Comentarios al artículo ¿Qué pasó en Ecuador?
Reciban un fraternal saludo desde México, e igualmente un comentario de su artículo «¿Que paso en Ecuador'», firmado por Juan Carlos Giordano.
Reciban un fraternal saludo desde México, e igualmente un comentario de su artículo «¿Que paso en Ecuador'», firmado por Juan Carlos Giordano.
Su artículo se puede resumir en su frase «no se trató de un plan premeditado para sacar a Correa, si no una rebelión que cuestionó las leyes de ajuste», me parece que rompe con una interpretación socialista de lo que pasó en Ecuador. Es cierto la denominada «Revolución ciudadana» impulsada por Correa es un tímido y ambiguo intento de cubrir con ropajes «populares» lo que es común a cualquier plan de ajuste económico estructural, donde la pauta la dan los organismos internacionales: FMI, BM, OCDE, etc., y por lo tanto contrario a los intereses de los trabajadores del campo y la ciudad.
El reconocer ésto no significa que concluyan uds. (y espero que no sea la posición oficial de su agrupamiento) que no existan contradicciones (no de clase, obviamente) entre las élites gobernantes ecuatorianas, en donde por intereses personales (Lucio Gutiérrez) o por diferencias de criterios sobre como gobernar y como aplicar esos planes de ajuste (deberían revisar los artículos de opinión de los principales diarios ecuatorianos y eso es notable) puedan (y lo que paso en Ecuador fue en ese sentido) llevar a golpes de Estado (independientemente de quién lo haya afirmado o negado).
Disculpen la comparación, pero si bien el movimiento social y político de los trabajadores no tiene «scrips» hechos de antemano, y la lucha de clases va adquiriendo nuevas formas en cada período histórico; también hay que concederle a la burguesía y sus agentes la inteligencia para ir adecuando, a cada período histórico y contexto sociocultural, sus métodos de dominación, incluyendo los golpes de Estado (no nos quedemos anclados en las imágenes del golpe en Chile de 1973 o en Argentina de 1976, y esperemos su repetición más o menos igual).
Así mismo, sin descartar que lo intenten demostrar con mayor información y refinando su argumentación, es grave (para una posición clasista, y no simplemente de «izquierda») la afirmación que fue una rebelión que cuestiono las leyes del ajuste. Por que lleva a concluir, que si bien los dos campos son burgueses (Correa y policias y ejército), por lo menos la «protesta policial» se enmarca, con ciertas similitudes y diferencias, en las formas de lucha de los asalariados (disculpen la libertad de interpretación, pero que la lectura de su texto conduce a ello).
No es un asunto menor, por lo que espero que con mayor información, y no por llevarle las contras a otros grupos o analistas políticos, inconscientemente estén defendiendo intereses y métodos ajenos totalmente a una posición clasista. En grupos de «izquierda» de origen stalinoide es explicable y no sorprende, pero en Uds. es alarmante, por eso me atreví a mandarles este correo.