1 junio, 2026

Asesinado dirigente sindical de Cerámicas Caribe en Yaracuy

Jorge Luis Lozada, de 24 años de edad, Secretario general de Deportes del Sindicato de trabajadores de Cerámicas Caribe. en Chivacoa- Estado Yaracuy. Deja huérfano a un pequeño hijo.

Jorge Luis Lozada, de 24 años de edad, Secretario general de Deportes del Sindicato de trabajadores de Cerámicas Caribe. en Chivacoa- Estado Yaracuy. Deja huérfano a un pequeño hijo.

La satisfacción por haber logrado la firma del contrato colectivo se ha visto ensombrecida por la muerte de este camarada, quien formó parte de un equipo que durante mas de un año demostró la efectividad de consultar con los trabajadores todo paso que dio la dirección sindical en todo el proceso de discusión contractual. El contrato de Cerámicas Caribe, fue elaborado con la consulta a la totalidad de los trabajadores. Luego, -antes y después de cada discusión-, había consultas en donde se ratificaba el compromiso de la dirección sindical de llevar a la mesa lo que decidían los trabajadores en asamblea.

Ricardo Galíndez y Josefina Mujica, de El Topo Obrero, tuvimos el honor de acompañar esta experiencia, en donde los trabajadores y su dirección demostraron estar en sintonía, y mas allá. En una de esas asambleas, que se dio en Noviembre del año pasado, los obreros demostraron su identificación incluso con el proceso revolucionario lo cual es una demostración de la conciencia política, que a lo largo del país viene adquiriendo nuestra clase en su conjunto. Jorge y sus compañeros de dirección sindical, mantuvieron esta frase durante la pelea: «…este sindicato nació por el despertar de los trabajadores, nos cansamos de que nos pisotearan y nos decidimos a unirnos y luchar …» En Diciembre, el patrón montó una provocación a los trabajadores, negándose a cancelar las utilidades tal como en otros años se venía realizando. Esta acción patronal fué respondida con fuerza, con unidad, y con la exigencia del pago y la firma del contrato.

En medio de la paralización de la producción decidida por todos los obreros, se recibió la solidaridad de compañeros dirigentes de otros sindicatos, estuvo presente el compañero Oswaldo Villegas que ya venía prestando asesoría en esta lucha, y el dirigente sindical Orlando Chirino, ambos de la Unión Nacional de trabajadores (UNETE). La fuerza demostrada fue tal, que los trabajadores obligaron a la empresa a sentarse en una mesa de discusión en donde tuvo que comprometerse a cumplir con las exigencias obreras. Unas semanas más tarde la empresa intentó hacer caso omiso a lo acordado, y nuevamente los trabajadores junto a su dirección sindical demostraron la fuerza que emerge de la combinación de tener claros objetivos, unidad en el combate y una dirección sindical dispuesta a imponer lo discutido en asamblea con todos los trabajadores.

El contrato se logró firmar, sin que esto significara que se bajaran las banderas de lucha. De allí los trabajadores afinaron su aprendizaje: «… Nada se nos dará, el capitalismo no está interesado en nuestras reinvindicaciones, todo lo obtenido será producto de la lucha, y eso incluye lograr una Venezuela con justicia social…». En esta lucha se creció Jorge Luis. Formó parte de esta vanguardia obrera que a nivel nacional gana espacios, que recompone sus direcciones, que se convierte en el sector más dinámico dentro de este proceso social, y que es la única clase que puede imponer que las salidas a la crisis económica que nos amenaza, se hagan con medidas dictadas desde en campo revolucionario.

Hasta ahora, las circunstancias indican que el asesinato fué producto del hampa común, que penetró en una reunión familiar en donde se encontraba el compañero festejando. El problema del hampa que asesina es una problemática que tenemos que discutir en las organizaciones de masas, en los sindicatos, No es suficiente con el discurso y promesas de investigación. Ya vemos lo lento del proceso en el casos emblemáticos como el de los compañeros asesinados por el sicariato en Aragua, los compañeros Richard, Luis y Carlos, y el caso de los asesinados por la policía de Anzoátegui en Mitsubishi.

En el Topo Obrero No. 55 (Diciembre), nos sumamos al llamado de activar toda una red de inteligencia social para determinar el esclarecimiento del crimen contra los tres dirigentes sindicales de Aragua, apoyándose en la militancia sindical y vecinal de todo el estado. Igual hoy, ante el asesinato de este dirigente sindical y gran amigo Jorge Luis, se impone que abordemos la discusión de que hacer para minimizar el impacto que tiene la delincuencia en la vida de nuestros trabajadores y todo el pueblo.

De más está el llamado al Gobernador del Estado Yaracuy, al Alcalde de Chivacoa y demás funcionarios para que inicien las tareas para lograr que este asesinato no quede impune.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *