No al terrorismo sindical-patronal en Ferrominera

Jue 31/05/2012 - 13:13
Por: 
Ricardo Galíndez

Por el reenganche de todos los despedidos de Ferrominera. Fuera la gerencia de Ferrominera y por el nombramiento de una electa por los trabajadores: cada trabajador un voto. Por la unidad de toda la clase obrera de Guayana para impulsar una respuesta como la que logró la libertad de Rubén González. Construyamos comités intersindicales para impulsar un paro regional por el reenganche de todos los despedidos y por la eliminación de las calificaciones de despido y los juicios a trabajadores y demás luchadores sociales.

Pasan los meses y la justicia burguesa controlada por el PSUV sigue golpeando a los trabajadores de FERROMNERA para, como lo denuncian los propios trabajadores de FERROMINERA, aterrorizarlos para que no luchen por sus derechos.

Es irónico, mientras el Chávez anunció una nueva era para el movimiento obrero con la LOT sus gerentes y funcionarios del Trabajo y de la CVG pisotean los más elementales derechos democráticos de estabilidad y defensa que tenían y tienen aun los trabajadores en la nueva Ley del Trabajo.

En un acto de desesperación, 8 trabajadores de FERROMINERA se amarraron a los portones de la Empresa, 10 meses después de ser despedidos como parte del amedrentamiento contra quienes enfrentan las políticas gubernamentales así sea solo con métodos legalistas. Fueron despedidos acusados de participar en la trifulca que se generó en un saboteo de una asamblea para nombrar la Comisión Electoral del Sindicato. En el saboteo provocado por las bandas de la FBT murió un militante de la propia FBT y donde la mayoría coincide que fue muerto, según declaraciones de prensa, por sus propios compañeros.

Es que para la FBT, vinculada estrechamente al gobernador del estado Bolívar y al Canciller Maduro, cuando las leyes del estado burgués no les favorecen, entonces aplican la arbitrariedad que ha sido mostrada en más de una oportunidad en Guayana como cuando José Gil, del Movimiento 21 (FBT) de ALCASA paralizó por más de un mes la empresa como parte de su pelea contra la fracción “chavista” de Elio Sayago, hoy destituido de la presidencia de esta empresa, sin que ningún organismo del gobierno operara para impedir tal paralización o para sancionar al dirigente de gobierno.

En vano han resultado los llamados de los despedidos de FERROMINERA para que la Inspectoría del Trabajo ordene su reenganche. Inútiles han resultado las conversaciones con el “Chino” Kan, con diputados en la Asamblea Nacional, con la Defensoría del Pueblo y hasta con el Consejo Municipal de Derechos de Niños, Niñas y Adolescente (CDMNA). Es decir “el parlamentarismo” no ha podido contra los intereses de clase que representa Spooner, dirigente sindical en FERROMINETA y Radwan Sabbagh, presidente de CVG FERROMINERA. Ellos tienen claro como mantener el poder y ampliar sus espacios para beneficio propio y del capital privado al cual sirven: golpeando a la clase, violando o no sus propias leyes burguesas.

Si algo ha provocado que un grupo de compañeros despedidos se hayan lanzado a una acción aislada del conjunto de la clase, poniendo en peligro su propia seguridad personal y la de sus familias que los acompañan en una heróica gesta de protesta, amarrándose frente a los portones de la Empresa, pasando días y noches completas, es la débil solidaridad que han recibido para que sean reenganchados; Más allá de algunas declaraciones o gestorías, o hasta alguna ayuda económica, nada se ha realizado, nada importante o de fuerza que sirva para quebrarle la voluntad política a estos agentes antiobreros del gobierno. Para los dirigentes sindicales que se oponen a la FBT en FERROMINERA, para los de ALCASA, CARBONORCA y otros que han hecho presencia al lado de los despedidos, la memoria les ha fallado, no terminan de entender, -o no lo quieren hacer-, que las políticas represivas del gobierno, como son los despidos, no se van a derrotar con gestorías sociales ni declaraciones de prensa, ni realizando relaciones públicas con los contactos que se tienen en el gobierno regional y nacional. La política antisindical y antiobrera solo se le puede derrotar con los trabajadores en la calle, paralizando lo mucho o poco que queda funcionando en las Empresas del gobierno. Así fue que se derrotó a Techint, así fue que se consiguió la libertad provisional del mismo Rubén González que hoy compite nuevamente por la secretaría general del sindicato de FERROMINERA y da declaraciones a la prensa.

A los enemigos de clase se les derrota como derrotamos en los ´80, los artículos antihuelga del Reglamento Caldera, con la huelga general de los textileros; se les derrota como se hizo con los golpistas el 11A, ¡con las masas en la calle!, no haciendo parlamentarismo ni pidiendo conciliación cuando el enemigo está disparando con calificaciones de despido en las CEMENTERAS, o en FERROMINERA y otros entes del estado, con apertura de juicios como el de los compañeros de SINGETRAM en la Mitsubishi o a José Meléndez en SIDOR, por tan solo mencionar algunos casos. Pero también es plomo del bueno la congelación de los contratos colectivos en SIDOR, ALCASA, VENALUM, FERROMINERA, Supermercados Bicentenario, las empresas de Gas y cementeras, en PDVSA, a los trabajadores de la salud y los empleados públicos, etc, pues destruyen nuestros salarios y demás beneficios contractuales; y también es plomo del bueno la nueva Ley del Trabajo que limita más aún el derecho a organización sindical y sobre todo el derecho a huelga, no la elimina, pero la entorpece más de lo que ya estaba en la Ley derogada. Estos ataques no los vamos a parar con una simple recolección de firmas, no se van a parar sino los enfrentamos con todos los hierros y la clase obrera organizada.

Si los compañeros despedidos de FERROMINERA hoy tienen que arriesgar sus vidas y lanzarse a acciones heroicas es porque los dirigentes sindicales, -empezando por los de Guayana-, han hecho prevalecer las políticas “apaga fuegos”, conciliadoras con el gobierno y sus funcionarios en las Empresas, sobre las indispensables acciones directas de la clase obrera, como son los paros y las huelgas discutidas y aprobadas desde las bases, y acompañadas de movilizaciones de calle.

Los trabajadores tienen que derrotar esas políticas que los amarran al carro de las políticas del gobierno burgués de Chávez y de Gómez Rangel. Los secretarios generales de FERROMINERA, CVG, CARBONORCA y ALCASA no pueden seguir lavándose las manos y echarle la culpa solo al gobierno, solo a la FBT o al gobernador de Bolívar Gómez Rangel, pues tienen un poder en sus manos, tienen una fuerza sindical de varios miles de trabajadores. Con una política de organización desde cada departamento de esas empresas, se puede armar una red de Comités Obreros, -en dichas empresas e interempresas-, que conformen una fuerza capaz de motorizar a toda la clase obrera de Guayana bajo un programa de demandas discutidas democráticamente, en una gran Encuentro Obrero de todas la Empresas de Guayana y del País, que sirva para unir a la clase independientemente que simpaticen o no con el gobierno. Lo hicimos cuando solo estaban en conflicto los compañeros de SIDOR que peleaban contra Techint, ¿Qué no podremos lograr ahora que son más de una decena de empresas las que están en conflicto? La tarea es unir a todos los trabajadores en torno a un plan democráticamente discutido y aprobado que incluya la realización de Paros Regionales y Nacionales hasta derrotar las políticas antiobreras del gobierno es posible si existe la voluntad política.

Es posible alcanzar el reenganche de todos los compañeros despedidos y no solamente los 8 – 10 de FERROMINERA y más allá, lograr la discusión y aprobación de los contratos colectivos de todas las empresas del estado que están paralizadas bajo diferentes excusas, y también sacar de las empresas del estado a todos los gerentes y presidentes puestos a dedo y nombrar nuevos equipos gerenciales electos por los trabajadores organizados: cada trabajador un voto, para comenzar a desarrollar un verdadero control obrero a favor de la clase y no del capitalismo; y para no dejar un cabo suelto, serían paros para que se eliminen todos los juicios que se han levantado contra trabajadores, campesinos y luchadores sociales por pelear por sus derechos, y se castigue a los autores materiales e intelectuales de tanto luchador obrero y popular asesinados o atentado contra sus vidas. No debemos olvidar de luchar por la libertad inmediata y el asilo del cantautor revolucionario Julián Conrado. Todo esto dentro de otros puntos que deben integrar un pliego de lucha de los trabajadores de Guayana y del País.

Señores dirigentes, es hora de pasar de los discursos a la acción. Uds. tienen una cuota de responsabilidad de lo que está pasando en FERROMINERA y demás empresas de Guayana. Si de verdad quieren Ayudar al reenganche de los despedidos, a destruir las políticas que mantienen divididos y desorganizados a los trabajadores, tienen que impulsar de manera urgente la organización de los trabajadores desde la base donde estos elijan delegados a razón de uno cada 50 trabajadores o fracción. Tienen que colocar todos los recursos de los sindicatos para movilizar las fuerzas de la clase trabajadora, para combatir a quienes usan los puestos de gobierno para mantenernos bajo la explotación capitalista, e impulsar un gran Encuentro de trabajadores en combate en Guayana.

Compañeros trabajadores, creyendo firmemente que Solo la Clase Salva a la Clase, impulsemos la organización de estos Comités de Trabajadores en FERROMINERA, VENALUM, CVG, CARBONORCA, SIDOR, ALCASA, Abastos Bicentenarios, Fábricas de Cementos, PDVSA FERRESIDOR e iniciemos la gran campaña que derrote a los que quieren controlan al movimiento obrero para enriquecerse y enriquecer a los grandes capitalistas. Cada trabajador un combatiente por su propia liberación. Tengamos presente que para que la clase obrera pueda vivir, el capitalismo tiene que morir. Ellos, los capitalistas no nos dan tregua, nosotros tampoco se la podemos dar.

Compañeros trabajadores de FERROMINERA, VENALUM, ALCASA, CARBONORCA, CVG, SIDOR, ABASTOS BICENTENARIO, PETROLEROS, CEMENTEROS, PETROLEROS, vamos a organizar a la clase desde las bases en cada centro de trabajo y en cada departamento y línea de producción, vamos a discutir un pliego de lucha que nos unifique en un gran y poderoso puño obrero contra las políticas del capital y sentemos las bases para la construcción de una Corriente Socialista Revolucionaria, que de manera consecuente ayude a profundizar la organización y unidad de toda la Clase Obrera y el pueblo, para conquistar estos objetivos y la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo. No hay alternativa, para que la clase obrera pueda vivir, es indispensable destruir el capitalismo.