Jerarcas católicos de Honduras y Venezuela se sueltan el moño y apoyan el golpe militar
Los voceros venezolanos y hondureños de la Iglesia Católica han dado rienda suelta a un histérico fascismo a raíz del golpe militar en Honduras.
El jefe golpista Micheletti recibió el apoyo público del arzobispo de Tegucigalpa, cardenal Oscar Andrés Rodríguez, un derechista fanático que el sábado afirmó en cadena de radio y televisión nacional que «el pueblo hondureño se pregunta si el sistema interamericano se limita a proteger la democracia en las urnas, pero no da seguimiento a un buen gobierno, a la prevención de las crisis políticas, económicas y sociales, de nada servirá el reaccionar tardíamente frente a ellas», atacando a la OEA por no reconocer a los golpistas de ultraderecha.
Los voceros venezolanos y hondureños de la Iglesia Católica han dado rienda suelta a un histérico fascismo a raíz del golpe militar en Honduras.
El jefe golpista Micheletti recibió el apoyo público del arzobispo de Tegucigalpa, cardenal Oscar Andrés Rodríguez, un derechista fanático que el sábado afirmó en cadena de radio y televisión nacional que «el pueblo hondureño se pregunta si el sistema interamericano se limita a proteger la democracia en las urnas, pero no da seguimiento a un buen gobierno, a la prevención de las crisis políticas, económicas y sociales, de nada servirá el reaccionar tardíamente frente a ellas», atacando a la OEA por no reconocer a los golpistas de ultraderecha.
El cardenal golpista intentó chantajear a Zelaya ante su posible regreso a Honduras. «Pensemos si una acción precipitada, un regreso al país en este momento, podría desatar un baño de sangre; sé que usted ama la vida, sé que usted respeta la vida, hasta el día de hoy no ha muerto un solo hondureño, por favor, medite, porque después sería demasiado tarde», dijo el jerarca católico, mintiendo y ocultando el asesinato de al menos un trabajador y un periodista por parte de los golpistas.
Según los obispos derechistas, «las instituciones del Estado democrático hondureño están en vigencia» y «sus ejecutorias en materia jurídico legal han sido apegadas a derecho… Los tres poderes del Estado están en vigor legal y democrático de acuerdo a la Constitución de la República de Honduras», dice la propaganda golpista católica.
Mientras tanto, en Venezuela el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Baltasar Porras manifestó su apoyo a los golpistas hondureños y criticó al gobierno venezolano por su supuesta injerencia en Honduras. Porras, quien apoyó el breve gobierno de facto de Pedro Carmona Estanga en Venezuela en abril de 2002, se solidarizó con sus colegas golpistas de Honduras, y también arremetió contra la OEA: «Si se aplica el principio de la soberanía, ¿por qué se actúa como se está actuando con Honduras? Es porque se trata de un país pequeño y pobre en el que los organismos internacionales se dan el lujo de imponer su ley».
Justificando la actuación criminal de los militares hondureños, Porras dijo que «los golpes de Estado comienzan en las actuaciones de gobernantes que por estar en el poder se creen que pueden manejar las cosas a su antojo», responsabilizando de esta manera a Zelaya de su derrocamiento.