bebé muerto por asfixia por los gases lacrimógenos, 40 heridos, muchos de gravedad y decenas de desaparecidos. Evo dijo que “suspende la carretera”, pero ya casi nadie la cree. La Central Obrera Boliviana reafirmó el paro general que se está realizando al publicarse este periódico.

La carretera prevista por el gobierno de Evo corta en dos al Tipnis, donde habitan 6.000 indígenas chimanes, yuracarés y moxeños, quienes viven de la caza, pesca y agricultura de autoconsumo. El Tipnis es reconocido legalmente como propiedad colectiva de los indígenas. La carretera provocará la destrucción de dos tercios de la selva húmeda del Tipnis, con graves consecuencias ambientales regionales, además de destruir el modo de vida de sus habitantes.
El empeño de Evo Morales en hacer la carretera es porque se comprometió con Lula y las multinacionales Petrobrás, Total y Repsol en cederles gran parte del Tipnis para la explotación petrolera. Además, la carretera, que construiría la empresa brasileña OAS, tiene un sobreprecio de 200 millones de dólares.

Marcha, provocación y represión

La marcha indígena, a pie, partió el 15 de agosto desde Trinidad, distante 600 kilómetros de La Paz, y llegó a incorporar hasta 2.000 personas con la demanda principal “No a la carretera por el Tipnis”.
Evo Morales acusó a los marchistas de “agentes del imperialismo y de la derecha” y de “oponerse al progreso”. Sin embargo, la marcha logró un mayoritario apoyo popular. La popularidad de Evo cayó al 37%.
El MAS, partido de gobierno, organizó a un sector campesino afín armados con dinamita -que nunca pasó de 200 personas- para bloquear la ruta en la localidad de Yucumo, a 312 kilómetros de La Paz. Posteriormente desplegó a 500 policías sobre la ruta para impedir el paso de los indígenas y también el abastecimiento de comida y agua de los marchistas.
El sábado 24 un incidente menor con el canciller David Choquehuanca -que supuestamente había ido a “negociar”- le bastó al gobierno para lanzar una enorme provocación, acusando a los indígenas de “secuestrar” al canciller y de “herir con flechas” a cuatro policías. Todo se demostró que fue una enorme falsedad. Pero, con esa excusa, el domingo a las 17.15 horas se lanzó la feroz represión. 270 indígenas fueron apresados y subidos a 4 ómnibus. El lunes, una rebelión popular en Rurrenabaque liberó a los presos y puso en fuga a la policía. Además, comenzaron grandes movilizaciones en todas las ciudades y fuertes bloqueos indígenas de carreteras y aeropuertos.
Por su parte, la Central Obrera Boliviana, a propuesta de Jaime Solares de la Central Obrera de Oruro, había convocado para este miércoles 28 un paro general de 24 horas en solidaridad con la marcha indígena. Ante la represión, el paro cobró enorme fuerza.
Todo el departamento de Beni (donde sucedió la represión) lanzó desde el lunes un paro cívico por tiempo indefinido.

“Yo no fui”

El lunes a la noche en un insólito discurso, Evo dijo que no había dado la orden de reprimir y que “repudiaba” la represión policial. También dijo que el proyecto de la carretera venía desde otros gobiernos anteriores (neoliberales) y que se suspendía hasta que “se discuta”.
Antes del discurso había renunciado la ministra de Defensa, con una carta diciendo que estaba en desacuerdo con la represión. El fiscal dijo que no había dado la orden. Sacha Llorenti, el ministro de Gobierno que públicamente justificó la represión, renunció, dijo que él no había dado la orden y acusó al viceministro que también había renunciado en protesta por la represión. Los policías que reprimieron dijeron que la orden la dio Llorenti… y que no les pagaron los viáticos.
Dirigentes indígenas anunciaron que la marcha continúa y exigieron a Evo castigo a los que reprimieron y dieron las órdenes y que una ley de urgencia diga que la carretera no se hará por el Tipnis. Al cierre de esta edición se prepara un gran paro general con movilizaciones. Mostrando a las claras para quiénes gobiernan estos gobiernos supuestamente progresistas como el de Evo. No en vano la gran dirigente guaraní, Justa Cabrera, recordó su pasado y el de sus padre y madre como esclavos de los hacendados, recordó a los capataces que los golpeaban por cuenta del hacendado. Y dijo: “Ahora Evo es el capataz de las transnacionales”.

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Declaración de La Protesta
Huelga general contra gobierno asesino y para que anule por ley la carretera por el Tipnis

Evo miente: Sólo él puede haber dado la orden de represión

Los anuncios de Evo diciendo que “repudia” la represión a los indígenas que él mismo ordenó indignan por lo hipócrita y cobarde, tratando de endilgar la responsabilidad principal a los propios policías. Y encima el presidente se quejó “nos echan la culpa a todos”. ¿Cómo a “todos”? ¿Usted señor Evo Morales no había sido el presidente de Bolivia, con atribuciones de comando sobre la policía y las Fuerzas Armadas? Si es un irresponsable total, por qué se mantiene al frente del país?

Es impensable que Evo no se hubiese enterado en la misma tarde del domingo de la represión. ¿Por qué esperó 24 horas antes de decir nada, si él mismo no la había ordenado? ¿Cómo podría no haberse enterado? Suponiendo que no tuviese informantes directos en la zona, hubo medios de comunicación que informaron de inmediato como Erbol por ejemplo. ¿Por qué no dio una inmediata contraorden de liberar a todos los indígenas y darles alimentos y agua, y pedirles perdón? Y, el lunes en la mañana todos los diarios, con excepción de Cambio que, como de costumbre inventó una increíble historia . Y sin embargo, Evo no dijo nada hasta la tarde. ¿Tampoco lee los diarios, ni ve la TV el señor presidente? Fue el pueblo de Rurrenabaque que dio una lección al mundo al movilizarse, enfrentarse a la policía y liberar a los hermanos indígenas. No fue el presidente falso “indígena” de Bolivia.

La represión provocó una tremenda crisis del gobierno, con la renuncia de la ministra de Defensa en protesta. “¡No así! Acordamos con el pueblo hacer las cosas de otra manera”, dijo la ministra Cecilia Chacón. Es importante que haya quien tenga principios dentro del MAS. Felicitamos a la Cecilia Chacón por su digna carta de renuncia.

En cambio el hipócrita y cobarde Sacha Llorenti renunció diciendo que él no había ordenado la represión, cuando la había reivindicado públicamente y había atribuido la orden a un fiscal que lo desmintió. Recordemos que Sacha Llorenti todavía tiene cuentas pendientes por el asesinato de dos jóvenes en Caranavi.

El presidente asustado por la rebelión popular, como ocurrió cuando el gasolinazo en diciembre, retrocede, pero igual intenta engañar al pueblo. Dice que ahora lo de la carretera debe “debatirse” y antes había hablado de un “referéndum”. Ni debate, ni referéndum, señor presidente. Tiene que cumplir lo que dice la Constitución, que los primeros que tienen que decidir son los indígenas que ahí habitan. Y ellos ya decidieron en su organismo representativo y democrático, la asamblea de corregidores, que no quieren carretera por el Tipnis. Qué parte no entendió señor presidente.

Ahora exigimos investigación independiente, con una comisión especial que integren las organizaciones indígenas, de la represión, y duro castigo a los responsables, comenzando en primer lugar por los que dieron las órdenes.

Exigimos también que se anule por ley la carretera por el Tipnis. ¡Basta de intentar burlarse del pueblo! ¡Ya pocos le creen señor presidente!

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