Cuba: carta de un estudiante cubano ante declaración UIT(CI)-CIR
Esta carta es de un estudiante cubano, que nos escribió pidiendo reservar su identidad. Constatamos y certificamos su autenticidad.
uit-ci.org
Esta carta es de un estudiante cubano, que nos escribió pidiendo reservar su identidad. Constatamos y certificamos su autenticidad.
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Ante todo quisiera aportar modestamente mi opinión acerca de la carta enviada y de la respuesta de A. Como de la respuesta de A.
me inquietan un par de puntos, quisiera empezar por ahí.
Cito textualmente:
-«El acceso a internet ya es un hecho en la isla (aunque pocos lo sepan). El problema principal es el costo del servicio.»
Ante este argumento parecería que el asunto es un tema resuelto, dado que institucionalmente ya no existe, supuestamente, la traba para no tener internet. Entonces es saludable referirme aquí a un tema mucho más sensible a modo de ejemplo, que son las regulaciones migratorias.
Supuestamente se puede salir de Cuba «sin problemas» no obstante, el elevado costo de los trámites migratorios en Cuba (excluyendo el costo usual de pasajes y seguros, o sea, incluyendo solo los costos de los trámites que, muchos cuestionables e innecesarios como el permiso de
salida, nos obliga a hacer el Estado) hace una cuestión de puro azar la posibilidad de conseguir el dinero y superar todas las barreras burocráticas (ahora más escondidas). ¿Qué motivo debería haber, para que un pasaporte en Cuba, siendo este un documento de identidad, cueste entre cuatro y cinco veces el salario medio de un cubano? ¿Acaso no es este un nuevo mecanismo de control? Si, más leve por supuesto, pues quien
consigue el dinero se lo hace, pero de cierta manera ahora se lucra con los derechos de las personas y eso es incorrecto. Con el tema de internet, podría argumentarse una razón de costos económicos del servicio, no obstante, esto es algo que también habría que revisar con cuidado, puesto que han existido muchas otras cosas en las que se sabe que no hay razón económica que justifique precios tan desorbitantes.
Entonces, en este punto, prefiero adherirme integramente al texto de la declaración y no al la observación de A., puesto que mientras el ente omnipresente y omnipotente (Estado) sea el mismo que te paga un salario que no te alcanza para comprar un par de zapatos y a la vez te cobra el acceso a la información de esa manera, sencillamente el derecho está siendo violado, más aún cuando ellos saben que no te pagan lo suficiente.
– «Tenemos opción para proponer y para criticar pero no para decidir. En Cuba, el gobierno no está «institucionalizado». La dirección está manos de la llamada generación histórica que dirige el PCC.
El mando del país no está en manos del pueblo porque este partido no representa al pueblo.»
En este punto también discrepo. Creo que es un poco ingenuo pensar que sí está el espacio para criticar, que cualquiera puede decir lo que piensa sin mayores consecuencias y que lo único que sucede es que no se nos escucha por este asunto de la falta de institucionalización. En realidad, existe solo un marco «amigable» donde la gente plantea lo que siente y no pasa nada, por lo que puede aliviar de alguna manera su tensión: Son las reuniones entre iguales, léase, reuniones en el seno de la FEU, los CDR, la UJC, incluso las Asambleas de Rendición de Cuentas, porque el delegado de la circunscripción, incluso el del municipio, al final tiene tan poco poder como cualquiera de nosotros para cambiar algo. En estas reuniones sí, coincido en que uno puede decir lo que piensa sin que por eso ocurra represión alguna y que si después nadie puede hacer nada es por la falta de institucionalización. Por eso, uno esperaría que lo óptimo sería hablar directamente con representantes del poder verdadero. Es ahí donde puede venir la represión, es ahí donde la gente se mide para hablar, para «no marcarse», porque sabe que decir algo que al poderoso interlocutor no le guste puede traer consecuencias. Y antes de seguir quisiera hacer un paréntesis para aclarar que sí dije la palabra represión y que (en este punto también discrepo con Alejandro) represión no es el hecho de que salga la policía a dar golpes y a tirar balas de goma, eso es represión
violenta, represión es el acto de contener, de dominar, de establecer el control e impedir cualquier cosa fuera de las «normas establecidas». No quiero convertir esto en una discusión semántica, pero creo válida la aclaración.
Todos sabemos que hay cosas en Cuba que no se les pueden decir a determinadas personas y que cuando alguien se atreve a hacerlo o bien es visto como loco o como valiente. Ese es el caso de un compañero, un amigo que tuve en la facultad, que en una discusión le dijo un par de verdades al ya tristemente célebre Otto Rivero y ese asunto casi le cuesta su carrera en la universidad. Hay que decir que el señor Otto ya no está en los círculos políticos de Cuba, pero las razones por las que se fué no tienen que ver con este hecho, ni con su abuso de poder al querer obligarnos a expulsar a este compañero bajo la amenaza de perjudicar a la Facultad con una nota en el periódico Juventud Rebelde y vale decir, que
Fidel supo de este altercado. No hace falta decir más nada, teniendo en cuenta cuantos años más después de este hecho (fué como en el 2003) estuvo Otto Rivero al frente de la Unión de Jóvenes Comunistas. También recuerdo tristemente como el decano de la facultad agachaba la cabeza para no meterse en «más problemas». Ejemplos como este hay muchos, por eso creo que hay que tener cuidado con eso de que se puede decir lo que
piensa donde se quiera sin mayores consecuencias. Si el único espacio que existe para discutir, es un espacio donde no están los que pueden resolver los problemas, entonces no existe el espacio, más que como sesión de terapia grupal, de psicoanálisis y de liberación de estrés.
Refiriéndome ahora a la declaración (1), me alegra mucho, al igual que A., ver una izquierda con ojos abiertos. No hay que ser incondicional a Cuba, hay que ser incondicional a la idea del socialismo y desgraciadamente estas dos cosas en determinadas cirscunstancias son antagónicas. Sé que declaraciones como ésta reciben críticas del propio Fidel, quien muchas veces espera incondicionalidad a toda costa.
Yo en lo personal, salvo algunas discrepancias, apoyo esta declaración.
Es triste ver cómo las tensiones sociales que se están acumulando en Cuba crecen cada día más. Así lo embarga a uno el temor de que tanta sangre derramada sea, en el futuro, inútil, porque parecería que en algún momento será inevitable el reparto del país entre algunos pocos.
Debo también aclarar que al igual que A., me sumo a este debate teniendo en cuenta que aquí estamos discutiendo los pueblos, organizaciones no gubernamentales progresistas. Cualquier cosa que huela a yanqui o sus mercenarios, merece mi total desprecio.
Saludos:
(1) El compañero se refiere a la declaración de la UIT(ci)-CIR