Elecciones europeas: ganó la abstención y el voto castigo
El 7 de junio hubo elecciones para el Parlamento Europeo. Participaron 27 países de la Unión Europea (UE) con 388 millones de electores. La información periodística resaltó títulos como “Crece la derecha” y “Retrocede la izquierda”. Otros destacaron, aún más, los pocos diputados que en algunos países sacaron grupos neonazis. ¿Qué pasó realmente en las elecciones europeas? ¿La conclusión es que las masas europeas giran a la derecha, en medio de la crisis mundial? ¿Se fortalece una derecha fascista?
El 7 de junio hubo elecciones para el Parlamento Europeo. Participaron 27 países de la Unión Europea (UE) con 388 millones de electores. La información periodística resaltó títulos como “Crece la derecha” y “Retrocede la izquierda”. Otros destacaron, aún más, los pocos diputados que en algunos países sacaron grupos neonazis. ¿Qué pasó realmente en las elecciones europeas? ¿La conclusión es que las masas europeas giran a la derecha, en medio de la crisis mundial? ¿Se fortalece una derecha fascista?
En realidad, el resultado es más contradictorio. En primer lugar, lo que hubo fue un gigantesco voto castigo de amplios sectores de masas a sus gobernantes como a sus partidos por los planes de ajuste, el desempleo, los despidos, etc. Ese voto castigo se expresó en un crecimiento de la abstención que llegó al récord del 56,61% y al 80% en países como Gran Bretaña y Eslovaquia. O sea, que ganó la abstención, porque la centroderecha sacó el 36% y la socialdemocracia el 21%. La otra expresión del voto castigo lo sufrieron los gobiernos socialdemócratas de España (PSOE), Portugal (PS) y Gran Bretaña (Laborismo).
Tampoco es cierto que creció la derecha ya que solo mantuvo su anterior elección del 36%. En realidad hay que hablar de centroderecha, para distinguir de los grupos marginales fascistas o neonazis, que crecieron pero sacando solo algunos diputados. Los que claramente perdieron votos son los socialdemócratas gobernantes, como el partido de Zapatero en España, el PS de Sócrates en Portugal o Brown del Laborismo inglés que en nada se distinguen de la centroderecha de Sarkozy, Merkel o Berlusconi, en la aplicación de los despidos y las rebajas salariales para atacar la crisis capitalista. También fue castigado el PS francés, aunque esté en la oposición, por sus anteriores gobiernos y por su complicidad con los gobiernos liberales.
El voto castigo también lo sufrieron con la abstención los supuestos ganadores como Sarkozy y Berlusconi ya que retrocedieron en sus votos. Al punto que Berlusconi le quiso echar la culpa de su retroceso electoral, a su ex señora y al jugador brasilero Kaká que pasó del Milán (del cual es dueño el “Bersallieri”) al Real Madrid.
Lo que también demuestra que no hay “giro a la derecha” de las masas son las crecientes huelgas, tomas de fábrica y movilizaciones contra los despidos y el ataque al nivel de vida. En España, por ejemplo, “ganó” el derechista PP en un país cruzado por huelgas en el País Vasco, con una violenta huelga metalúrgica en Vigo, marchas en Madrid y Barcelona, etc. La misma semana de las elecciones europeas, se daba una huelga de 48 horas del Metro de Londres por aumento de salarios y contra la amenaza de despidos. En Grecia, que viene de varias huelgas y una rebelión estudiantil, el voto castigo se expresó, en ese caso, en el voto ganador a los socialistas que están en la oposición.
La abstención masiva expresó el repudio a la crisis capitalista y a las políticas de ajuste de los gobiernos, como también el rechazo al Parlamento Europeo por irrelevante, y a los eurodiputados que ganan la escandalosa suma de 10.430 dólares mensuales, para simplemente reunirse cada tanto y legislar contra los trabajadores.
También la falta de una alternativa política socialista revolucionaria hizo que el voto protesta se canalice a la abstención o a nuevas formaciones políticas como los ecologistas que son los que más han crecido. En cambio no cubrió las expectativas el nuevo NPA de Francia que solo llegó a un 4,9% (su líder Besansenot ya había sacado casi lo mismo en el 2007) y no logró ningún diputado. En Francia progresaron los ecologistas encabezados por Daniel Cohn Bendit, ex líder del Mayo del 68; que se consolidaron como tercera fuerza con el 16,2%. En Alemania los Verdes llegaron al 11,5%.
Las elecciones europeas expresaron, con la abstención histórica el 56, 61% y con distintas formas de voto castigo a los gobiernos como a los partidos del sistema, un repudio generalizado a la crisis capitalista, a la recesión, a los despidos, en fin, al intento de los gobiernos de que la crisis la paguen los pueblos. Este el centro del resultado y lo que va a seguir, en Europa, son las huelgas y las protestas sociales.