Publicado el: Jue, Feb 15th, 2018

Hambre, crisis social y día de la juventud

Por: Armando Guerra (*)

La crisis social y económica hace estragos en los más jóvenes de las barriadas populares. El martes 13 de febrero, tras ingerir alimentos entre los que se encontraba la yuca amarga, ingresa al Hospital Central de Maracay (HCM) el pequeño Brayan Rojas, de 6 años de edad. Cuatro horas más tarde, a las 11:00 am, en el Hospital José María Benítez, ocurre el deceso de Carlos Barrios, quien contaba apenas con 5 años. Pasadas unas horas, Yusneidy Barrios de 9 años, presentó el mismo cuadro tras desayunar granos y yuca. Todos residentes de las barriadas del sector 4 de La Línea, del municipio Santos Michelena al norte de Aragua, contiguo con el estado Miranda.

Desde el fin de semana a la fecha se contabilizan seis menores fallecidos de los municipios Santos Michelena y José Rafael Revenga, presumiblemente debido al consumo de yuca amarga.

En esos mismos días, la ingesta de yuca amarga aparece como la causa en el fallecimiento de Anyeli Gabriela Carrillo Pérez de años 2 y Franyeli Pérez de tres. Nueve miembros de esta familia, del municipio J. R. Revenga, resultaron intoxicados. Afortunadamente lograron sobrevivir.

El lunes 12, se registró el fallecimiento de Yemerson Rangel de cinco años, también por la ingesta del tubérculo a las 9 pm en el HCM, procedente del mismo sector La Línea, de Santos Michelena. Doce horas después ocurren, los decesos de Rojas y los hermanitos Barrios.

El padrastro de Brayan Rojas, el señor Jhonatan Armas, informó a medios impresos que el día jueves 9 de febrero “su familia, integrada por cinco niños y cuatro adultos, consumió yuca amarga, cambur verde y arroz picado, entre otros alimentos, presentando de forma inmediata dolor abdominal, vómitos y una coloración morada, en especial los menores de edad.”

Es allí donde inicia su periplo. En medio de esta sintomatología, los nueve miembros de la familia se trasladan al ambulatorio Dr. Andrés Eloy Rodríguez de Las Tejerías y de allí los dirigen al Hospital José María Benítez de La Victoria. Una vez recluidos, Brayan Rojas presentó rápida mejoría, siendo dado de alta el día sábado. El domingo persistió su aparente buen estado, hasta que se hicieron las 4:30 pm, cuando tras la ingesta de granos, arroz picado, cambur verde y papas, regresan los vómitos, dolores abdominales, con convulsiones y una coloración morada, por lo que es ingresado nuevamente al ambulatorio de Las Tejerías, de donde fue remitido al HCM, donde permaneció, hasta el día martes cuando lamentablemente fallece.

Esta terrible situación que se presenta hoy en los municipios Revenga y Santos Michelena del estado Aragua, tiene antecedentes. Hace año y medio hubo una situación similar en los estados Monagas y Bolívar. ¿Qué correctivos presentó el gobierno en relación con el cultivo, procesamiento, traslado y comercialización de la yuca amarga, para que ahora no se repitieran estos hechos? ¿Esto no tiene que ver con la inexistente seguridad alimentaria y la salud de los sectores que mal viven por lo deprimido del salario de los trabajadores?

Tu bolsillo se reduce, mientras el de ellos engorda

Los escasos ingresos, la hiperinflación y la consecución de los productos que integran la dieta diaria, riñen en las casas de quienes integran los sectores populares. Las largas caminatas que hay que hacer para consultar precios, ver la calidad de los productos y redondear las compras se encuentran en las calles, muchas veces conducen al infortunio de comprar productos de los que se desconoce su procedencia y calidad. Así, se colea la yuca amarga a las mesas de los sectores populares. Si por hambre la roban en los conucos y luego la expenden en las calles, sin saber si es yuca amarga o dulce; es parte del resultado del lamentable cuadro de hambre que invade los hogares de los venezolanos. Desempleo, bajos ingresos, escasez de productos y pocas opciones entre las cuales escoger, en el marco de una creciente informalidad de la economía y el desconocimiento de quienes venden el producto, como de quien lo compra.

Pero ver solo estos aspectos, no nos lleva a la verdad del problema. ¿Cuántos niños tendrán que sufrir los desmanes de la crisis social que nos agobia, ya que en las políticas del gobierno no es negocio hacer productivos los campos venezolanos, sino entregar dólares preferenciales a sus allegados para la importación de los malos productos que se reparten en las bolsas Clap? ¿Cuántas toneladas de alimentos más desviarán a las fronteras, quienes tienen el monopolio del poder, el comercio de la gasolina, las unidades de transporte y de los uniformados para su resguardo, con el único objeto de engordar sus malhabidas cuentas en dólares? ¿Cuántos niños murieron por ingesta de yuca amarga en el 2016 y 2017, a los que ahora se suman los de este año y solo estamos en febrero?

En el marco de la celebración del día de la juventud, mueren niños intoxicados en Venezuela por el consumo de yuca amarga. Otros, en la flor de su juventud son convocados a integrar el Plan Chamba Juvenil, donde se les ofrece como opción cursos cortos para ingresar a los cuerpos de seguridad del o la minería informal en el Arco Minero. Se les ofrece el carnet de la patria, cuyo porte te “abre las puertas al futuro” como parte del mal llamado Socialismo del Siglo XXI: porque si estas enfermo, te llegan los medicamentos; si estas embarazada, tendrás parto sin dolor; si viene un día festivo, te depositan un bono y si estas en la tercera edad, se te facilita la pensión. ¿Porque no lo dijeron antes? Este carnet, es mejor que la lámpara de Aladino.

En cada discurso, en cada cadena se tiende una cortina de humo. Algunas de las tesis que el gobierno utiliza son media verdad. Otras son pura charlatanería. El gobierno escogió a sus culpables: la MUD, el imperialismo y su guerra económica de un lado y a Rafael Ramírez y sus corruptos, por el otro. Con estos argumentos, teje la trampa, cuyo único objetivo es engañar al pueblo, sugiriendo que este gobierno es bueno, cuando es capitalista, pro imperialista y corrupto.

Para nosotros, todos son parte de la misma comparsa. Mientras el pueblo está en las colas buscando que comer o correteando las bolsas Clap, el gobierno paga sostenidamente la deuda externa, como en el pasado lo hacía el puntofijismo. Así, los recursos que no se invierten en alimentos y medicamentos que los venezolanos de a pie necesitan, y que no están en los hospitales y no llegan a las cocinas de sus casas; el gobierno de Nicolás los entrega con el pago de deuda al capital financiero internacional. Igual destino darán a los recursos e ingresos producto del Arco Minero.

Esta situación solo se sostiene manteniendo al pueblo engañado, pegado a los favores del carnet de la patria, a las migajas de las misiones, al “favor” de la bolsa de comida. Haciéndonos creer que ellos piensan en el pueblo trabajador y que nos hacen un favor con esos aumentos miserables, cuando en realidad nos roban parte del salario y los pasivos laborales, ya que la mayor parte de los aumentos son solo bonos y no compensan la inflación. Es un falso socialismo con el que mantienen mareado al pueblo.

Es hora de organizarse y luchar

Es hora de romper con este gobierno y también con la MUD. Es hora de confiar en las fuerzas y capacidades de los trabajadores y la organización unitaria de quienes padecen, por ser sobre quiénes se ha dejado el peso de la crisis. Vernos como trabajadores, como hermanos, ante el padecimiento de quienes tienen que llevar la vida sin sus seres queridos, por las malas políticas de este gobierno, y sus consecuencias de hambre, miseria y represión.

La Oposición de Izquierda en Lucha, (OIL) es un espacio para el debate, la organización de quienes denunciamos este falso socialismo, de quienes estamos dispuestos a impulsar referentes de lucha que surjan del pueblo y los trabajadores. Para combatir el hambre y la miseria en las que sume el gobierno, hay que organizarse y pelear.

(*) Militante del Partido Socialismo y Libertad

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