24 marzo, 2026

Trabajadores venezolanos se movilizan en más de 20 estados en jornada nacional de protesta

Cordones policiales y grupos violentos de motorizados intentaron impedir la movilización en Caracas, pero los trabajadores lograron entregar su pliego de exigencias y mantenerse en la calle protestando.

Por Prensa CCURA

Caracas, 23 de marzo de 2026.- La clase trabajadora venezolana irrumpió este lunes en las calles del país. Cientos de trabajadores se concentraron en la esquina de Pele el Ojo en Parque Carabobo, en el corazón de Caracas, como parte de la Jornada Nacional de Protesta convocada por el Comité Nacional de Conflicto de Trabajadores en Lucha y el Comité Metropolitano de Trabajadores en Lucha. La acción, simultánea en más de 20 estados del país, marca un nuevo capítulo en la resistencia organizada del movimiento obrero venezolano.

La concentración en Parque Carabobo tenía un plan preciso: reunirse frente a la Fiscalía General de la República para hacer entrega allí del pliego nacional de exigencias, y desde ese punto continuar en marcha hacia el Ministerio del Trabajo en busca de respuesta al pliego presentado el pasado 26 de febrero. Sin embargo, el aparato gubernamental desplegó sus recursos para obstruir la movilización.

El oficialismo había tomado previamente el Parque Carabobo con un acto bailable, supuestamente en contra de las sanciones impuestas por el imperialismo norteamericano —con el cual el gobierno de Delcy Rodríguez mantiene excelentes relaciones, a pesar de los ataques del pasado 3 de enero de este año—, bloqueando físicamente el trayecto de la marcha. A esta maniobra se sumó el hostigamiento de grupos parapoliciales afines al gobierno que circulaban en motocicletas, intimidando a las y los trabajadores congregados. Como corolario, un cordón policial antimotines fue desplegado para bloquear el avance hacia el Ministerio del Trabajo.

A pesar de los obstáculos impuestos por la administración de Delcy Rodríguez, los trabajadores no cedieron. El pliego de exigencias fue entregado a representantes del Ministerio Público que se presentaron en la calle, y la marcha se realizó recorriendo las calles aledañas, visibilizando ante la ciudadanía las demandas del movimiento obrero.

Las demandas que los trabajadores llevan a las calles abarcan un amplio espectro de derechos vulnerados. En el centro del pliego se encuentran el reclamo de salarios y pensiones iguales a la canasta básica, la apertura de las contrataciones colectivas paralizadas y la defensa de la retroactividad de las prestaciones sociales frente a la pretensión gubernamental y empresarial de eliminarla. El movimiento también rechaza de manera frontal la constituyente laboral impulsada por el gobierno en alianza con Fedecámaras, que los trabajadores consideran una herramienta para desmantelar conquistas históricas.

El pliego incluye además la eliminación del memorándum 2792 y el instructivo de la ONAPRE, instrumentos que han vaciado el salario real de los trabajadores del sector público y privado; el reenganche con salarios caídos de quienes han sido despedidos injustificadamente, y la libertad inmediata de todos los trabajadores presos. En materia de libertades sindicales, se exige el pleno respeto a la autonomía y la organización independiente.

Las acciones represivas desplegadas hoy buscan, de manera evidente, disuadir la movilización y erosionar el derecho constitucional a la protesta. No obstante, los hechos demuestran lo contrario: la clase trabajadora venezolana retoma su confianza al calor de la movilización y la organización. La jornada del 23 de marzo es la continuación de un proceso que no se detendrá mientras persistan las condiciones que lo generan.

Desde la Corriente Clasista, Unitaria, Revolucionaria y Autónoma (CCURA) llamamos a fortalecer la unidad del movimiento obrero, a extender y profundizar las jornadas de protesta, y a exigir el cese inmediato del carácter represivo del régimen y el levantamiento de todas las restricciones a las libertades democráticas.

La lucha continúa para profundizar la movilización e imponer un plan obrero y popular de emergencia que contemple el petróleo 100% estatal —sin empresas mixtas ni transnacionales—, el rechazo a la entrega de recursos mineros, la aplicación de impuestos progresivos a transnacionales y grandes empresas nacionales, y la concreción real de los fondos soberanos planteados por el gobierno para financiar aumentos salariales, salud, educación, producción de alimentos y medicamentos.

¡Solo la lucha cambia la vida de la clase trabajadora!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *