17 abril, 2026

Caperucita roja y los obreros*

En el pasado esta expresión resumía una concepción política basada en el marxismo leninismo en la cual se planteaba que la dictadura del proletariado sería el modelo de conducción política en el socialismo y más adelante en el comunismo, esta concepción que está en el disco duro de quienes militamos en la izquierda radical, hoy ni siquiera se debate y mucho menos se menciona en la alta dirigencia del Psuv, traigo esto a colación por las recientes declaraciones de dos importantes ministros: Rafael Ramírez y Rodolfo Sanz.

En el pasado esta expresión resumía una concepción política basada en el marxismo leninismo en la cual se planteaba que la dictadura del proletariado sería el modelo de conducción política en el socialismo y más adelante en el comunismo, esta concepción que está en el disco duro de quienes militamos en la izquierda radical, hoy ni siquiera se debate y mucho menos se menciona en la alta dirigencia del Psuv, traigo esto a colación por las recientes declaraciones de dos importantes ministros: Rafael Ramírez y Rodolfo Sanz.

Rafael Ramírez expresó públicamente que no discutirían el contrato colectivo si el oficialismo no ganaba las elecciones sindicales en Pdvsa, ese descarado chantaje es la acción desesperada de un gobierno que me recuerda a Acción Democrática. AD suspendió muchas veces las elecciones en la UDO, específicamente en el Núcleo de Anzoátegui porque sabían que las perdían y sólo las realizaron cuando estuvieron seguros de ganarlas, historia triste de los abusos que se cometen bajo el amparo de la autonomía, (por cierto AD ganó las elecciones para Decano por el estrecho margen de un voto).

Mi estimado Rafael, ese chantaje no tiene nada de revolucionario, es la misma práctica adeca y te adelanto, el chavismo perderá las elecciones sindicales en Pdvsa sin importar las veces que suspendan las elecciones, serán derrotados y no precisamente por la derecha sino por las corrientes clasistas, esas mismas que se enfrentaron a los que quisieron dar el golpe militar y petrolero en el 2002, son los mismos dirigentes que nuestro presidente condecoró en los patios de tanques, refinerías y puertos de nuestra industria petrolera, los que no se calarán tu chantaje y te guste o no, discutirás con ellos la nueva contratación colectiva.

Esa frase de “roja rojita”, cuando la escuché por primera vez, me dio tristeza, así como la camisa roja de los viernes. Recuerdo que un gerente me reclamó que mi camisa no era roja, a lo que yo le contesté “eso es para los que tienen que aparentar, porque los revolucionarios, los que vivimos los allanamientos y la persecución y nunca nos arrodillamos, aprendimos de Jorge Rodríguez (padre) que el color de los revolucionarios no es rojo rojito, eso suena a Caperucita roja, nos gusta el rojo porque rojo es el color de la revolución” . Me imagino en la época de Carlos Andrés o de Lusinchi que dijeran que Pdvsa era “blanca blanquita”. Después de 10 años de gobierno, incluyendo al ministro Rodolfo Sanz, increíblemente se percatan que las empresas de CVG no producen para cubrir los costos y la solución que se anuncia luego de las contundentes movilizaciones de los trabajadores de Guayana, son las mismas que AD y Copei realizaron en el pasado, simplemente inyectarle dinero y no tomar las decisiones gerenciales que apuntalen una solución coherente y económicamente viable. Seguir comprando empresas que producen pérdidas es antieconómico y muy irresponsable porque se utiliza dinero público que deja de invertirse en educación, salud e infraestructuras para satisfacer caprichos anacrónicos que están muy lejos de una concepción moderna de una revolución.

En Guayana, al igual que en Pdvsa, no es la derecha la que dirige a los trabajadores, son corrientes revolucionarias, muchos ex militantes de la Liga Socialista y de CR, una corriente clasista que tiene trabajo político de décadas con los trabajadores, no son sindicalistas corruptos o vende cupos, son líderes electos por la base que han resistido la persecución y la represión de la derecha blanca y verde del pasado y de la derecha rojita del presente. Desde este modesto espacio mi solidaridad con la clase obrera. Todo el poder a los trabajadores, derrotemos la burocracia de caperucita roja.

* Publicado originalmente en El Tiempo. Anzoátegui, 20 de julio de 2009

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