Maduro controla la AN pero derrotado por el rechazo de la abstención

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Por Partido Socialismo y Libertad (PSL)

El pasado 6 de diciembre se realizaron las elecciones parlamentarias. No hubo sorpresas. Como dijéramos en la declaración previa a los comicios publicada en nuestro portal www.laclase.info: “Lo más probable es que se produzca una elevada abstención, las encuestas predicen que podría ser de un 70% o más. En realidad los resultados están cantados. El gobierno se asegurará de tener la mayoría en el nuevo parlamento. Su objetivo es recuperar uno de los instrumentos del régimen que no controlan. Y le garantizará a los partidos patronales que participan una cuota importante de diputados, como parte del acuerdo de prestarse para avalar los comicios”.

Sin ninguna duda, la gran triunfadora de la jornada fue la abstención, que oficialmente se ubica cerca del 70%, aunque estimaciones independientes hablan de un porcentaje de participación no menor al 80% del padrón electoral. En cualquier caso es muy claro que la mayoría del pueblo venezolano no voto, lo cual ya se reflejaba en la indiferencia de la mayoría de los trabajadores y el pueblos, durante los días previos a los comicios.

Por otra parte, la poca participación electoral solo fue posible por el amedrentamiento, la coacción y el chantaje a través del Carnet de la Patria y con la comida de los Clap. Igualmente, en los ministerios y empresas estatales obligaron a los trabajadores y trabajadoras a votar so pena de ser despedidos.

El gobierno controla la Asamblea Nacional pero en medio de una derrota política, donde prevaleció el ausentismo en las mesas electorales de la inmensa mayoría del pueblo venezolano.

Aun con la poca transparencia de los datos suministrados por el CNE, el gobierno cívico militar y su partido, perdieron mas de 2 millones de votos con respecto a las presidenciales del 2018 y más de un millón en relación a las parlamentarias del 2015. Incluso, los votos obtenidos en las elecciones del domingo por el Psuv solo representan el 20,84% del padrón electoral.

Ahora el gobierno autoritario de Maduro controla todos los instrumentos del régimen político. No obstante, esto no significara ningún cambio en el nivel de vida del pueblo trabajador. La mas grave crisis social y económica de la historia contemporánea del país continuara recayendo sobre los hombros del pueblo trabajador. Ni tampoco un cambio en la ilegitimidad del gobierno autoritario de Maduro.

Vistos los resultados y la distribución de los diputados queda claro que el gobierno utilizó a los sectores de la oposición patronal para legitimar un proceso que desde el principio fue fraudulento, antidemocrático y muy poco transparente; con la continuidad de la impuesta Asamblea Nacional Constituyente. La mayoría de sus figuras principales ni siquiera fueron electas. Claudio Fermín envió un audio por las redes sociales en la madrugada del lunes 7 reconociendo su derrota y mostrándose sorprendido por los resultados. Sin duda aspiraban a una mejor performance después de prestarse para avalar la farsa electoral organizada por el gobierno autoritario.

Ahora el otro sector de la oposición patronal que no participó en las elecciones, encabezado por Juan Guaido, se apresta a realizar una espuria “consulta popular”, tan fraudulenta como el proceso convocado por el gobierno. Consulta que de popular no tiene nada, ya que la mayoría del pueblo también la ve con total indiferencia, ademas que no resolverá ninguno de los problemas que aquejan a los trabajadores y al pueblo. Una convocatoria de la misma gente que estafó a millones de personas que tuvieron expectativas en Guaido.

El PSL rechaza esta nueva pantomima de la oposición patronal y proimperialista, que organizó golpes de Estado y promovió las sanciones ilegales del imperialismo norteamericano contra el país. Mientras desmovilizó la protesta popular y ciudadana.

Como ya dijéramos en la declaración antes mencionada, al pueblo venezolano solo le queda un camino: el de la lucha y la movilización. Es un imperativo organizarnos en las comunidades, fabricas, empresas y universidades. Unir las distintas luchas que vienen dando los trabajadores y trabajadoras, y procurar empalmar con las protestas que las comunidades vienen haciendo por los pésimos servicios públicos.

Movilizarnos unificada y masivamente para pelear por un Plan Económico y Popular de emergencia para enfrentar las dos pandemias, la del coronavirus y el hambre. Por un impuesto progresivo a los capitalistas, banqueros y transnacionales, suspensión de los contratos de empresas mixtas, petróleo 100% estatal sin transnacionales, eliminación de las sanciones económicas imperialistas y recuperación del dinero apropiado por EEUU y potencias europeas, confiscación de bienes de corruptos e importadores fraudulentos, no pago de la deuda externa, suspensión de gastos militares, y con todos esos recursos conformar un Fondo Social de Emergencia para enfrentar la terrible crisis social, impulsar un plan masivo de adquisición de alimentos, medicinas e insumos sanitarios para dotar a los hospitales, para salarios igual a la canasta básica y por una renta de cuarentena para los trabajadores y trabajadoras informales.

Asimismo, luchar contra la criminalizacion de la protesta, por la libertad de los trabajadores y activistas presos por defender sus derechos, por amplias libertades democráticas y por elecciones verdaderamente democráticas, transparentes, imparciales y con garantías para todas las organizaciones políticas.

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