Entrevista a Ricardo Galíndez: Venezuela y el movimiento obrero

Jue 03/12/2009 - 22:02
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Por: 
Argenpress

30 de noviembre de 2009

¿Qué panorama político hay actualmente en Venezuela?

RG.- A pesar de todos los discursos iniciales del gobierno, la crisis nos ha empezado a golpear entrando en un período de recesión. El gobierno desde el mes de febrero del presente año tomó partido de hacia dónde quiere hacer recargar la crisis al lanzar un paquete de medidas económicas que incluya un aumento del impuesto IVA del 9 al 12%, una reducción del presupuesto y un endeudamiento con la banca privada de 15.000 millones de dólares.

Los despidos, no renovación y rescisiones de los contratos de trabajo por tiempo determinado en gobernaciones y alcaldías no se hicieron esperar. Las últimas cifras del Banco Central de Venezuela nos dicen que el desempleo en el tercer trimestre de este año aumentó de un 7 a un 7,7% que si le incorporamos una inflación de un 26 – 27%, frente a un aumento salarial de un 10 + 10 este año, tenemos que definitivamente por segundo año consecutivo el poder adquisitivo de los salarios pierde la pelea frente a la inflación y la calidad de vida está bajando, reflejándose en las cifras del BCV de este año señalando que el consumo de los hogares venezolanos se ha replegado 4,8%

La situación en el movimiento obrero es de una continua presión, puesto que hay millones de trabajadores que el gobierno les viene negando la discusión de los contratos colectivos (2.200.000 empleados públicos, desde hace 5 años; 100.000 petroleros, desde hace un año; unos 80.000 trabajadores del sector eléctrico, desde hace aproximadamente tres años; y así sucesivamente).

Estos datos sociales son el producto de la toma de postura, no sin algunos elementos contradictorios del gobierno frente a un decrecimiento de la economía nacional que este año sufrió: “una caída del 1% en el Producto Interno Bruto (PIB) para primer semestre del año 2009”, “y una reducción de 2,4% en el segundo trimestre de 2009, respecto a igual período de 2008. Este resultado, unido al crecimiento de 0,5% observado en el primer trimestre, determinó una contracción de 1,0% para el primer semestre del año.” (1) Y en el tercer trimestre un -5,8%, con lo que es prácticamente imposible que el año cierre con un crecimiento positivo”.

Pero el Ministro de Finanzas, Alí Rodríguez Araque, sigue señalando que todo es coyuntural y que para enero del año que viene esta tendencia a la baja se revertirá…

RG.- El Ministro basa sus pronósticos tan sólo en la recuperación numérica de los precios petroleros, que siendo muy probable que lo haga no nos da una idea global de totalidad del problema. Veamos: Para el año que viene la Asamblea Nacional aprobó un presupuesto de 159.000 millones de Bs.F., cuando este año que ya termina fue inicialmente de 185.000, aunque ya sobrepasa los 220.000 millones de Bs.F., un 14% menor y con una inflación que no bajará de un 30%. El gobierno mediante nuevos endeudamientos y contando con algunos ingresos extraordinarios, pretenderá enfrentar el clima recesivo, pero realmente es prácticamente imposible a pesar de que lo necesita, pues se haya frente a un año electoral y con un creciente descontento social, sobre todo en los trabajadores del sector público y privado.

Los precios petroleros del año 2010 van a ser superiores a los de este año 2009, pero difícilmente a los del 2007, cuando adquirieron su máximo valor, lo que le dará al gobierno ciertos recursos para tratar de suavizar o frenar la caída de la economía, pero ellos están mostrando que son limitados, y por lo tanto, no podrán contener el descontento social en general y el laboral en particular.

El movimiento obrero viene asumiendo el papel de vanguardia en la lucha contra las medidas gubernamentales anunciadas en febrero de este año como el aumento del IVA de un 9 a un 12%, de una reducción presupuestaria y en general contra la crisis capitalista. Este papel es más que evidente a partir de la victoria de los trabajadores de SIDOR por su contrato colectivo el año pasado. El avance de una corriente sindical clasista (CCURA) en el seno de los petroleros que captó el 30% de las simpatías de los trabajadores, es una muestra de esta radicalización. Es de hacer notar que con toda la fuerza creciente del descontento laboral, la derecha golpista no se ha fortalecido, sino que lo hacen a la corriente izquierda del PSUV – gobierno.

Hablas de descontento social y laboral, ¿Cuál ha sido la actitud del gobierno frente al mismo?

RG.- Uno de los cambios cualitativos en la política del gobierno frente a la toma de conciencia por parte de los trabajadores que se expresa en un aumento importante de las luchas reivindicativas y algunas que trascienden al plano político, es la criminalización de éstas, llegando a poner presos a dirigentes, como en el caso de Ferrominera y pasado a tribunales a otros junto a los trabajadores como en SIDOR. No ha faltado la represión policial que ha cobrado vidas, (dos en el caso de Mitsubishi, Barcelona, a manos de la policía del estado) y heridos (caso MOLVENCA en Chivacoa, a manos de la Guardia Nacional Bolivariana), sin ser los únicos. Lo que hace tan sólo dos años eran hechos puntuales (caso Sanitarios Maracay), ahora se vuelve rutinario. Si vemos la respuesta del gobierno en su conjunto, se está desarrollando una preocupante política de criminalización de la protesta obrera, en medio de un alza en las luchas de este sector.

Este cambio de actitud del gobierno, también se refleja en la utilización de otras armas legales del aparato burgués que permanece intacto, algunas legadas de la IV República aplicadas en casos como los Ferromineros en Ciudad Guayana con las llamadas áreas de seguridad estratégica y otras aprobadas bajo este gobierno, caso la Ley antihuelga llamada de seguridad alimentaria, aplicada a los trabajadores de MOLVENCA y a los de Remavenca, Cumaná.

Es importante decir que en este campo el gobierno ha adquirido rasgos antiobreros y que de manera creciente se multiplican, haciéndole perder base social que puede marcar la evolución de la influencia del mismo a mediano plazo.

Hasta el movimiento indígena de la zona del Zulia, frontera con Colombia, ha sufrido la represión militar del gobierno al protestar por el incumplimiento del derecho constitucional a la demarcación de sus tierras ancestrales. Un cacique permanece preso y ha sido acusado penalmente. Se trata del cacique Sabino, de la etnia Yucpa.

La tercerización y precarización en el trabajo son otro signo de los elementos que se desarrollan en el gobierno más allá de algunas acciones parciales donde se corrige esta situación. En las llamadas Empresas de Producción Social y algunas de las nacionalizadas, el gobierno desconoce los sindicatos y los contratos colectivos, con lo que siembra en sectores del movimiento obrero una matriz de opinión en contra de la nacionalización de las empresas. Si todavía este desconocimiento no se aplica en empresas como SIDOR, no es porque no haya querido, sino que se ha manejado con algo más de tacto por la fuerza de la clase, pero ya está dando pasos a través de las patrullas obreras del PSUV y la milicia bolivariana para ejecutar la militarización de estas empresas (SIDOR) y así contraponer a los trabajadores y a sus organizaciones sindicales con el aparato que el estado está montando (caso Bauxilum).

En SIDOR, el gobierno se está preparando para la próxima discusión del contrato colectivo con un buen arsenal de instrumentos que presagian una confrontación tan fuerte o más que cuando la empresa estaba en manos de Techint.

¿Y la respuesta del movimiento obrero?

RG.- En las empresas privadas la resistencia obrera se sigue manifestando con fuerza, incluso se han dado caso de huelgas ilegales que obvian la Ley “antihuelga” de seguridad alimentaria, como en Maxi Pollos en el estado Yaracuy a principio del mes de noviembre. Los trabajadores de las empresas cafetaleras han salido a pedir la nacionalización de estas empresas; los trabajadores portuarios también realizaron jornadas de lucha al momento de ser nacionalizados éstos, porque el gobierno pretendía desconocer la estabilidad laboral y la contratación colectiva. En Matesi, Guayana, los trabajadores mantuvieron una toma por meses por la violación de la contratación colectiva…

Y en las empresas del estado, la lucha también ha sido un signo creciente. Empresas como Alcasa, Venalum, Carbonorca, Bauxilum, Ferrominera del Orinoco, Sidor, ante la violación de la contratación colectiva se han realizado paros y movilizaciones extra empresas; en PDVSA durante meses la lucha de los trabajadores petroleros por la realización de las elecciones sindicales los enfrentó al gobierno obteniendo un triunfo…

Las luchas se han venido moviendo entre las reivindicativas de carácter defensivo y otras de corte político como las mencionadas luchas por la nacionalización de empresas, así mismo se han presentado alguna acciones y muchas denuncias contra las gerencias bolivarianas en las empresas nacionalizadas como Milazzo (procesadora de leche pasteurizada y jugos – Barquisimeto), o del estado como las del sector eléctrico, hoy agrupadas en CORPOELEC). Toda una dinámica de ascenso inicial en las luchas, donde las más importantes y numerosas han sido las de carácter reivindicativo.

Se habla del nuevo Plan Guayana 2009-2010 de Chávez que se propone como plan aumentar control obrero de las fábricas de Guayana, aunque esto limite su habilidad de hacer paros/huelgas. ¿Cuál es el significado de este plan para las metas de control obrero verdadero en las industrias básicas? ¿Cómo los obreros observan este plan?

RG.- El gobierno ha propagandizado mucho la supuesta participación de los trabajadores en la gestión de las empresas y del impulso de los consejos de trabajadores para que ejecuten este control, y aunque se dieron unos tímidos pasos años atrás (casos Invepal e Inveval), hoy día nada más alejado de la realidad. Quizás el documento donde mejor expresa el gobierno su idea de “control obrero”, es el titulado “Plan Socialista Guayana 2019 (Al-Fe) Período 2009 -2012, el cual es una linda expresión del intento de desarrollar el concepto de “Calidad Total” con sus Círculos de Calidad, cambiados al nombre Consejos de Trabajadores o Patrullas del PSUV. Este documento que fue bajado a la discusión entre las bases obreras del PSUV en Ciudad Guayana, no fue aprobado como el gobierno lo quería, pero se viene intentando su aplicación por la vía del hecho. Esta es una batalla que se está librando en esta zona tan importante del país y que los momentos más candelosos, están por venir.

En otras empresas del estado o EPS, todos los movimientos en sentido de “participación” están orientados en la concepción de la Calidad Total donde los trabajadores no tienen sindicatos, con jornadas de trabajo extenuantes, sin contratos colectivos, con regímenes contractuales por tiempo determinado y en casos donde no se ha eliminado el sindicato y el contrato (caso Milazo) y las empresas del gas recién nacionalizadas, los trabajadores no tienen ningún poder de decisión en la gestión de las mismas y se han visto impedidos de discutir sus contratos colectivos aparte de que les violan los existentes que vienen de cuando dichas empresas eran privadas.

Inveval y otras industrias han sido exhibidos como modelos del control obrero. ¿Eso es verdad? Y si no, ¿cómo se ve el verdadero control obrero en Venezuela? ¿Cómo ayudaría a los venezolanos más control obrero durante estos tiempos de crisis?

RG.- Ya dijimos algo sobre los planes de “control obrero” del gobierno en la respuesta anterior, a lo cual podemos añadir que la empresa Inveval que se nacionalizó después de VENEPAL, hoy Invepal, se mantiene bajo control de los trabajadores, pero el gobierno no le ha dado el apoyo necesario para que se estabilice su producción. Se oyen informaciones sobre que el gobierno va a pasar a la ofensiva en esta empresa para convertirla en una EPS y con ello eliminar el consejo de trabajadores, el sindicato y fuera todo contrato colectivo. En el caso de Invepal, cuando los trabajadores se empezaron a tomar en serio lo de control obrero, empezando por la Junta Directiva de la Empresa, esta fue intervenida y puesta a funcionar como una empresa privada más.

¿Cuáles fuerzas u organizaciones han dirigido las luchas, acciones, y paros que han aumentado el ano pasado?

RG.- En el presente año, son los sindicatos la dirección más extendida geográficamente con que ha contado el movimiento obrero para impulsar y dirigir sus luchas reivindicativas y políticas, pero donde la dirección política organizada no ha actuado como tal.

En la principal batalla librada este año, como fue la de los trabajadores petroleros por dotarse de una dirección sindical única, la Federación Única de Trabajadores Petroleros de Venezuela (FUTPV), fue dirigida por los compañeros de la Corriente Clasista Unitaria Revolucionaria y Autónoma (CCURA), impulsada por los camaradas de Unidad Socialista de Izquierda, corriente que se reclama del marxismo revolucionario, enfrentando a la del PSUV, representada principalmente en Vanguardia Obrera Socialista (VOS). La segunda parte de esta batalla, la discusión del contrato colectivo se está librando estos días y lo principales protagonistas vuelven a ser CCURA que representa a lo más avanzado de la clase y VOS, con representante de la burocracia sindical y el patrón PDVSA.

Una segunda batalla, que es la de los trabajadores de la Mitsubishi, la dirige la Corriente Marxista Revolucionaria, que también se reclama marxista revolucionaria de la CMI. Por la tenacidad y clasismo de los trabajadores y los momentos dramáticos por las que ha pasado, entre ellos la toma de la empresa, su destoma por la presión del gobierno, el asesinato de dos trabajadores durante la toma y luego la suspensión de 11 de los principales directivos sindicales y un total de 153 calificaciones de despido, ocupa el segundo lugar en importancia de las luchas de este año.

Otras direcciones político sindicales que hacen vida en el movimiento obrero está Marea Socialista, división de CCURA y que también se reclama marxista; el Colectivo Trabajadores en Revolución, cuya máxime dirigente viene de COPEI y en cuyo seno participan corrientes de izquierda; el PCV, con su corriente “Cruz Villegas”, entre otros. Estas corrientes, no han dirigido luchas de importancia o trascendentes este año, a excepción del PCV.

¿Cuál es el estado de la izquierda revolucionaria organizada en Venezuela hoy? ¿Cuáles son las tareas más importantes para los revolucionarios ahora?

RG.- La izquierda revolucionaria venezolana en general cuenta con algunos núcleos dispersos en varios estados importantes del país: Estado Bolívar, Anzoátegui, Región Capital, Caracas; En el estado Aragua, donde se es la primera fuerza de la Unión Nacional de Trabajadores; en Carabobo, donde también se es la primera fuerza, y en Zulia.

A nivel nacional, la fuerza más conocida y con más proyección es la CCURA–USI (2), cuyo dirigente más conocido es el camarada Orlando Chirino. Es hoy por hoy, un núcleo en expansión y con posibilidades de convertirse en una fuerte alternativa para el movimiento obrero y popular. Este último si logra superar, desde nuestro punto de vista, elementos de sectarismo y oportunismo que le impiden hoy acelerar su desarrollo en las bases descontentas del chavismo.

Es importante ver que en los sectores claves del movimiento obrero, los núcleos revolucionarios que están a la izquierda del PSUV, existe una presencia mayor o menor de estas corrientes que incluye ser dirección de masas y ante una situación de una dirección política del PSUV que se burocratiza cada vez más y que no tiene respuesta satisfactoria para los problemas de los trabajadores, y donde la derecha golpista mantiene una importante debilidad, la oportunidad de convertirnos en la dirección política revolucionaria que se requiere para dar el salto cualitativo del capitalismo al socialismo, es algo cierto.

Para lograr este salto es fundamental que esos núcleos nos convirtamos en los más consecuentes defensores de los intereses reivindicativos y políticos de los trabajadores frente al patrón privado y el patrón gobierno. Que sepamos desarrollar una política que permita a los trabajadores superar la preocupante dispersión que existe a nivel sindical. Que desarrolle una política que permita acelerar la discusión en las bases del chavismo y su acercamiento a las filas de los marxistas revolucionarios. Tenemos que ponernos a la cabeza de la serie de luchas que se vienen desarrollando y que se acrecentarán en los meses por venir, con todo y campaña electoral y que cubrirán el sector público y privado.

La clase está combatiendo. La clase está girando a la izquierda pero esto no es suficiente para garantizar el triunfo definitivo sobre las fuerzas de la reacción. Hace falta una Dirección Política Revolucionaria de masas. Estamos convencidos que el desarrollo de políticas de Frente Único, como se planteó en la III Internacional, como lo defendió León Trotsky en “La Lucha Contra el Fascismo en Alemania”, se puede construir esa Dirección Política Revolucionaria en el transcurso de los próximos meses o años. Desde el año 1958 a los revolucionarios no se nos presentaba una oportunidad de oro como la presente.

Un elemento adicional. Se está produciendo un movimiento de centrífuga interesante de diversos grupos a la izquierda del PSUV que hacen, han hecho o no vida activa en el mismo. Desarrollar una profunda discusión política-ideológica con estos grupos o núcleos va a ser importante en el proceso de construcción de La Dirección Política Revolucionaria de masas que requerimos para dar el salto al socialismo.

¿Y la situación interna en el PSUV a raíz de las elecciones para el Congreso Extraordinario?

RG.- Lo que pasó en el PSUV durante la selección de delegados para el Congreso, es una muestra del proceso de burocratización de esta organización. La determinación de quién tenía derecho a postularse o no como candidato, eso lo decidió una dirección sin consulta con las bases. A la hora de las postulaciones, funcionó lo que llamamos patrullas “planas” fantasmas. El peso de Los Gobernadores, Alcaldes, Concejales a la hora de la escogencia de los delegados era bestial. Candidatos propuestos por las bases, casos trabajadores en Anzoátegui, Zulia, Carabobo, Aragua y otros estados, sencillamente no aparecieron en las listas del partido, o se les desconoció la votación y como ésta quedó en manos de la dirección del partido sin publicarse, nadie podrá probar nada.

De los más de 7 millones de inscritos que tiene el partido, tan sólo tenían derecho a voto alrededor de dos millones, y de ésos tan sólo ejercimos el derecho al voto unos 900.000 Estos resultados nos dicen que la participación en estas elecciones internas fue menor que al Congreso Fundacional. La motivación de los militantes pierde fuerza y no puede ser de otra manera ante tantas necesidades insatisfechas, ante tanta arbitrariedad, ante el crecimiento desbordado de los signos de corrupción y de favorecimiento a grupos empresariales.

La actitud de la dirección nacional del PSUV y las mismas regionales ha recibido un rechazo, todavía pasivo de la militancia chavista, siendo más activo en los sectores más politizados del partido. Se ha generado una discusión que apenas está en sus comienzos, pero se acrecentará en la medida que se profundicen y multipliquen las posturas antidemocráticas de estas direcciones y que en el desarrollo de la crisis no den respuesta a los problemas de los trabajadores y del pueblo. Los marxistas tenemos que tener, dentro del conjunto de nuestras políticas, una en particular que nos permita ganar “también” a la vanguardia de las masas del PSUV al marxismo revolucionario. Tenemos que ser factor consciente que contribuya a acelerar la crisis que está mostrando bastante más que únicamente la punta.

La situación con Colombia, ¿cómo ves la situación?

RG.- En la confrontación, hasta ahora verbal del gobierno de Chávez con el de Colombia por el tema de las bases militares, podemos ver varias cosas. El gobierno de Chávez tiene razón en denunciar estas bases como parte de un plan global del imperialismo de sentar pie militar para en el momento que lo crea conveniente tratar de poner orden en lo que siempre ha considerado su patio trasero interviniendo de manera súper rápida con tropas propias.

Pero el lado de este elemento positivo, le está dando un tratamiento muy defectuoso y hasta equívoco de plano, con sus ataques a sectores de trabajadores colombianos, a los cuales trata de contrabandistas así de simple, con lo que los empuja del lado del gobierno con características semi-fascistas de Uribe.

Por otro lado, si bien caracteriza las bases como una agresión del imperio norteamericano contra los pueblos indo-hispano-afro americanos del centro y el sur del continente, mantiene una política de apoyarse en los monopolios imperialistas, que son el principal pie de fuerza para la desestabilización económica de nuestro país y para una invasión contra Venezuela.

El gobierno si de verdad quiere debilitar al punto de mate, una posible agresión victoriosa del imperio, sea directa o a través de tropas o paramilitares colombianos, tiene que lanzar todo un llamado al pueblo colombiano para que impulse en ese país la expropiación de todos los intereses imperialistas, sin indemnización y bajo control obrero, mientras expropia los mismos en territorio venezolano. Solamente una política de este corte puede alcanzar la unidad de nuestros dos pueblos en la lucha contra el imperialismo y derrotarlo en todos sus planes de agresión, aparte de que consolidaría lo que es el crecimiento de la conciencia de nuestros pueblos desde las fronteras de México hasta la Patagonia.

Una preocupación: Vamos a decir como el “Padre Cantor Alí Primera”, esta tarea entre más se tarde, más difícil es. Hace tan sólo unos años atrás, en el 2002, o en el 2005 cuando se derrotó a las fuerzas de la contrarrevolución que eran financiadas por la burguesía venezolana y el gobierno imperialista de Los Estados Unidos, para poner unas fechas, el peligro de esas bases no existía. Ahora, por tanto esperar de este gobierno, ya tenemos unas bases y mañana, si seguimos esperando podemos sufrir una agresión más directa y frontal. Las fuerzas revolucionarias venezolanas, colombianas y de América tenemos que impulsar una campaña internacional por la expropiación de los monopolios y Banca norteamericana de nuestros países, hoy en especial, con más fuerza en Colombia y Venezuela. Esta es la mejor manera de unir a nuestros pueblos trabajadores, nuestros pueblos campesinos, nuestros pueblos indígenas y de otras minorías étnicas. Esta es la mejor manera de evitar una guerra fratricida, derrotar al imperialismo y acabar con el capitalismo, tareas que están soldadas dialécticamente.

Notas:

1) “El Ministro Alí Rodríguez Araque debería ser más reflexivo antes de hablar con tanto optimismo” marxismo.org

2) Corriente Clasista Unitaria Revolucionaria Autónoma – Unidad Socialista de Izquierda