(Video): A mi madre
El poema «A mi madre» (Hommi), escrito en 1966 fue cantado por el gran cantautor libanés Marcel Khalifé, amigo de Darwix, y de esta manera se convirtió en una suerte de himno nacional palestino, símbolo de la lucha contra la ocupación y el sionismo.
Su célebre poema de 1964, ‘Identidad’, que tiene por tema un formulario israelí a rellenar obligatoriamente, se convirtió en un himno para todo el mundo árabe.
El poema «A mi madre» (Hommi), escrito en 1966 fue cantado por el gran cantautor libanés Marcel Khalifé, amigo de Darwix, y de esta manera se convirtió en una suerte de himno nacional palestino, símbolo de la lucha contra la ocupación y el sionismo.
Su célebre poema de 1964, ‘Identidad’, que tiene por tema un formulario israelí a rellenar obligatoriamente, se convirtió en un himno para todo el mundo árabe.
Darwix nació en la aldea de Al-Birwa, la cual fue destruida durante la campaña genocida del sionismo en el año 1948. Se exilió a principios de los años 70, y formó parte del comité ejecutivo de la OLP, dimitiendo en 1993 por su desacuerdo con los acuerdos de paz israelo-palestinos, que supusieron una claudicación histórica de la dirigencia palestina.
Murió a la edad de 67 años por complicaciones producto de una operación a corazón abierto, en agosto de 2008.
A mi madre
Añoro el pan de mi madre,
el café de mi madre,
las caricias de mi madre…
Día tras día
en mí crece la infancia,
pero amo mi edad, pues
de morir
me avergonzarían las lágrimas
de mi madre.
Haz de mí, si vuelvo un día,
chal para tus pestañas,
cubre mis huesos con hierba
bautizada por tus puros talones,
átame
con un mechón de tus cabellos…
con una hebra del bordado de tu vestido…
Puede que me convierta en un dios,
que en un dios me convierta
si toco el fondo de tu corazón.
Ponme, si es que regreso,
como leña en la lumbre de tu fuego,
como cuerda de tender en la azotea de casa,
porque no puedo levantarme
sin tu oración de cada día.
He envejecido, devuélveme las estrellas de la infancia
para que comparta
con los pájaros más pequeños
la senda de regreso
al nido en que aguardas.