15 abril, 2026

Militares gringos «suicidan» a preso yemení en el centro de detención y torturas de Guantánamo

Un yemení detenido en la prisión ilegal estadounidense de Guantánamo ha muerto de un «aparente sucidio», indicaron militares yanquis.

La Fuerza Conjunta de Tareas que maneja la cárcel estadounidense en Cuba dijo que los guardias hallaron a Muhammad Ahmad Abdalá Sali, de 31 años, sin respirar y sin responder a estímulos en su celda el lunes por la noche.

Un yemení detenido en la prisión ilegal estadounidense de Guantánamo ha muerto de un «aparente sucidio», indicaron militares yanquis.

La Fuerza Conjunta de Tareas que maneja la cárcel estadounidense en Cuba dijo que los guardias hallaron a Muhammad Ahmad Abdalá Sali, de 31 años, sin respirar y sin responder a estímulos en su celda el lunes por la noche.

Es el quinto detenido que «aparentemente se suicida» en la prisión de Guantánamo. El presidente Barack Obama ha planteado que deben continuar funcionando los tribunales ilegales de Guantánamo para procesar a supuestos «terroristas».

En un comunicado difundido el martes, el ejército dijo que un médico declaró muerto al detenido después que «se intentaron amplias medidas para salvarle la vida».

El prisionero yemení Mohammad Ahmed Abdulá Saleh Al-Hanashi, fue recluido en Guantánamo en febrero del 2002 y desde entonces no le habían presentado cargos. Los registros militares muestran que tenía alrededor de 31 años.

Para guardar las apariencias, el ejército dijo que el Instituto de Patología de las Fuerzas Armadas efectuará una autopsia a los restos. Sin embargo, es reconocido por el propio gobierno estadounidense que en Guantánamo se aplican métodos de tortura durante los interrogatorios de prisioneros, y la mayoría de los presos lleva largos años sin ser siquiera acusados formalmente de cargo alguno.

El «aparente suicidio» ocurrió el lunes en la noche, pero fue anunciado por los militares hasta el mediodía del martes cuando ya habían salido de la base una docena de periodistas que cubrían una sesión del tribunal castrense.

Unos 100 de los 240 prisioneros en Guantánamo son de Yemen, más que de cualquier otra nación. Algunos de los yemeníes recibieron hace varios años la autorización para salir de la prisión, pero Estados Unidos no los ha entregado a Yemen, bajo el pretexto de que el gobierno de ese país no puede «supervisarlos y controlarlos», un novedoso y fascista criterio legal utilizado por el gobierno de los EEUU.

Al parecer, el reo participaba en una huelga de hambre prolongada en Guantánamo, según los expedientes médicos difundidos hace tiempo por los militares en respuesta a una demanda presentada por The Associated Press con base en la Ley de Libertad de Información.

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