Trato a uigures chinos en Guantánamo demuestra colaboración entre EEUU y China
Cuatro chinos de la etnia uigur, detenidos durante más de siete años en la cárcel estadounidense de Guantánamo (Cuba), fueron enviados el jueves pasado al archipiélago de Bermudas, a 1.700 km de las costas estadounidenses. Pese a que no habían sido capturados en combate, ni se habían enfrentado a los invasores estadounidenses que ocupan Afganistán desde 2001, los miembros de este grupo musulmán fueron mantenidos en la prisión ilegal por un acuerdo con el gobierno chino.
Cuatro chinos de la etnia uigur, detenidos durante más de siete años en la cárcel estadounidense de Guantánamo (Cuba), fueron enviados el jueves pasado al archipiélago de Bermudas, a 1.700 km de las costas estadounidenses. Pese a que no habían sido capturados en combate, ni se habían enfrentado a los invasores estadounidenses que ocupan Afganistán desde 2001, los miembros de este grupo musulmán fueron mantenidos en la prisión ilegal por un acuerdo con el gobierno chino.
Los cuatro hombres, miembros de una comunidad minoritaria musulmana de habla turca, quienes habitan la provincia china de Xinjiang, «partieron hoy (jueves) de la bahía de Guantánamo tras un acuerdo entre Estados Unidos y Bermudas», precisó un comunicado del departamento de Justicia de los EEUU.
Los cuatro formaban parte de los 17 detenidos uigures que habían huido de China y estaban refugiados en campos de Afganistán en 2001 cuando la coalición liderada por Estados Unidos invadió ese país. Entonces huyeron hacia la frontera con Pakistán, donde fueron detenidos.
Pese a que las autoridades de la prisión ilegal de Guantánamo los exculparon de los cargos que se les imputaban, los 17 uigures permanecieron en el centro de detención durante años. China pedía su extradición, debido a que en virtud de un acuerdo político entre ese país y los EEUU, ambos consideran a las organizaciones políticas de los uigures como «terroristas».
Los cuatro uigures fueron los primeros uigures en partir de la cárcel en la isla caribeña desde 2006. En ese año, cinco fueron enviados a Albania, lo que provocó la ira de China.
Los cuatro hombres -Huzaifa Parhat, Abdul Semet, Abdul Nasser y Jalal Jalaladín- agradecieron el jueves a Bermudas por aceptarlos.
Una pequeña isla del Pacífico, Palau, un Estado títere de los EEUU, también aceptó el miércoles la transferencia de uigures detenidos en Guantánamo.
Alim Seytoff, secretario general de la Asociación Estadounidense de Uigures, declaró que la comunidad estaba agradecida con Bermudas pero que esperaba que los hombres transferidos pudieran establecerse en un país capitalista como Estados Unidos, Alemania, Australia o Canadá. Estados Unidos les niega la entrada a ese país por considerarlos miembros de organizaciones terroristas.
Estados Unidos debería «dejar de entregar a los sospechosos de terrorismo a terceros países y (…) repatriarlos a China lo antes posible», señaló a la prensa el ministro de Relaciones Exteriores chino, Qin Qang.
Palau recibirá una “ayuda económica” de 200 millones de dólares por acoger a los uigures. El gobierno estadounidense cínicamente agradeció el «gesto humanitario» de Palau al recibirlos, luego de haber mantenido a estas personas secuestradas en una prisión ilegal durante años.
En 1994, Palau está sometido a un llamado Tratado de Libre Asociación con Estados Unidos – negociado por Beck – bajo el cual concedió para cincuenta años al ejército yanqui el libre uso del territorio nacional.