Ante las elecciones del 28 de julio. Ni Maduro ni los candidatos burgueses son alternativa para el pueblo trabajador

0

Por Partido Socialismo y Libertad

El Consejo Nacional Electoral, controlado férreamente por el gobierno, convocó a elecciones presidenciales para el próximo 28 de julio. Estas elecciones se van a producir en un contexto de severa crisis social. Salarios de hambre, con la salud y la educación por el suelo, servicios públicos destruidos, sin agua en muchas zonas del país, particularmente en Caracas; con apagones constantes en buena parte del territorio nacional, y con especial severidad en el occidente; sin gasolina ni gas, paradójicamente, en un país petrolero, con Pdvsa por el suelo.

Para el Partido Socialismo y Libertad en este escenario electoral no hay ninguna alternativa que exprese los intereses y necesidades del pueblo trabajador. Ni el gobierno y su candidato, ni los postulados por la oposición burguesa son opción para los que vivimos de un salario. Todos representan los intereses de empresarios, transnacionales y funcionarios gubernamentales enriquecidos a la sombra del control de la renta petrolera.

El debate político-electoral en el país se encuentra en un nivel de simpleza extremo, limitado a la discusión sobre candidaturas. Hay una total ausencia de propuestas, de ideas, de programas. Maduro como candidato del gobierno, María Corina Machado y su sustituta frustrada, Corina Yoris, Manuel Rosales, y demás candidatos de los partidos burgueses, no dicen ni una palabra sobre los salarios de hambre, ni una palabra sobre la grave situación de los trabajadores en las empresas básicas, con más de treinta mil trabajadores “no requeridos”, ni sobre la situación de los petroleros, docentes y demás sectores. Nada dicen sobre la desregulación laboral impuesta por el memorándum 2792 y el instructivo de la Onapre, ni una palabra sobre la situación de los hospitales, de las escuelas, de las universidades. No opinan sobre el desastre de los servicios públicos, o qué proponen para recuperarlos. Nada sabemos sobre qué harán para que terminen los apagones, para que haya agua en las comunidades, para que tengamos gasolina y gas, para que funcione el Metro de Caracas.

Aunque algunos ya han dado algunas pistas sobre sus propuestas económicas. María Corina Machado anunció que privatizaría Pdvsa y Manuel Rosales que acordaría con el Fondo Monetario Internacional, mientras que el gobierno de Maduro, negocia con transnacionales de la India para entregarle las empresas básicas. Todas son medidas proimperialistas, favorables a los intereses de las grandes empresas y el capital transnacional.

Entendemos el genuino hartazgo del pueblo con un gobierno represivo, que aplica un brutal ajuste económico. Comprendemos y compartimos el repudio a un régimen que en más de dos décadas ha llevado el nivel de vida del pueblo trabajador a niveles dramáticos. Sabemos de la confusión generada por el chavismo que se presenta como socialista mientras descarga sobre los hombros de los trabajadores y los sectores populares medidas de corte capitalista.

El hartazgo y la confusión puede llevar a importantes sectores del pueblo a ver en candidaturas de los partidos patronales y proimperialistas una vía para salir de este gobierno y terminar con la tragedia social que padecemos. Nosotros también queremos que concluya este desastre, no obstante consideramos que nuestros problemas no terminarán solo con Maduro. No podemos entregarnos acríticamente a un nuevo o nueva mesías ni hipotecarnos a candidatos que no hablan de sus planes y programas. No se trata de votar a ciegas ni de un “quítate tu pa´ ponerme yo”.

Elecciones con ajuste antipopular y restricciones a las libertades democráticas

El gobierno continúa aplicando su brutal paquetazo de ajuste, el cual ya se prolonga por más de una década, descargando la crisis sobre los hombros del pueblo trabajador. Van casi 2 años sin aumento del salario mínimo, el cual no llega ni a $ 4. Se continúa cobrando impuestos a las trabajadoras y trabajadores como si el salario fuera renta, además del IVA y el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras, cuyo impacto es trasladado por los comerciantes a los consumidores.

El gobierno represivo y ajustador de Maduro está en una encrucijada. Está consciente que el repudio popular es generalizado. A sabiendas que no tiene votos para ganar unas elecciones medianamente competitivas, desde hace varios meses prepara un escenario que le sea favorable. Intervino el Consejo Nacional Electoral, destituyendo a la junta directiva y colocando como presidente a Elvis Amoroso, gris excontralor, ficha de absoluta confianza de Maduro. Sacó del juego al Partido Comunista de Venezuela, interviniendo dicho partido a través del Tribunal Supremo de Justicia. Ya previamente había llevado a cabo jugadas similares con otros partidos tanto del Polo Patriótico como de la oposición burguesa. Recientemente ratificó la inhabilitación de Henrique Capriles y María Corina Machado.

Serán unas elecciones con numerosos partidos ilegalizados. Desde el año pasado habrían unas 300 solicitudes de legalización de organizaciones con fines políticos “guardando el sueño de los justos” en alguna gaveta del ente comicial. Impidió la legalización de Marea Socialista y del Movimiento Popular Alternativo, y nunca dio respuesta a la solicitud formulada por el PPT/APR, encabezado por Rafael Uzcátegui. Y con requisitos proscriptivos cerró la posibilidad de renovación de la de nuestra organización. 

Además las elecciones se llevarán a cabo con dirigentes políticos presos, perseguidos, con medidas cautelares o exiliados, y con trabajadores presos por protestar o denunciar la corrupción en entes estatales.

Durante el reciente período de postulaciones de candidatos presidenciales llevó a cabo toda clase de marramucias. De forma escandalosa, sin argumentos ni un pronunciamiento oficial del CNE, el gobierno impidió la inscripción de Corina Yoris y de Manuel Isidro Molina, este último candidato del PCV y el MPA. Inscribió candidatos a su conveniencia, mientras negaba la inscripción de otros.

Es decir que estamos en presencia de un proceso electoral fraudulento, antidemocrático y viciado desde el comienzo, que vulnera los derechos políticos y democráticos del pueblo trabajador venezolano, mediante el cual el gobierno intenta perpetuarse en el poder.

Por su parte la oposición patronal y proimperialista agrupada en la Plataforma Unitaria Democrática se encuentra profundamente dividida, con varios candidatos postulados. Y hasta ahora sin ponerse de acuerdo en un candidato unitario.

Desde el Partido Socialismo y Libertad rechazamos el carácter proscriptivo y antidemocrático del actual proceso electoral. Más allá de todas las restricciones puestas en práctica por el gobierno, la oposición patronal sí tendrá candidato, mientras que se impidió la participación de los partidos de izquierda que nos oponemos al gobierno con una candidatura propia. 

Sectores que se reivindican de izquierda llamarán a votar por candidatos patronales

La mayoría de las organizaciones que se reivindican de izquierda se aprestan a apoyar a algunos de los candidatos de la burguesía postulados. En la agrupación Consenso, con el argumento de la “unidad nacional” (léase unidad con la burguesía), tienen la disposición de apoyar al candidato que respalde la Plataforma Unitaria. Uno de los partidos que integra dicha agrupación, Vanguardia Popular, hizo público su apoyo a María Corina Machado, luego trasladado a su sustituta Corina Yoris. Por su parte Bandera Roja pasó de apoyar a Juan Guaidó a María Corina Machado, y seguramente terminará respaldando alguna candidatura de los partidos burgueses y proimperialistas.

Exministros de Chávez e individualidades que se reivindican de izquierda agrupados en la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución, también en el marco de la ”unidad nacional”, llamarán a votar por algún candidato patronal.

Sin acuerdo electoral en el EPA

El Encuentro Popular Alternativo (EPA) es una alianza electoral que integramos con Marea Socialista, el PPT/APR, el MPA y el PCV, que intentó presentar una candidatura de izquierda independiente del gobierno y los partidos de la oposición patronal, posibilidad negada por el gobierno. Dicha alianza no tendrá una posición común frente a las elecciones del 28 de julio. El PCV acordó llamar a votar, en principio por Manuel Isidro Molina. Al no lograrse su postulación solo les quedaría votar por alguno de los candidatos de la burguesía postulados o dejar abierta esa decisión. En una situación similar estaría el MPA, a la espera de las sustituciones para fijar una posición. Esto pondría en el tapete que ambas organizaciones se sumarían a la tendencia que está prevaleciendo en sectores que se reivindican de izquierda, con lo cual diferimos abiertamente, y consideramos equivocado.

Plan Obrero y Popular de emergencia

La solución a nuestros graves problemas no vendrá por la vía electoral ni siguiendo a ninguno de estos candidatos, cuyos intereses no tienen nada que ver con el pueblo. Solo con la lucha y movilizándonos podremos lograr recuperar nuestros derechos políticos, sociales y democráticos. Será luchando que lograremos que haya elecciones democráticas, derrotar al gobierno de falso socialismo de Maduro y su paquete de ajuste e imponer un Plan Obrero y Popular de emergencia, financiado a través de un Fondo Social y Económico, cuyos recursos deben provenir de los grandes empresarios nacionales, banqueros y transnacionales que contemple:

  • Petróleo 100% estatal sin transnacionales ni empresas mixtas, gestionado por sus trabajadores, profesionales y técnicos;

  • Impuesto a los grandes capitalistas nacionales y transnacionales;

  • No pago de la deuda externa; suspensión de gastos policiales y militares;

  • Repatriación de recursos confiscados en el exterior;

  • Confiscación de bienes de corruptos.

Con todos esos recursos garantizar salarios y pensiones iguales a la canasta básica, indexados mensualmente a la inflación. Decimos ¡Basta de bonificación salarial! Por un plan de infraestructura para recuperar universidades, escuelas, hospitales y ambulatorios, que proporcione empleos dignos y productivos; casas de abrigo y protección para todas aquellas mujeres y disidencias que se atreven a denunciar la violencia machista. ¡Plan de inversión en la industria petrolera y empresas básicas para que haya gasolina, gas, electricidad! Todo ello en la perspectiva de luchar por un gobierno de los trabajadores y el pueblo y por el verdadero socialismo con democracia obrera y popular.

¡Cese a las restricciones a las libertades democráticas!

¡Elecciones democráticas con plenos derechos políticos para todos los partidos y candidatos!

¡Por un Plan Obrero y Popular de emergencia!

Caracas, 10 de abril de 2024

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *