Pese a torturas, periodista que lanzó sus zapatos contra Bush asegura que lo haría nuevamente
El periodista iraquí que lanzó sus zapatos al presidente George W. Bush aseguró que lo haría de nuevo y que fue obligado a escribir una carta de disculpas luego de ser torturado en la cárcel, dijo el lunes su hermano.
El gobierno títere de Irak ha intentado opacar la euforia popular desatada por la digna protesta del periodista, asegurando que este se habría retractado, e incluso que la protesta habría sido planificada por «terroristas», quienes no ha sido identificados por los colaboracionistas del gobierno de Al Maliki.
El periodista iraquí que lanzó sus zapatos al presidente George W. Bush aseguró que lo haría de nuevo y que fue obligado a escribir una carta de disculpas luego de ser torturado en la cárcel, dijo el lunes su hermano.
El gobierno títere de Irak ha intentado opacar la euforia popular desatada por la digna protesta del periodista, asegurando que este se habría retractado, e incluso que la protesta habría sido planificada por «terroristas», quienes no ha sido identificados por los colaboracionistas del gobierno de Al Maliki.
La oficina del primer ministro dijo la semana pasada que al-Zeidi había escrito una carta de disculpas y que le había pedido a al-Maliki que le conmutara la pena, pero su hermano, Uday al-Zeidi, dijo a The Associated Press que la carta fue escrita luego que el periodista fue torturado.
«El me dijo que no lamenta para nada el episodio y que volvería a hacerlo de nuevo», dijo Uday al-Zeidi en declaraciones por teléfono.
Uday dijo que visitó a su hermano en la cárcel el domingo y que pudo verle heridas más graves. Al periodista le faltaba un diente y presentaba en las orejas quemaduras de cigarrillos.
El juez que investiga el caso reconoció la semana pasada que al-Zeidi había sido golpeado en la cara.
El pasado 14 de diciembre, Muntadhar al-Zeidi fue derribado y sometido por guardias momentos después de arrojar sus zapatos durante una rueda de prensa en Bagdad del presidente Bush y del primer ministro iraquí Nuri al-Maliki.
El incidente se hizo célebre a nivel mundial. Numerosas televisoras árabes han pasado de manera constante el episodio. Al-Zeidi se ha convertido en un símbolo de los enemigos de la ocupación de Irak. Millares de iraquíes han salido a la calle exigiendo su libertad.
Entretanto, el juicio contra al-Zeidi, acusado de atacar a un líder extranjero, comenzará el 31 de diciembre, dijo Abdul-Sattar Bayrkdar, vocero del Tribunal Judicial Superior. Una condena conlleva una pena de hasta dos años de cárcel.
Uday dijo que su hermano planea presentar una demanda contra los servicios de seguridad de Irak por torturarlo.
«Lo que me hace llorar y reír al mismo tiempo», dijo Uday, «es que cuando el primer ministro aseguró que mi hermano no fue torturado y no sería torturado, ya había sido sometido a torturas graves por parte de funcionarios de seguridad».
Entretanto, al-Maliki aseguró que al-Zeidi le había informado en la carta desde la prisión que un conocido terrorista lo había inducido a arrojar los zapatos.