La marcha del 17 de marzo demostró que al Fadess le roncan los motores

Los trabajadores venezolanos están en la calle reclamando sus derechos. De las más de mil protestas sociales realizadas este año, el sector que más se moviliza es el movimiento obrero. Y razones no le faltan al trabajador, con las empresas básicas de Guayana en ruinas, los salarios destruidos por la inflación, los contratos colectivos congelados en el sector público, y los patronos públicos y privados despidiendo ilegalmente. Para colmo, el gobierno pretende imponer una reforma a la Ley Orgánica del Trabajo totalmente patronal, para desconocer el derecho a huelga, pisotear la autonomía sindical, y en definitiva amarrar al movimiento sindical de pies y manos.

Los trabajadores venezolanos están en la calle reclamando sus derechos. De las más de mil protestas sociales realizadas este año, el sector que más se moviliza es el movimiento obrero. Y razones no le faltan al trabajador, con las empresas básicas de Guayana en ruinas, los salarios destruidos por la inflación, los contratos colectivos congelados en el sector público, y los patronos públicos y privados despidiendo ilegalmente. Para colmo, el gobierno pretende imponer una reforma a la Ley Orgánica del Trabajo totalmente patronal, para desconocer el derecho a huelga, pisotear la autonomía sindical, y en definitiva amarrar al movimiento sindical de pies y manos.

En este sentido, la marcha convocada por el Frente Autónomo en Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess), realizada exitosamente este 17 de marzo en Caracas, tiene un significado muy positivo. La marcha promovida por los sindicatos de Guayana para hacer sentir sus reclamos en el centro político del país; la participación de trabajadores petroleros de distintas áreas, pertenecientes a CCURA, y encabezados por José Bodas, así como centenares de trabajadores de todas las ramas y sectores reunidos el sábado pasado, fue un esfuerzo que sin duda valió la pena. Se evidenció la disposición de los trabajadores por rescatar a las empresas básicas que el gobierno nacional conduce al desastre, y se mostró al país que existen centenares de sindicatos que no se comen el cuento de que una reforma a la LOT por vía habilitante va a beneficiar a los trabajadores. La marcha exigió que el gobierno cumpla con el mandato constitucional de derogar la reforma de 1997 que les robó a los trabajadores la retroactividad de las prestaciones. Todas las demás consignas de la marcha, como la exigencia de un aumento general de sueldos y salarios, reflejan el espíritu de las centenares de protestas obreras que hemos acompañado este año.
Todo esto tiene una gran importancia, no sólo sindical, sino también política. Y es que queda evidenciado que hay una disposición de los trabajadores a salir a pelear por sus derechos, sin esperar a que unas elecciones resuelvan sus problemas. Ese consejo de que es mejor esperar en nuestras casas hasta que las elecciones resuelvan nuestros problemas, definitivamente no lo están comprando los trabajadores. El hecho de que ningún diputado, ni de la MUD ni del Psuv, haya salido a recibir los documentos que los trabajadores aspiraban a consignar a la Asamblea Nacional al finalizar la marcha, como denunció el propio Henry Arias, dirigente sindical de Alcasa, ha puesto en el tapete que sus intereses no están al lado de los trabajadores. Se suponía que una AN variopinta iba a ser más permeable a los reclamos sociales, pero la experiencia nos dice que no es así. Por otro lado, simultáneamente con la marcha, se realizaban actos proselitistas del Psuv y la MUD, a los cuales asistieron los principales referentes sindicales de ambas organizaciones políticas. Eso evidencia dónde están las prioridades de algunos dirigentes que dicen defender a los trabajadores.

Mientras que la CTV brilla por su ausencia, y los voceros de las centrales del gobierno tienen las manos rojas-rojitas de tanto aplaudir a su jefe, se puede observar que el único referente nacional para la movilización unitaria de los trabajadores es el Fadess, que más allá de las diferencias políticas entre las tendencias sindicales que lo conforman, ha sido el único agrupamiento capaz de realizar varias marchas nacionales de carácter independiente en el último año.

Fadess tiene el reto de seguir afianzando una referencia de lucha, acompañando las huelgas y los reclamos de los trabajadores de Guayana; apoyando la exigencia de que se discuta el contrato colectivo en Sidor; exigiendo que se respete el contrato colectivo en Pdvsa y que no se excluya de la discusión del nuevo contrato a la corriente CCURA, que encabezan José Bodas, Iván Freites, Fran Luna y Robert Gozález. Asimismo debe pelear por un nuevo contrato marco de la administración pública, solidarizándose con la lucha por los reenganches y contra los despidos. Y afrontando el reto de organizar una marcha el 1ero. de mayo combativa e independiente respecto al gobierno y a los empresarios. Estos son los pasos concretos por medio de los cuales Fadess prestará su servicio al objetivo de la refundación del movimiento sindical sobre bases democráticas y de clase, por una nueva central verdaderamente autónoma y al servicio de las luchas.

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