17 abril, 2026

Caen más invasores ante ataques de la resistencia irakí

Bagdad, 1 de julio.- Las fuerzas iraquíes tenían a su cargo, a partir del miércoles y por primera vez en seis años, el control de la seguridad en las ciudades tras el repliegue la víspera de las tropas invasoras estadounidenses. El presidente estadounidense, Barack Obama, capitalizó en gran parte el rechazo popular a la guerra en Irak lanzada por su antecesor, George W. Bush, en marzo de 2003, consideró que la retirada norteamericana era un «importante hito». Ahora su estrategia contempla redirigir las tropas a Afganistán, ante la derrota militar en Irak.

Bagdad, 1 de julio.- Las fuerzas iraquíes tenían a su cargo, a partir del miércoles y por primera vez en seis años, el control de la seguridad en las ciudades tras el repliegue la víspera de las tropas invasoras estadounidenses. El presidente estadounidense, Barack Obama, capitalizó en gran parte el rechazo popular a la guerra en Irak lanzada por su antecesor, George W. Bush, en marzo de 2003, consideró que la retirada norteamericana era un «importante hito». Ahora su estrategia contempla redirigir las tropas a Afganistán, ante la derrota militar en Irak.

La retirada de las tropas a las afueras de pueblos y ciudades, fue marcada por un sangriento atentado con coche bomba perpetrado contra un mercado muy concurrido en Kirkuk, a 225 km al norte de Bagdad, que dejó 33 muertos y 92 heridos el martes, según las autoridades locales.

«La explosión se produjo a una hora de gran afluencia. Sólo vi fuego y mi mostrador derribado. Cuando me di la vuelta vi vendedores en llamas en sus almacenes y en el suelo yacían personas muertas y heridas», declaró Aras Omar Ghaffour, un vendedor de verduras de 28 años.

El ataque coincidió con el día en que 500.000 policías y 250.000 militares iraquíes empezaron a hacerse cargo de la seguridad en las zonas urbanas. La mayoría de los 133.000 soldados invasores que quedan estarán basados fuera de las ciudades y los pueblos.

A partir de ahora, el papel de los norteamericanos será sobre todo de entrenamiento y de apoyo antes de una retirada completa prevista para fines de 2011. Ante los golpes militares recibidos a manos de la resistencia, los yanquis se han visto forzados a acelerar su retirada de Irak.

El ejército estadounidense anunció que cuatro soldados murieron en combates el lunes, llevando a 4.321 el número de soldados norteamericanos muertos desde la invasión.

Obama y su Secretario de Defensa, Robert Gates, intentaron mostrar que la retirada era un gesto generoso del imperialismo, minimizando de esta manera la tremenda derrota sufrida por los invasores en Irak.

La retirada del martes forma parte de un acuerdo sobre seguridad firmado en noviembre pasado y que fija las condiciones de una retirada de la presencia estadounidense en Irak.

Según el acuerdo, que fija para fin de 2011 la retirada completa y definitiva, los comandantes estadounidenses ahora deben tener el permiso expreso de Irak para llevar adelante operaciones, aunque sus tropas siguen teniendo un derecho a la «legítima defensa», un eufemismo que les permite seguir realizando operaciones militares contra la población irakí.

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