Wikileaks: preocupación del gobierno yanqui por el repudio general que despierta en la población venezolana
El cable 147378 publicado por Wikileaks, con fecha del 26 de marzo de 2008, revela la preocupación de la embajada de los EEUU por la pésima imagen del gobierno yanqui ante la población venezolana. Firmado por el embajador, Patrick Duddy, el cable está clasificado como «confidencial», y tiene entre sus destinatarios a la Secretaría de Estado, la Secretaría de Defensa y el Comando Sur. Duddy reconoce que la gran mayoría población tiene una percepción negativa del gobierno yanqui, el cual goza de apenas un 31% de percepción favorable.
El cable 147378 publicado por Wikileaks, con fecha del 26 de marzo de 2008, revela la preocupación de la embajada de los EEUU por la pésima imagen del gobierno yanqui ante la población venezolana. Firmado por el embajador, Patrick Duddy, el cable está clasificado como «confidencial», y tiene entre sus destinatarios a la Secretaría de Estado, la Secretaría de Defensa y el Comando Sur. Duddy reconoce que la gran mayoría población tiene una percepción negativa del gobierno yanqui, el cual goza de apenas un 31% de percepción favorable.
Con el cinismo característico de los imperialistas, el cable plantea que esta situación «distorsiona más de 100 años de relaciones mutuamente beneficiosas entre nuestros dos países». El funcionario le atribuye el deterioro de la imagen yanqui a «varios años de ataques diarios, bien fundamentados, por parte del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela contra el gobierno de los Estados Unidos».
El cable también da cuenta de la política yanqui de abstenerse de atacar públicamente a la figura del presidente Chávez, para no darle pretextos para utilizar un discurso «antiimperialista». Se evidencia que se trata de un enfrentamiento de baja intensidad, propagandístico, y que los imperialistas no ven una amenaza directa a los intereses de las transnacionales y empresas yanquis en Venezuela.
Campaña para mejorar la imagen del imperialismo
De acuerdo con el cable publicado, la embajada gringa plantea un «Plan Estratégico de Comunicación» con el propósito de generar una matriz de opinión favorable a la política imperialista. «La Oficina de Relaciones Públicas (de la embajada yanqui) ha abordado el sector juvenil, difícil de penetrar, y el de bajos ingresos, programando visitas de la dirigencia de la Embajada a todas las regiones de Venezuela, para interactuar con la sociedad venezolana, el sector empresarial, y organizaciones civiles. Todos estos programas han tenido un impacto en la percepción venezolana sobre los EEUU en los sectores abordados». Explica Duddy que uno de los métodos de abordaje es la organización de eventos deportivos, como talleres de béisbol a cargo de ex jugadores y entrenadores venezolanos de las Grandes Ligas.
Entre las consignas propagandísticas que propone la embajada yanqui, se mencionan las siguientes: «Los hemos apoyado desde la época de Simón Bolívar», «Hemos sido aliados desde el siglo XIX», y «Ambas naciones defienden la libertad, la democracia y la prosperidad». Evidentemente, los publicistas de la embajada gringa intentan contrarrestar la difusión de las palabras de Simón Bolívar cuando denunció a los EEUU en una carta de agosto de 1829: «Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad». Por otro lado, es claro el intento de presentar como una «alianza» entre Venezuela y EEUU, lo que ha sido una relación histórica de opresión económica y política, que se mantiene hasta nuestros días a pesar del discurso oficial. De igual manera, la estrategia comunicacional gringa intenta deslastrarse del apoyo yanqui al golpe de Estado de abril de 2002, al presentar al gobierno imperialista como «defensor de la democracia».
La estrategia comunicacional yanqui también incluye la realización de «conciertos de rock, eventos deportivos, y festivales musicales», así como la publicidad en medios de prensa escrita, radio y televisión; y se describen tres fases comprendiendo el período entre mayo de 2008 y abril de 2009. No es descartable la utilización de métodos de guerra psicológica no mencionados en el cable, dado que la Embajada solicita la asistencia del Departamento de Defensa para el desarrollo del plan.