18 abril, 2026

Campesinos cocaleros protestan contra Evo Morales

Campesinos que se dedican al cultivo de coca bloquearon el lunes la única carretera que une a La Paz con el norte amazónico de Bolivia, exigiendo la destitución de dos ministros y cambios en la política del gobierno nacional en contra del cultivo de coca. De esta manera, quedó pulverizada la retórica de Morales sobre el respeto al cultivo de la coca; años atrás el presidente boliviano saltó a la escena política como dirigente del movimiento cocalero.

Campesinos que se dedican al cultivo de coca bloquearon el lunes la única carretera que une a La Paz con el norte amazónico de Bolivia, exigiendo la destitución de dos ministros y cambios en la política del gobierno nacional en contra del cultivo de coca. De esta manera, quedó pulverizada la retórica de Morales sobre el respeto al cultivo de la coca; años atrás el presidente boliviano saltó a la escena política como dirigente del movimiento cocalero.

La protesta se desencadenó en la región subtropical de Yungas, área cocalera tradicional de Bolivia donde Morales ha enfrentado varios desafíos políticos y sindicales, a diferencia del férreo respaldo que le brinda el gremio de trabajadores de la zona central de Chapare, que él ha liderado por más de una década.

Los sindicatos yungueños movilizaron al menos a 3.000 campesinos, y exigieron la destitución de los ministros de Gobierno, Sacha Llorenti, y de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo.

También demandaron que se deje sin efecto un nuevo reglamento que endurece el control de la comercialización interna de coca y que se acelere un hasta ahora no definido proyecto de industrialización de ese arbusto, del cual Bolivia es el tercer productor mundial tras Colombia y Perú.

No había una reacción inmediata del Gobierno, aunque Morales dijo el sábado pasado en una conferencia de prensa que consideraba «injustificada» la protesta arguyendo que ya había dispuesto que no entre en vigencia el reglamento de coca cuestionado.

Morales no comentó el pedido de cambio de ministros. En meses pasados, rechazó tajantemente exigencias similares de otros sindicatos campesinos.

Si bien no responden al mando sindical de Morales, los cocaleros de Yungas han apoyado hasta ahora a su gobierno, con el que han puesto en marcha un programa de reducción concertada de sus cultivos de coca. Defraudados, finalmente han salido a movilizarse frente al gobierno.

Bolivia tenía a fines del año pasado unas 30.000 hectáreas sembradas de coca, el doble de lo autorizado por diversas disposiciones legales.

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