15 abril, 2026

¿Se inician dialogos de cúpula?

Mientras el jeraca de la Iglesia Católica venezolana, cardenal Jorge Urosa Savino, arreciaba en su campaña anti-comunista a la salida de la sesión especial de la Asamblea Nacional realizada este martes, la diptuada Cilia Florez, por su parte, destacaba el ambiente de armonía y se mostraba satisfecha porque el Cardenal no hiciera críticas a la Asamblea Nacional y supestamente expresara su respeto a las instituciones y la investidura del Presidente de la República. Cualquier parecido con lo que viene sucediendo en Cuba, no es mera coincidencia.

Mientras el jeraca de la Iglesia Católica venezolana, cardenal Jorge Urosa Savino, arreciaba en su campaña anti-comunista a la salida de la sesión especial de la Asamblea Nacional realizada este martes, la diptuada Cilia Florez, por su parte, destacaba el ambiente de armonía y se mostraba satisfecha porque el Cardenal no hiciera críticas a la Asamblea Nacional y supestamente expresara su respeto a las instituciones y la investidura del Presidente de la República. Cualquier parecido con lo que viene sucediendo en Cuba, no es mera coincidencia.

Diálogos de cúpula para evitar estallidos

Después de una semana de intensas e irritadas acusaciones por parte de los diptuados del PSUV contra el Cardenal Urosa, la Asamblea Nacional acogió con estrictas medidas de seguridad y brindando plenas garantías al Cardenal, para que expresara sus críticas a la gestión de gobierno y a su visión de que el socialismo marxista frecuentemente aludido por el mandatario es un equivalente al comunismo.

El pomposo recibimiento hecho por los diputados del PSUV a la jerarquía católica, no por coincidencia, se da en medio de un agravamiento de la crisis nacional, la cual se expresa en la generalización de los escándalos de corrupción como el ocasionado por la descomposición de 130 mil toneladas de alimentos; la inseguridad, la proliferación del sicariato y el agudizamiento de la crisis económica que conlleva a que miles de compatriotas pierdan sus empleos y se diluya el poder adquisitivo de sus salarios.

Pareciera abrirse así, un camino de diàlogo político, cupular y «constructivo» -al decir de algunos diputados del PSUV-, en el que la Iglesia Católica jugaría un importante rol de mediador, tal como lo viene haciendo en Cuba, con la intención de evitar un estallido social el cual se viene incubando desde tiempo atrás.

Este probable diálogo sería la válvula de escapa que requieren tanto el gobierno nacional, como los gobiernos regionales y lcoales en manos de la oposición, para distraer la atención de la población y conjurar la generalización de las protestas protagonizdas por cientos de miles de pobladores y trabajadores, que desde el año pasado han potenciado sus acciones de calle para reclamar solución a sus demandas.

Ya parecía extraño que mientras en Cuba, el gobierno rastaurador del capitalismo en manos de los hermanos Castro estrecha relaciones con la Igesia Católica para descomprimir la aguda situación que padece la Isla, en Venezuela se acentuaran los enfrentamientos entre el Gobierno del Presidente Chávez y la jerarquía eclesiástica. El debate a puertas cerradas del día de ayer, pone en evidencia que el gobierno venezolano ha recibido lineamiento de su par cubano para abri un diálogo-negociación donde la Iglesia cumplirá papel protagónico.

Así las cosas, todo indica que el libreto dialogo-negociación utilizado en Cuba se constituya en el modelo a seguir por el gobierno venezolano y la oposición agrupada en la Mesa de la Unidad, en la búsqueda de una «saldia concertada». Amanecerá y veremos.

Los primeros «aportes» de la Iglesia

Como muestra de su total disposición a ayudar al gobierno del Presidente Chávez, la Iglesia Católica hace su primera gran contribución al prestarse a generalizar el fraude político, difundiendo el engaño de que el modelo económico, político y social impulsado por el Presidente Chávez supuestamente es socialista y está encaminado hacia el comunismo.

La Iglesia Católica coincide con el gobierno del Presidente Chávez en la mentira de que estamos en el socialismo y avanzamos hacia el comunismo. Con esa falsificación, la Iglesia quiere repetir su rol en la década de los 90 cuando cayó el Muro de Berín, e´poca en la que se convirtió en el portavoz de la progadana anti-comunista desplegada pro el imperialiso,

En ese sentido, la jerarquía eclesiástica venezolana quiere repetir el triste papel cumplido por la Iglesia Catolíca Mundial en la década de los 90, de querer vbender la falsa historia de que la caída del Muro de Berlín era el derrumbe del socialismo y del comunistmo, cuando en realidado lo que ocurrió fue la más estrepitosa caída de la dictadura stalinsita disfrazada de comunista, al igual que el gobierno del Presidente Cháve se disfraza de socialista.

Puertas cerradas para el pueblo

Mientras que la Asamblea Nacional brinda plenas garantías a la jerarquía católica para que realice su campaña anti-comunista y llame al diálogo, los diputados del PSUV se se siguen distinguienndo por cerrarle las puertas de ese organismo al pueblo.

Los diputados del PSUV no escuchan los reclamos populares; no investigan ni sancionan severamente a los responsables de la pérdida de 130 mil toneladas de alimentos de PDVAL; no atienden a las víctimas de la delincuencia y la inseguridad; no impiden ni castigan a los sicarios y sus patrocinantes; ni mucho menos legislan a favor del aprobando una nueva Ley Orgáncia del Trabajo que contemple la inamovilidad laboral, la recuperación de la retroactividad, la reducción de la jornada laboral; o relgamentar los Decretos de Seguridda Social engavetados desde el 2001.

Esta realidad, es la que lleva a a pensar a miles de venezolanas y venezolanos que en las elecciones del 26 de septiembre, los trabajadores y el pueblo deben elegir genuinos representantes que defiendan sus intereses y que sean distintos a los burocratas rojos-rojitos de hoy que sólo cuidan sus parcelas.

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