18 marzo, 2026

Zelaya acepta conformar gobierno junto con gorilas

El presidente hondureño, Manuel Zelaya, aceptó las condiciones establecidas por el presidente costarricense, Oscar Arias, para lograr un pacto con los gorilas encabezados por Roberto Micheletti. Aunque la delegación golpista rechazó inicialmente el acuerdo, este incluiría vergonzosas capitulaciones por parte de Zelaya, como la renuncia a impulsar una Asamblea Constituyente, la amnistía para los golpistas, y la conformación de un gobierno de unidad con los gorilas.

El presidente hondureño, Manuel Zelaya, aceptó las condiciones establecidas por el presidente costarricense, Oscar Arias, para lograr un pacto con los gorilas encabezados por Roberto Micheletti. Aunque la delegación golpista rechazó inicialmente el acuerdo, este incluiría vergonzosas capitulaciones por parte de Zelaya, como la renuncia a impulsar una Asamblea Constituyente, la amnistía para los golpistas, y la conformación de un gobierno de unidad con los gorilas.

En vista de que no hubo acuerdo, las delegaciones se reunirán nuevamente este domingo. El acuerdo planteado por Arias, y aceptado por Zelaya, se titula «Es posible alcanzar la reconciliación», y consta de los siguientes puntos:

1. La legítima restitución de José Manuel Zelaya Rosales en la Presidencia de la República, cargo en el que permanecerá hasta el fin del periodo constitucional por el cual fue electo, que concluirá el 27 de enero del próximo año, fecha en que entregará el poder al candidato designado libre y democráticamente por el pueblo en las elecciones supervisadas y reconocidas por la comunidad internacional.

2. Conformación de un gobierno de unidad y reconciliación nacional, compuesto por representantes de los principales partidos políticos.

3. Declaración de una amnistía general exclusivamente para todos los delitos políticos cometidos en ocasión de este conflicto antes y después del 28 de junio pasado.

4. Renuncia expresa del presidente Zelaya y de su gobierno de la pretensión de colocar una “cuarta urna” en las próximas elecciones o realizar cualquier consulta popular no autorizada expresamente por la Constitución de la República de Honduras.

5. Adelantar las elecciones nacionales del 29 de noviembre al 25 de octubre y la campaña electoral de los primeros días de septiembre a los primeros días de agosto.

6. Trasladar el comando de las fuerzas armadas del Poder Ejecutivo al Tribunal Supremo Electoral un mes antes de las elecciones, para garantizar la transparencia y normalidad del sufragio, conforme a los términos de la Constitución de la República de Honduras.

7. Integración de una comisión de verificación compuesta por hondureños notables y miembros de organismos internacionales, en especial por representantes de la Organización de Estados Americanos, que vigile el cumplimiento de esos acuerdos y supervise el correcto retorno al orden institucional.

El ministro de Presidencia, Enrique Flores Lanza, dijo vía telefónica a The Associated Press que el bando golpista ”se niega a discutir” el primer punto de la agenda: la restitución de Zelaya en el poder.

Zelaya prorroga una vez más su anunciado retorno a Honduras

El presidente depuesto, Manuel Zelaya, aceptó posponer su regreso a Honduras hasta el viernes 24 de julio, a pedido del presidente costarricense Oscar Arias, anunció la coordinadora de la delegación de Zelaya en San José, Rixi Moncada.

«Hemos aceptado (…) el señalamiento del día y la hora del retorno del presidente Zelaya a nuestra República (…) el viernes 24 de julio del presidente año», dijo Moncada.

«Agradecemos a Arias la buena voluntad y el esfuerzo en su condición de mediador, que también nos ha propuesto continuar en el proceso de discusión en virtud de que la comisión del gobierno de facto de Micheletti ha pedido 15 horas adicionales», anunció Moncada.

Se acerca pacto entre golpistas y Zelaya

El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, anunció que este domingo se reanudará las sesiones de diálogo entre las representaciones del presidente constitucional Manuel Zelaya, y la del gobierno de facto, Roberto Micheletti.

«Hemos tenido una larga jornada, hemos tenido un diálogo franco pero constructivo. Ciertamente, aún hay diferencias entre las partes por lo que tenemos que hacer un esfuerzo para flexibilizar y acercar posiciones», dijo el mandatario derechista a la salida de la reunión.

Carlos López, representante de la comisión de los golpistas, expresó que han «acogido con interés el planteamiento que ha hecho el señor mediador. Hasta este momento, no hay acuerdo entre las partes, pero nosotros estamos dispuestos a hacer un examen en profundidad, sobre los distintos temas que Arias ha presentado».

Añadió que este «es un momento solemne en que la opinión pública está pendiente de lo que hacemos y los posibles acuerdos a los que llegaríamos (…) haremos un análisis en búsqueda de un acuerdo para que mañana Arias pueda anunciar buenas noticias al mundo».

En la noche, fuentes allegadas a las conversaciones informaron que el diálogo cayó en “punto muerto”, ya que la delegación del gobierno de facto rechazó el primer punto, sobre la reinstalación de Manuel Zelaya, pero afirmó que no objetaba la instalación de un gobierno de reconciliación nacional.

Zelaya claudica ante el imperialismo y los gorilas

Zelaya fue desde el primer momento un entusiasta partidario de las negociaciones planteadas por el imperialismo, en la persona de la Secretaria de Estado Hillary Clinton. Incluso anunció estar dispuesto a traicionar las protestas populares que exigían su retorno y la realización de la consulta por la «cuarta urna», al declarar que de regresar al poder renunciaría a impulsar una Asamblea Constituyente.

Luego de la propuesta de pacto planteada por Arias, Zelaya se acercó más a la total claudicación frente a los golpistas hondureños y sus jefes imperialistas.

Zelaya se declaró de acuerdo con la propuesta de crear un gobierno de «unidad y reconciliación nacional», en unión con los golpistas, “siempre y cuando la integración sea en todos los poderes del Estado”. Esa fue la primera reacción en declaraciones hechas a Radio Globo, una de las pocas emisoras hondureñas no favorables al gobierno de facto.

Posteriormente un asesor cercano a Manuel Zelaya matizó: “únicamente se aceptaría con la condición de que no se incluyera a quienes participaron en el derrocamiento”.

Oscar Arias, luego de plantear un proyecto de acuerdo claramente favorable a los golpistas, fustigó al pueblo hondureño que protesta contra el gobierno gorila, al plantear que «no será con acciones de fuerza como se solucionará la situación en el país vecino… La fuerza fue el origen de este conflicto y no será jamás su solución”.

El pueblo no claudica

Mientras, este sábado miles de seguidores de Zelaya volvieron a salir a las calles en esta capital y otras ciudades, y bloquearon varias carreteras del país. En Tegucigalpa, manifestantes tomaron una avenida que conduce al aeropuerto para exigir el regreso del gobernante. “¿Cómo se llama nuestro presidente? ¡Manuel Zelaya!”, coreaban los manifestantes.

En la ciudad de Colón se informó que simpatizantes del presidente y de los golpistas se enfrentaron, con saldo de lesionados leves de ambos bandos. Además hubo bloqueos en la carretera que lleva al principal puerto del comercio internacional: Puerto Cortés.

A su vez, el Movimiento Costarricense de Solidaridad con el Pueblo Hondureño expresó su rechazo a la propuesta de Óscar Arias al cuestionar que se pretenda poner “un gobierno mixto”, pues en los hechos sería darle legalidad y legitimidad al golpe de Estado.

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