Sindicatos advierten que los bonos se perfilan como política de Estado en detrimento de un “salario real”
Para el movimiento sindical, el uso recurrente de la plataforma Patria para el pago de bonos de guerra y alimentación no es una medida transitoria, sino una decisión política para desnaturalizar el salario.
Pedro García, presidente de la Asociación de Educadores Jubilados y Pensionados de la Región Capital, sostiene que el gobierno ha reiterado esta política de ingresos a través de sus voceros oficiales.
«Hablan exclusivamente de bonos o ingresos, no hablan de salario. Estamos prácticamente convencidos de que continuará la política de bonificación y la política asistencialista», afirmó García, quien añadió que esta distorsión ha «uniformado la pobreza» en el país.
Esta percepción es compartida por Ana Yánez, directiva de la Unión Nacional de Trabajadores (Unete), quien calificó la situación actual como una «ausencia total de salario real».
Yánez criticó que se pretenda mantener este esquema mientras la cesta básica ronda los 500 dólares. «Unas bonificaciones que rechazamos totalmente porque no cumplen las expectativas. ¿Qué es lo que te está dando el Estado como salario? Nada», aseveró la dirigente.
Denuncian alianza entre el Gobierno y el sector privado
Uno de los puntos de mayor fricción en las mesas de diálogo donde participa la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es la propuesta de reformar la LOTTT. Los sindicalistas advierten sobre una presunta coincidencia de intereses entre el sector privado y el Ejecutivo para eliminar la retroactividad de las prestaciones sociales como condición para un eventual aumento.
Oswaldo Pacheco, representante de la corriente sindical C-CURA, señala que esta narrativa no es nueva. «Esa película ya la conocemos. En el 97 decían que era imposible un aumento si no se eliminaba la retroactividad. Prometieron mejorar el ingreso, pero lo que hicieron fue afectar a la clase trabajadora porque le eliminaron su patrimonio», recordó Pacheco.
Por su parte, Ana Yánez denunció una «connivencia» directa entre Fedecámaras y el gobierno en las mesas técnicas. «Creo que los empresarios nunca habían tenido tanta bonanza y tanta benevolencia por parte de un gobierno con los derechos de los trabajadores. Pretender reformar la ley para nosotros está negado», puntualizó.
La posición de los gremios es que el sector empleador ha acumulado beneficios al no tener que liquidar prestaciones sociales calculadas sobre un salario real durante los últimos cuatro años de congelación.
Agenda de conflicto y movilización nacional
Ante la posibilidad de que el gobierno mantenga la política de bonos sin incidencia salarial de cara al próximo 1 de mayo, las organizaciones sindicales han descartado la tregua.
La hoja de ruta inmediata contempla la intensificación de la protesta pacífica y la exigencia del cumplimiento del artículo 91 constitucional. Los líderes gremiales aseguran que no hay margen para la paciencia frente a una crisis que ya no permite cubrir los servicios básicos.
Oswaldo Pacheco ratificó que la única vía para revertir la bonificación es la presión ciudadana. «La única forma de obtener una victoria es con la movilización y la organización en la calle para imponerle al gobierno que no estamos dispuestos a seguir permitiendo que se violen los derechos», explicó.
«Seguiremos en la calle exigiendo nuestros derechos constitucionales y que se cumpla la Ley Orgánica del Trabajo», aseguró Yanez, quien precisó que estas acciones se mantendrán de forma pacífica, pero firme, en reclamo de los convenios firmados con la OIT.
