Trabajadores denuncian sustracción irregular de documentos de la Contraloría de Mérida
Mérida, 10 de junio.- Al cumplirse seis semanas de conflicto laboral, con una protesta de brazos caídos realizada por más de 30 trabajadores, la situación en la Contraloría Regional de Mérida se enrarece cada vez más. El contralor interino Asdrúbal Romero ha instalado lo que los trabajadores denominan una «Contraloría paralela», en las instalaciones del Centro de Desarrollo Integral y Recreacional de la Contraloría, ubicado en la zona de El Manzano, en las afueras de la ciudad de Ejido. Además de esta situación irregular, los trabajadores denuncian que centenares de documentos han sido sustraídos del archivo de la Contraloría el lunes pasado, con un destino incierto.
Mérida, 10 de junio.- Al cumplirse seis semanas de conflicto laboral, con una protesta de brazos caídos realizada por más de 30 trabajadores, la situación en la Contraloría Regional de Mérida se enrarece cada vez más. El contralor interino Asdrúbal Romero ha instalado lo que los trabajadores denominan una «Contraloría paralela», en las instalaciones del Centro de Desarrollo Integral y Recreacional de la Contraloría, ubicado en la zona de El Manzano, en las afueras de la ciudad de Ejido. Además de esta situación irregular, los trabajadores denuncian que centenares de documentos han sido sustraídos del archivo de la Contraloría el lunes pasado, con un destino incierto.
Como es ampliamente conocido en Mérida, el anterior Contralor regional, Frank Castillo, fue reiteradamente denunciado por su complicidad con numerosos hechos de corrupción. Durante su larga gestión, en la ciudad merideña se llevaron a cabo todo tipo de negocios turbios, construcciones ilegales como el Centro Comercial Yuan Lin o el Conjunto Residencial El Rodeo, sin que ninguno de estos hechos fuera investigado o sancionado.
Castillo también le echó una mano al entonces alcalde Carlos León, para que evadiera una inhabilitación que le habría impedido optar a la reelección en las elecciones regionales de 2008. León Mora había sido sancionado por la Contraloría por aumentarse el sueldo de manera ilegal durante su gestión como legislador regional, pero nunca cumplió la sanción. Según Castillo, León no debía cumplir la sanción porque nunca fue notificado de ella formalmente.
Sin embargo, la salida de Castillo este año de la Contraloría regional dio paso al nombramiento del contralor interino Asdrúbal Romero, quien no sólo se ha dado a la tarea de serruchar los derechos de los trabajadores, sino que también ha incurrido en las anomalías denunciadas, con extracción de documentos y establecimiento de oficinas semiclandestinas para el funcionamiento de la Contraloría.
Los trabajadores esperaban que el día de hoy la Comisión de Desarrollo Social Integral de la Asamblea Nacional emitiera un informe sobre el conflicto laboral que se desarrolla desde finales de abril. Mientras tanto, existe malestar por el silencio del Contralor General de la República, Clodosbaldo Russián, quien nombró a Romero para encargarse de la dependencia merideña. Se especula acerca de las motivaciones que pudo tener Russián para nombrar a un funcionario antiobrero que en pocas semanas ha violentado numerosas cláusulas del contrato colectivo y ha pretendido intimidar a los empleados con despidos arbitrarios. Algunos trabajadores alegan que es notorio el hecho de que un contralor interino, con un nombramiento provisional, emprenda medidas de tal envergadura a nivel laboral y administrativo, lo que hace suponer que tiene el apoyo de la Contraloría General de la República.