Seminario Internacional sindicalismo clasista San Pablo: Carta Final

El 1 y 2 de julio se realizó en San Pablo, Brasil, el seminario denominado “Los desafíos del sindicalismo en la actual etapa de América Latina”. Convocado por Unidos Pra Lutar (agrupamiento sindical conformado por la Corriente Socialista de los Trabajadores-PSOL, FOS -Frente Oposicion Socialista- e independientes- Brasil) y C-CURA (Corriente Clasista Unitaria Revolucionaria y Autónoma), de Venezuela, contó con la presencia de delegaciones internacionales, destacándose la del dirigente de la Central Obrera de Oruro y ex Secretario Ejecutivo de la COB, Jaime Solares.

El 1 y 2 de julio se realizó en San Pablo, Brasil, el seminario denominado “Los desafíos del sindicalismo en la actual etapa de América Latina”. Convocado por Unidos Pra Lutar (agrupamiento sindical conformado por la Corriente Socialista de los Trabajadores-PSOL, FOS -Frente Oposicion Socialista- e independientes- Brasil) y C-CURA (Corriente Clasista Unitaria Revolucionaria y Autónoma), de Venezuela, contó con la presencia de delegaciones internacionales, destacándose la del dirigente de la Central Obrera de Oruro y ex Secretario Ejecutivo de la COB, Jaime Solares.

El dirigente clasista venezolano, Orlando Chirino, envió un caluroso saludo ya que no pudo participar por encontrarse con problemas de salud.

Alrededor de 300 dirigentes de distintos estados brasileros aprobaron una declaración al servicio de apoyar y coordinar las luchas, en el camino de ir fortaleciendo una nueva dirección sindical y politica en Latinoamérica y el mundo.

A continuación la declaración firmada por los asistentes (textos en español y portugués):

El Seminario Internacional “Los desafíos del sindicalismo en la actual etapa de América Latina” convocado por Unidos Para Lutar de Brasil y CCURA (Corriente Clasista Unitaria y Autónoma de Venezuela), ocurre en un momento en que los trabajadores y los pueblos del norte de Africa, los jóvenes y trabajadores de Gracia, España e Inglaterra, entre otros, están mostrando al mundo que no están dispuestos a pagar por el precio de la crisis provocada por los grandes capitalistas y banqueros.

En nuestro continente, en los últimos años, fuertes luchas y movilizaciones enfrentaron y hasta derribaron gobiernos que implementaran el proyecto neoliberal. Esos importantes procesos, aunque no consolidaron direcciones clasistas y revolucionarias, fueron fundamentales para el triunfo electoral de fuerzas políticas con una historia de propuestas progresistas, originadas en los movimientos de izquierda y, en algunos casos, se declaraban socialistas.

Infelizmente, al llegar al poder, esas fuerzas no avanzaron más allá de pequeñas concesiones sociales o democráticas. En la mayoría de los casos, en vez de dar continuidad a las luchas que posibilitaron sus victorias electorales, enterraron sus compromisos de campaña, restauraron las relaciones con antiguos enemigos, se comprometieron a respetar los contratos con las multinacionales, las grandes empresas y los banqueros. Además de eso, se rodearon de un fuerte aparato corrupto y burocrático, dejando a los trabajadores y sectores populares jugados a su propia suerte. Algunos procesos, como los de Venezuela y Bolivia, que llevaron a confrontaciones reales con el imperialismo, están en pleno retroceso. Aunque con marcadas diferencias, esta es la realidad de Brasil, Venezuela y Bolivia, entre otros países.

Frente a la crisis de la economía mundial, en esos países, los gobiernos también lanzaron planes de ajuste. Eso se hizo evidente en los salarios de miseria, en las condiciones de vida y en la falta de acceso a una educación y salud de calidad. La criminalización de las luchas se convirtió en una constante. Huelgas son declaradas ilegales, despidos y persecuciones de los luchadores y el asesinato de dirigentes y activistas continúan. La detención en Venezuela y posterior entrega del activista sueco-colombiano Joaqum Pérez Bezerra al gobierno de Colombia del reaccionario presidente Juan Manuel Santos, “nuevo amigo” de chavez en la región, es un grito de alerta para los pueblos del continente.

Los motivos que provocaron las movilizaciones y que acabaron derrotando gobiernos anteriores continúan casi intactos. Ejemplo de eso es el no cumplimiento de la Agenda de Octubre, que exigía la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia, por parte del gobierno de Evo Morales y la no resolución de la crisis social en Venezuela por medio del llamado “Socialismo del Siglo XXI” de Hugo Chavez. Las innumerables huelgas y movilizaciones en curso en esos países demuestran la disposición a la lucha de los trabajadores. En Bolivia, además de la enorme movilización popular que derrotó el gasolinazo, ocurrió una huelga general con marchas y bloqueo de rutas durante 10 días, protagonizada por mineros, maestros y trabajadores de salud, huelga que el gobierno declaró ilegal. En Venezuela, en los últimos meses, se contabilizaron casi 3 mil manifestaciones de luchas y protestas, al calor de la cual están surgiendo organismos como FADESS (Frente Autónomo en Defensa del Empleo, de los Sindicatos y el Salario).

En Brasil, la poderosa huelga de la construcción civil a partir de Jirau se expandió por el país entero, abarcando a más de 170 mil obreros; la posterior paralización de los ferrocarriles de San Pablo, con gigantesco impacto enla mayor ciudad de Latinoamérica y la heroica huelga de los bomberos de Río de Janeiro, constituyen hechos nuevos de la lucha de clases, de impacto nacional que indican que se está abriendo una nueva dinámica que estimula el desarrollo de fuertes huelgas en el país.

Es hora de construir la unidad en la lucha de las nuevas direcciones combativas, clasistas, independientes y autónomas.
Si no se consigue avanzar más en Brasil, en Bolivia o en Venezuela y en los demás países de Latinoamérica, adonde importantes huelgas están ocurriendo, es por la traición de las viejas y nuevas direcciones sindicales cooptadas por los gobiernos. También sn un impedimiento para este avance, para desarrollar las luchas, las corrientes de izquierda que privilegian la preservación de su control de los aparatos y cargos, sin considerar los intereses de los trabajadores.

Pero, en cada lucha, nuevos y amplios sectores comienzan a rebelarse contra esos dirigentes y se organizan de forma independiente de los gobiernos y de los aparatos sindicales que están a su servicio. Eso demuestra que estamos frente a un nuevo período favorable para la movilización independiente de nuestra clase. En estos procesod deemos actuar para intentar unficiar y coordinar esas luchas y huelgas, llevar la más amaplia solidaridad y ayudar para que resulten triunfantes en cualquier parte del mundo. En ese camino batallamos para construir una nueva dirección sindical independiente y autónoma de los patrones y de todos los gobiernos.

Ese es el desafío y la tarea de nosotos, trabajadores y trabajadoras, presentes en este Seminario Internacional, nos comprometemos a defender para que los trabajadores no pagen por la crisis.

San Pablo, 2 de julio del 2011
UNIDOS PRA LUTAR – BRASIL
C-CURA – VENEZUELA

Ver fotos en
http://unidospralutar.blogspot.com/

________________________________________________________
En portugués

CARTA FINAL: Seminário Internacional «Os desafios do sindicalismo na atual etapa da América Latina»

O Seminário Internacional “Os desafios do sindicalismo na Atual etapa da América Latina” convocado pela UNIDOS PRA LUTAR do Brasil e CCURA (Corrente Classista Unitária e Autônoma) da Venezuela, ocorrer num momento em que os trabalhadores e os povos do norte da África, os jovens e operários da Grécia, Espanha e Inglaterra, entre outros, estão mostrando ao mundo que não estão dispostos a pagar pelo preço da crise provocada pelos grandes capitalistas e banqueiros.

No nosso continente, nos últimos anos, fortes lutas e mobilizações enfrentaram e até derrubaram governos que implementaram o projeto neoliberal. Esses importantes processos, ainda que não consolidaram direções classistas e revolucionárias, foram fundamentais para o triunfo eleitoral de forças políticas com um histórico de propostas progressistas, oriundos dos movimentos de esquerda e, em alguns casos, se declarando socialistas.

Infelizmente, ao chegar ao poder, essas forças não avançaram além de pequenas concessões sociais ou democráticas. Na maioria dos casos, ao invés de dar continuidade às lutas que possibilitaram suas vitórias eleitorais enterraram seus compromissos de campanha, reataram as relações com antigos inimigos, se comprometeram a respeitar os contratos com as multinacionais, as grandes empresas e os banqueiros. Além disso, se rodearam de um forte aparato corrupto e burocrático, deixando os trabalhadores e setores populares jogados à própria sorte. Alguns processos como o da Venezuela e Bolívia, que levaram a confrontos reais com o imperialismo, estão em pleno retrocesso. Ainda que com marcadas diferenças, esta é a realidade no Brasil, Venezuela e Bolívia, entre outros países.

Frente à crise da economia mundial, nesses países os governos também lançaram planos de ajuste. Isso fica evidente no salário insuficiente, nas condições de vida e na falta de acesso a uma educação e saúde que qualidade. A criminalização das lutas está sendo uma constante. Greves são decretadas ilegais, demissões e perseguição dos lutadores e assassinatos de dirigentes e ativistas continuam. A detenção e posterior entrega do ativista sueco-colombiano Joaquim Perez Bezerra ao governo da Colômbia do reacionário presidente Juan Manuel Santos, “novo aliado” de Chavez na região, é um grito de alerta para os povos do continente.

Mas os motivos que provocam as mobilizações e que acabaram derrotando governos anteriores continuam quase intactos. Exemplos disso são o não cumprimento da Agenda de Outubro, que exigia a nacionalização dos hidrocarbunetos, por parte do governo Evo Morales e a não resolução da crise social na Venezuela por meio do chamado “Socialismo do Século XXI” de Hugo Chavez. As inúmeras greves e mobilizações em curso nesses países demonstram a disposição de luta dos trabalhadores. Na Bolívia, além da enorme mobilização popular que derrotou o Gasolinaço, ocorreu uma greve geral com marchas e fechamento de estrada durante 10 dias, protagonizada por mineiros, professores e trabalhadores da saúde, greve que o governo declarou ilegal. Na Venezuela, nos últimos meses se contabilizaram quase 3 mil manifestações de lutas e protestos, ao calor da qual estão surgindo organismos como a FADESS (Frente Autônoma em Defesa do Emprego, do Sindicato e dos Salários).

No Brasil, a poderosa greve da construção civil a partir de jirau se espalhou pelo país inteiro, atingindo mais de 170 mil operários; a posterior paralisação dos trens de São Paulo, com impacto gigante na maior cidade da América Latina e a heroica greve dos bombeiros do Rio de Janeiro, constituem fatos novos da luta de classes, de impacto nacional e que indicam que está se abrindo uma nova dinâmica que estimula a retomada de fortes greves no país.

É hora de construir a unidade ma luta das novas direções combativas, classistas, independentes e autônomas!
Se não se consegue avançar mais no Brasil, na Bolívia ou na Venezuela e nos demais países da América Latina, onde importantes greves estão acontecendo, é pela traição das velhas e novas direções sindicais cooptadas pelos governos. Também são um empecilho para esse avanço, para desenvolver a lutas, as corentes de esquerda que privilegiam a preservação e do controle de aparelhos e cargos desmerecendo os interesses dos trabalhadores.

Mas em cada luta, novos e amplos setores começam a se rebelar contra esses dirigentes e a se organizar de forma independente dos governos e dos aparelhos sindicais que estão a seu serviço. Isso demonstra que estamos diante de um novo período favorável para a mobilização independente da nossa classe. Nesses processos devemos atuar para tentar unificar e coordenar essas lutas e greves, levar a mais ampla solidariedade e ajudar para que sejam vitoriosas em qualquer parte do mundo. Nesse caminho batalhar para construir uma nova direção sindical independente e autônoma dos patrões, mas também de todos os governos.

Esse é o desafio e a tarefa que nós, trabalhadores e trabalhadoras, presentes neste Seminário Internacional, nos comprometemos a defender para que os trabalhadores não paguem pela crise.

São Paulo, 2 de Julho de 2011
UNIDOS PRA LUTAR – BRASIL
C-CURA – VENEZUELA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *