Genocidas israelíes preparan ataque terrestre y continúan bombardeos sobre Gaza
Alrededor de 400 muertos y más de 1000 heridos palestinos es el balance al tercer día consecutivo de ataques terroristas por parte del Ejército israelí contra los territorios palestinos que gobierna el movimiento Hamás, luego de imponerse en comicios democráticos a los grupos colaboracionistas encabezados por Mahmud Abbas. «El Estado de Israel ha lanzado una operación militar para restaurar la calma en los residentes del sur, que han estado sufriendo incomodidades y la interrupción de su vida cotidiana, que les ha impedido desarrollar una vida normal», fue la descripción que hizo de la masacre el primer ministro Ehud Olmert antes de su reunión semanal con el Gabinete de ministros.
Alrededor de 400 muertos y más de 1000 heridos palestinos es el balance al tercer día consecutivo de ataques terroristas por parte del Ejército israelí contra los territorios palestinos que gobierna el movimiento Hamás, luego de imponerse en comicios democráticos a los grupos colaboracionistas encabezados por Mahmud Abbas. «El Estado de Israel ha lanzado una operación militar para restaurar la calma en los residentes del sur, que han estado sufriendo incomodidades y la interrupción de su vida cotidiana, que les ha impedido desarrollar una vida normal», fue la descripción que hizo de la masacre el primer ministro Ehud Olmert antes de su reunión semanal con el Gabinete de ministros.
Israel prepara una ofensiva terrestre masiva sobre uno de los territorios más densamente poblados del mundo, en una operación genocida que se enmarca dentro de una estrategia de limpieza étnica, y que ha incluido un estricto bloqueo económico de la Franja de Gaza durante varios meses.
Israel desplegó varios tanques en la frontera con la Franja de Gaza, listos para ingresar al pequeño enclave litoral, en el que viven un millón y medio de palestinos. Además, el gobierno de Olmert aprobó la convocatoria de 6. 500 soldados de reserva, según avanzó un representante del Gobierno.
Por su lado, Hamás se mantiene desafiante y el portavoz del grupo Fawzi Barhum instó a los palestinos a usar «todos los medios disponibles, incluidas las operaciones de martirio».
En cuanto a las reacciones de la comunidad internacional, el Consejo de Seguridad de la ONU hizo un inocuo llamado al fin de la violencia, aunque sin amenazar con tomar acciones contra el asesinato masivo de civiles palestinos. El todavía presidente de Estados Unidos, George W. Bush, responsabiliza a Hamás de la masacre de su propia población, por no aceptar los términos israelíes para una «tregua». Al igual que Bush, el presidente palestino, Mahmud Abas, ha dicho que los islamistas «podían haber evitado» la que ha definido como «mayor matanza de palestinos en 41 años» si hubieran decidido ampliar la tregua con Israel.
La ofensiva israelí ha enfurecido a los árabes de Oriente Próximo, donde manifestantes quemaron banderas israelíes y estadounidenses para presionar por una respuesta más dura de sus líderes a los ataques en Gaza.
Funcionarios médicos palestinos dijeron que entre los muertos del domingo había cinco hermanas pequeñas del norte de Gaza y tres infantes en una casa cercana a la residencia abandonada de un miliciano de alto rango de Hamás en Rafá.
Hamás asegura que 180 de sus miembros han muerto y que el resto de los más de 300 muertos son civiles, entre ellos 16 mujeres y varios niños. La Cruz Roja Internacional ya ha anunciado que los hospitales de la Franja de Gaza han sido sobrepasados y son incapaces de lidiar con las víctimas.
Además, Hamás denuncia que un ataque aéreo israelí ha destruido un laboratorio de la Universidad Islámica en Gaza, un destacado símbolo cultural.
Manteniendo la presión sobre Hamas en una de las jornadas más sangrientas para los palestinos en 60 años de conflicto, aviones israelíes destruyeron el principal complejo de seguridad en Gaza, causando la muerte al menos a cuatro agentes de seguridad.
El gobierno israelí justifica la masacre de Gaza señalando que durante los primeros dos días de su ofensiva los milicianos palestinos respondieron lanzando cerca de 150 cohetes y morteros contra el Estado judío, y que un hombre israelí murió el sábado.
Pese a la grotesca desproporción, la mayoría de los medios de comunicación presentan la operación militar israelí como una respuesta al lanzamiento de cohetes artesanales desde territorio palestino.
La situación, insostenible para muchos, ha provocado que decenas de ciudadanos de Gaza cruzaran hacia Egipto a través de agujeros que hicieron en el muro fronterizo con bulldozers y explosivos. En la frontera, un guardia egipcio y un joven palestino murieron en un enfrentamiento, mientras la policía egipcia intentaba cerrar el paso, según confirmaron médicos y fuentes de seguridad egipcias. Egipto es un estrecho aliado de los EEUU, y ha jugado un papel clave a lo largo del bloqueo económico y humanitario contra Gaza, el cual ha provocado miles de muertos por hambre y enfermedad.
La violencia también se extendió a la Cisjordania ocupada, donde soldados israelíes dispararon contra manifestantes palestinos armados únicamente con piedras. Según varios médicos, dos palestinos murieron en el ataque.
Médicos y testigos añadieron que poco antes de la medianoche, dos civiles palestinos, incluido un niño, murieron y cuatro resultaron heridos en un ataque aéreo israelí contra la ciudad norteña de Beit Lahia.
Según una portavoz del Ejército, la fuerza aérea israelí efectuó 30 ataques el domingo. Añadió que fueron bombardeados más de 70 objetivos, de los cuales más de la mitad eran túneles. Luego de que se aplicara un brutal cerco a la región, estos túneles son utilizados para poder transportar alimentos, medicamentos, y otras mercancías, bajo la frontera entre Franja de Gaza y Egipto.
«Llevábamos tiempo bajo bloqueo, sin comida y restricciones de luz y gasolina. Y ahora tenemos bombas y esta masacre. Alá se ha olvidado de Gaza. Ojalá elimine a Israel. Llaman a Hamas terroristas pero lo que han hecho ¿no es terrorismo? Si nosotros sufrimos, ellos deben sufrir más» declaró un palestino de Bet Janun, objetivo de un ataque de misiles contra un comando de Hamas.
«Seguiremos atacando y respondiendo a la cobarde matanza de Gaza. Todas las ciudades del enemigo son ahora el objetivo legítimo de la resistencia», afirmaban portavoces de la Yihad, que pedían la intervención inmediata de los países árabes y de Naciones Unidas.