Trabajadores de Sidor movilizados

Por: Jorge Alvarez Casañas

Generalmente y en situaciones normales el 1º de Mayo debe ser un día en el cual los elementos fundamentales para que se pueda producir cualquier proceso productivo deberíamos sentirnos felices y recordar o conmemorar el día en que se prendió la chispa de la protesta de la clase trabajadora por el lejano año de 1886 y murieran asesinados por la clase burguesa muchos mártires por reclamar mejoras en sus condiciones de trabajo, mejores salarios y mejores condiciones de vida.

Recordar ese solo hecho, tenerlo siempre presente y reconocer que además de humanos los trabajadores somos el eje transversal y fundamental para el desarrollo y mantenimiento de cualquier medio de producción y por ende de cualquier sociedad, sería suficiente argumento de base para que en un sistema capitalista se le reconozca su valía e importancia y sin necesidad de conflictos sino en común acuerdo y con la suficiente conciencia social tanto de los patrones públicos y privados como los sindicalistas, acordaran suministrar a los trabajadores todos los elementos materiales que compensen de manera absoluta su importancia en el proceso social trabajo.

Sin embargo esto no es así, los mismos políticos y sindicalistas que defienden al capitalismo en oposición al sistema socialista lo saben y todos actúan en consonancia con los lineamientos ideológicos y políticos que permitan el desarrollo y mantenimiento de este sistema capitalista que excluye del derecho de disfrute de derechos fundamentales a la gran mayoría de trabajadores, trabajadoras y sus familias: a esto estamos acostumbrados los trabajadores y no esperamos que en este sistema capitalista y con estos sindicaleros vendidos al sistema y tarifados por los capitalistas la cosa va a cambiar para nuestro beneficio, no, con el sistema capitalista en el mejor de los convenios que hagamos con ellos siempre vamos a salir jodidos porque ese sistema es un sistema de patrones, de burgueses y siempre sus leyes y lógicas van a favorecer a la clase dominante que es la dueña del capital y de los medios de producción.

Desde hace 17 años hemos venido “celebrando” los primeros de Mayo en una supuesta “revolución”, con un supuesto gobierno “revolucionario y socialista” y nos encontramos hoy día en una situación mil veces peor que la situación de los obreros de cualquier país con sistemas capitalistas. No se entiende por ejemplo como en las empresas del estado e instituciones del estado donde existen sindicatos de base con dirigencias “socialistas”, sindicatos afiliados a federaciones con dirigencias chavistas y “socialistas” y centrales chavistas y “socialistas” es donde más se violan las condiciones de trabajo, existe mayor empleo precario, mayoría de trabajadores ganando salarios mínimos, donde los dirigentes en vez de escuchar a la base de trabajadores prefiere escuchar a los patrones compañeros de partido y donde se niega el derecho de participación al retrasar deliberadamente el legal llamado a renovación de autoridades de sindicatos y federaciones.

No se entiende como si vamos camino a un sistema socialista, hoy día al frente de las empresas del estado y de las instituciones del estado se encuentran oficiales activos y retirados o burócratas civiles de la nomeklatura chavista del Psuv, que conculcan y desconocen derechos fundamentales al sujeto principal de todo proceso socialista, el trabajador; en vez de poner elementos de la clase trabajadora a dirigir sus propios medios de producción para ir desmontando paulatina y gradualmente al sindicato como aparato reproductor de prácticas y lógicas capitalistas y sea desplazado por un órgano propio del sistema socialista y en función del tránsito hacia la implementación de este sistema.

No podemos estar felices este día, las condiciones económicas y sociales en que nos encontramos los trabajadores en general incluyendo a aquellos que por desconocimiento o por necesidad apoyan el actual sistema de cosas, situación que nos sitúa en una escasez tremenda, con colas nunca imaginadas y con una inflación superlativa que golpea con más fuerza a los más necesitados y que no es con un aumento que lo diluye en la primera quincena la misma inflación y el bachaquerismo desmedido, en un círculo vicioso de aumento de sueldo por la escalera y aumento de sueldo por el ascensor que parece no tener fin.

Estaremos felices y podremos aceptar sus hipócritas deseos de felicidad si un primero de mayo celebremos que los medios de producción, por lo menos los del estado se encuentran tomados por la clase trabajadora organizada y consciente estamos garantizando verdaderamente la soberanía alimentaria y productiva al pueblo venezolano y hemos logrado devolver a sus cuarteles a nuestros militares a cumplir con sus verdaderos roles y a los corruptos sean civiles o militares los hemos procesado y hacer que devuelvan nuestra plata. Por ahora no tenemos sino un «infeliz día del trabajador».

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