25 marzo, 2026

Bolivia: Los mineros llegan a La Paz

Como tantas veces en la historia, los mineros están llegando a La Paz. La marcha de 4.000 obreros mineros llega a La Paz. Piden algo muy elemental, 8 horas de trabajo, en vez de 10 a los que los quiere someter la Glencore (empresa suiza socia de Sánchez de Lozada) y mantener sus trabajos. Toda la clase trabajadora y el pueblo debemos apoyar esta justa demanda.

Como tantas veces en la historia, los mineros están llegando a La Paz. La marcha de 4.000 obreros mineros llega a La Paz. Piden algo muy elemental, 8 horas de trabajo, en vez de 10 a los que los quiere someter la Glencore (empresa suiza socia de Sánchez de Lozada) y mantener sus trabajos. Toda la clase trabajadora y el pueblo debemos apoyar esta justa demanda.

Por otro en varios lugares los campesinos han ocupado minas reclamando su derecho constitucional a explotar los recursos naturales.

Los medios de comunicación de la derecha y el propio gobierno alientan en los hechos el enfrentamiento entre obreros asalariados y campesinos. Los obreros por defender sus fuentes de trabajo. Los campesinos por recuperar riquezas naturales que las multinacionales están saqueando, pagando sólo 5% de impuestos, una miseria ( ver: Transnacionales mineras tienen un paraíso en la Bolivia de Evo ).

La verdadera salida ya fue planteada por la Federación Minera y el propio Evo Morales se comprometió a cumplirla: la nacionalización del conjunto de la minería. Es necesaria esa nacionalización, bajo control de los trabajadores, de tal forma que beneficie realmente a la población, tanto a los trabajadores actuales, como creando fuentes de trabajo y beneficiando a los campesinos. Esta es la esencia de la Agenda de Octubre.

Ante la marcha minera el gobierno dice ahora que va a hacer cumplir la ley de trabajo y multará a las empresas. Pero, ¿es necesario que los mineros marchen 100 kilómetros para que se aplique la ley de trabajo? ¿Y que ocurre con el saqueo continuado de los minerales? El gobierno no sólo abandonó la consigna de nacionalización, sino que incluso pretende entregar ahora el litio también a la explotación extranjera.

Este es el marco de la cordial recepción al secretario de Estado adjunto de EE.UU. para Latinoamérica, Thomas Shannon. Según informó el ministro Juan Ramón Quintana: “ambos lados reconocieron sus fallas en esta relación. Dijo que EE.UU. fue autocrítico con la forma en que estuvo canalizando la cooperación y que Bolivia se comprometió a «superar estas densidades», lo que quiere decir que evitará los reproches y las agresiones en contra de Washington” (BBC Londres). ¡“Cooperación” de Estados Unidos con Bolivia! ¡Y esto lo dice un ministro de Evo! ¿Nos podrían aclarar como y cuando “cooperó” Estados Unidos con Bolivia? ¿Acaso fue con la DEA asesinando campesinos cocaleros? ¿O habrá sido con las dictaduras, toditas apoyadas por Estados Unidos que masacraron al pueblo boliviano? ¿O quizá con su apoyo a los oligarcas de Santa Cruz?

Lo que hay que comprender es que Estados Unidos sigue siendo tan imperialista como lo fue con Bush, aunque Obama sonría. Que en el G-20, junto a otros países imperialistas, pusieron al FMI al comando de la crisis mundial, para que la paguemos los trabajadores y los países sometidos. Entonces no hay diplomacia que valga. La nacionalización de las riquezas básicas y la expulsión de las multinacionales siguen siendo la agenda obrera y popular. Lamentablemente, el gobierno de Evo Morales apunta para otro lado con sus buenas relaciones con Washington y su protección a la minería privada y en general del capitalismo.

La muerte de Guillermo Lora reactualizó el debate sobre un tema histórico fundamental de Bolivia, las tan nombradas y tan poco conocidas tesis de Pulacayo: “La presente etapa histórica, que es una etapa de vergüenza para la humanidad, sólo podrá ser superada cuando desaparezcan las clases sociales, cuando ya no existan explotados y explotadores. Sofisma estúpido de los colaboracionistas que sostienen que no debe irse a la destrucción de los ricos, sino a convertir a los pobres en ricos. Nuestro objetivo es la expropiación de los expropiadores”. Así hablaban los mineros de 1946.

Hoy es cada día más necesario poner en pie una alternativa política de los explotados por la Agenda de Octubre y avanzar a “expropiar a los expropiadores”.

¡Viva la marcha minera!

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