Rechazamos categóricamente el despliegue militar de Estados Unidos en nuestro país
Por Prensa PSL
Jueves 9 de julio de 2026. (Foto: USS San Antonio, entrando al puerto de La Guaira). Acaba de llegar hoy al puerto de La Guaira el buque de asalto de Estados Unidos USS San Antonio, como parte de un despliegue inusitado de efectivos militares de ese país, con el pretexto de la ayuda humanitaria y logística en el contexto de la tragedia producida por los sismos que azotaron a Venezuela el pasado 24 de junio. Con el arribo de este buque se incrementa la presencia militar del imperialismo estadounidense.
El Comando Sur de Estados Unidos había anunciado previamente el despliegue de drones, y de los buques de transporte anfibio USS Fort Lauderdale (LPD 28), el buque de combate litoral USS Billings (LCS 15), además de aeronaves de transporte estratégico C-17 Globemaster y C-130 Hércules; aeronaves de ala rotatoria MV-22 Osprey y helicópteros UH-1Y Venom, todos del Cuerpo de Marines, y helicópteros CH-47 Chinook del ejército de EE. UU.
En este momento hay más de 2.000 militares y funcionarios estadounidenses en Venezuela, entre ellos unos 900 marines, que controlan operaciones en sitios estratégicos como el aeropuerto de Maiquetía y el puerto de La Guaira. Se trata de una masiva presencia de militares y miembros de diversas agencias de seguridad del gobierno ultraderechista de Donald Trump en nuestro país.
Estaríamos en presencia de una descarada militarización de la asistencia humanitaria, con propósitos inconfesables. Es un hecho muy peligroso que coloca la soberanía del país en grave riesgo, conociendo como conocemos los métodos que utiliza el imperialismo norteamericano para controlar a los países e imponer sus designios políticos y económicos.
Todo esto se agrava porque se produce con el beneplácito del gobierno de Delcy Rodríguez, en el marco del pacto que ya hemos denunciado en reiteradas ocasiones. Un acuerdo leonino con Trump, para mantenerse en el poder, a cambio de entregar el petróleo y demás recursos del país.
Consideramos que una presencia militar de tal magnitud en un país que acaba de sufrir un doble terremoto, no se justifica, cuando lo que se amerita es una respuesta civil coordinada ante la grave situación social y económica de miles de damnificados, numerosos heridos y personas fallecidas.
Esta supuesta ayuda humanitaria de Estados Unidos puede ser un intento de avanzar en un mayor control político y económico de nuestro país, tal como ocurrió con Haití después del terremoto de enero del 2010.
En aquel país la presencia estadounidense comenzó con 4000 efectivos militares, llegando a ampliarse progresivamente, hasta completar los 20 mil soldados. Lo que se inició como una supuesta ayuda humanitaria para atendar a las víctimas del sismo que devastó a Haití, se terminó convirtiendo en una verdadera ocupación militar de Estados Unidos.
Desde el Partido Socialismo y Libertad repudiamos la presencia militar norteamericana, así como la de Israel, que ha llegado de la mano del imperialismo estadounidense.