José Bodas: “Pdvsa se cae a pedazos”
– ¿Cuál es su análisis de la Pdvsa socialista?
– Tenemos dos ejes, uno el de la infraestructura, las desinversiones. Tenemos una empresa que se cae a pedazos, se han paralizado los mantenimientos generales que deberían hacerse. Muestra de ello es que el mejorador de Jose está paralizado desde hace un mes por falta de repuestos, esto unido a los de los barcos y los muelles, hay una política de destrucción de la industria.
– ¿Cuál es su análisis de la Pdvsa socialista?
– Tenemos dos ejes, uno el de la infraestructura, las desinversiones. Tenemos una empresa que se cae a pedazos, se han paralizado los mantenimientos generales que deberían hacerse. Muestra de ello es que el mejorador de Jose está paralizado desde hace un mes por falta de repuestos, esto unido a los de los barcos y los muelles, hay una política de destrucción de la industria.
En cuanto al profesionalismo del personal, eso está garantizado, tenemos sentido de pertenencia. Pero contamos con una gerencia y una presidencia que es un desastre y han decretado que este año habrá un 66 por ciento menos de ganancias.
– ¿Y en lo laboral-sindical?
– Hay una política laboral brutal, esas cifras rojas que hoy presenta la industria la quieren sacar incumpliéndole los beneficios a los trabajadores, quitándoles las medicinas, las clínicas, las evaluaciones por desempeño, sin olvidar que la contratación colectiva está vencida desde enero y aunque yo salí electo como secretario general de la Futpv no estoy participando en la discusión, sólo están los representantes del PSUV, matando la autonomía del movimiento para entregar los derechos y así salir de las cifras rojas.
Se nos engañó al decirnos que con la crisis mundial del capitalismo, que no la creamos los trabajadores, y un barril de petróleo en cero dólares no nos afectaría, pero el barril está a 70 dólares y la crisis sigue.
El gobierno pretende que sean los trabajadores quienes paguemos lo que está pasando, cuáles trabajadores, los de Alcasa, Venalum, Sidor, Pdvsa, cuando no se nos paga la quincena, las utilidades, los beneficios y por eso queremos conformar un movimiento nacional autónomo como herramienta de lucha.
– Un sector sindical viene proponiendo una fuerza política con acento laboral ¿cómo se come eso?
– La construcción de una herramienta política no se decreta, y no la estamos decretando, la estamos discutiendo y está surgiendo de las bases, desde adentro como un clamor para que los trabajadores que producimos las rentas de este país, que fue malgastada y mal administrada en los 40 años y estos 10 años, nos convirtamos en una alternativa.
– ¿Un partido de los trabajadores?
– No estamos planteando politiquería, ni un partido de politiqueros para buscar cargos, sino un partido de los luchadores que están dando la pelea de los trabajadores.
Y observamos como hay una criminalización de lucha, y es un reto de la clase obrera. Allí vemos como está Rubén González preso en su casa, y para el cual pedimos liberación. Tenemos un reto, una cruzada por liberar a quienes están detenidos y despedidos por defender los derechos de los trabajadores.
Eso es lo que planteamos, ante las agresiones contra los trabajadores ¿qué hacer? Ante esta agresión criminal que penaliza las luchas y por eso es que estamos buscando la organización nacional para dar la batalla por nuestros beneficios, convención colectiva, aumento salarial, medicinas, estabilidad laboral, sindicatos plurales, democráticos… ese es el llamado histórico.
– ¿Es el de Chávez un gobierno obrerista?
– La realidad que vivimos los trabajadores portón adentro es que este gobierno es profundamente anti sindical, anti obrero que pretende pasar la crisis negándole y quitándole los beneficios a los trabajadores.
– ¿Cómo se siente como petrolero al ver lo que pasa en Pdvsa y en el país?
– Siento un profundo descontento porque sabemos cuántos barriles de petróleo se producen, los barcos que se van y llevan el petróleo, sabemos todos los esfuerzos que hacemos los 365 días al año, y vemos cómo eso no se lleva al pueblo que es el verdadero dueño de la industria.
Nos duele que a pesar de todo el pueblo no tenga agua, servicios públicos, seguridad personal, es una situación terrible y por eso es el desgaste que tiene el gobierno y es lo que nos hace luchar, porque no se está gobernando para las grandes mayorías y los trabajadores y está enquistado por una burguesía que tiene bancos y negocios.
Por eso es que decimos, que desde el proceso que nació el 27 de febrero del 1989 que implica cambios no un partido ni mucho menos el gobierno, porque hábilmente se ha dicho que el gobierno es el proceso o el PSUV y no es así, que aún estamos en la búsqueda de la justicia, la equidad, la igualdad, la liberación de la clase trabajadora que no la vemos por ninguna parte y es por eso nuestra lucha.
– ¿Creyó en algún momento en la revolución de Hugo Chávez?
– Somos parte del proceso revolucionario, la refinería de Puerto La Cruz jamás se paralizó (durante el paro del 2002), estuvimos al frente y en contra del paro sabotaje y somos de izquierda y revolucionarios, pero vemos que este gobierno tiene una política anti obrera, anti sindical y nos está llevando con todo y país al despeñadero.
– ¿Cree en la aplicación de los consejos de fábrica?
– Con esto lo que se quiere es destruir la estructura sindical, la lucha. En principio estamos de acuerdo con todo nivel de organización dentro de la clase obrera autónoma. Pero vemos cómo desde el gobierno, desde el PSUV, se quiere imponer a la clase obrera una organización no genuina.
El consejo obrero dirigido por el patrón, por el PSUV y por el gobierno lo que quiere es destruir la conquista histórica de la clase trabajadora.
– ¿Por qué algunos sindicatos han decidido incorporarse a la política del PSUV?
– Para no perder los privilegios, los privilegios que le da el gobierno a pesar de entregar la autonomía. Hay dos visiones, para nosotros el sindicato es una herramienta de lucha de la clase obrera, pero ellos -al igual que el pasado- quieren que sea del partido y del gobierno. Y el gobierno quiere asimilarnos para hacer de nosotros unos sindicatos gobierneros y patronales.
Elecciones bajo amenaza
José Bodas tiene poco más de mes y medio en el cargo de secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo, Gas y Similares (Futpv). Para llegar allí él y los trabajadores petroleros tuvieron que superar muchas barreras para combatir la maquinaría electoral de la plancha del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).
Hasta el Consejo Nacional Electoral (CNE) les jugó en contra suspendiendo las elecciones tal y como había sido anunciado por los sindicatos afines al gobierno.
Sin embargo, Bodas luego de ese gran espaldarazo que lo llevó al puesto que tiene sabe que se enfrenta a un gran reto, intentar recuperar los beneficios.