Autoridades de la parroquia La Pastora no le dan respuesta a las vecinas y vecinos del casco histórico

¡En La Pastora tienen 10 meses padeciendo por el colapso en el suministro de gas!

23 de febrero de 2021.- Una vez más, las autoridades de la parroquia La Pastora (Distrito Capital) demuestran su ineficiencia legendaria y su acostumbrada sordera ante el clamor de las comunidades: después de  diez meses de haberle retirado el camión de gas al sector Madre Tierra del Casco Central (el cual abarca una 600 familias) el consejo comunal de este sector le dirigió una solicitud escrita de reunión a las autoridades « competentes » (específicamente al ciudadano Krishna Canelón, encargado de gas por parte del Estado Mayor Parroquial, la señora Milagro Mendoza, como directiva del CLAP de esa localidad y la señora Danila Corona, como funcionaria de la ODI) con la finalidad de darle una solución a la pésima calidad del servicio. Efectivamente, mientras muchos sectores de esta populosa parroquia lo recibe de manera regular, es decir mensualmente, el sector Madre Tierra debe esperar meses antes de que el CLAP se digne a organizar un operativo, siempre en condiciones caóticas, obligando los vecinos y vecinas a esperar durante días la llegada del camión, el cual a veces ni llega.

En su comunicado (con fecha 27 de enero del año en curso) el consejo comunal Madre Tierra es muy claro: lo que solicita es « regularizar el suministro del servicio de tal manera que el mismo se realice por lo menos mensualmente. Efectivamente, lo que nos angustia, como usuarios, no es solo el hecho de recibir un pésimo servicio sino que el mismo sea totalmente irregular y que, por lo tanto, quedemos en una incertidumbre permanente, tratándose de un servicio de primerísima necesidad. Debemos destacar, además, que nada justifica la interrupción del servicio en nuestro sector ya que, por lo que hemos podido averiguar, los demás sectores de la parroquia son abastecidos regularmente, por lo menos una vez al mes ». Ante esta realidad, la organización vecinal propone « concertar una reunión de manera urgente con los entes parroquiales y locales responsables en esta materia, con la finalidad de tratar todas estas temáticas y llegar a acuerdos duraderos que vayan en beneficio del bienestar colectivo ». Pero pareciera que los funcionarios parroquiales desconocen su función de servidores públicos así como la misma Constitución, que reza muy claramente, en su artículo 51: « Toda persona tiene el derecho de representar o dirigir peticiones ante cualquier autoridad, funcionario público o funcionaria pública sobre los asuntos que sean de la competencia de éstos o éstas, y de obtener oportuna y adecuada respuesta ». Como única respuesta que le dieron a esta solicitud fue un prolongado silencio administrativo: desde que, el dos de enero pasado, la señora Milagro Mendoza, directiva del CLAP del sector, recibió la comunicación (la cual se negó a firmar como recibida) han pasado ya tres semanas y la situación sigue intacta. Del Estado Mayor Parroquial, especialmente del ciudadano Krishna Canelón, tampoco se ha recibido ni la sombra de una respuesta.

 

Más grave aún es que ésta es la forma de administrar los asuntos públicos por parte de la cúpula gobernante a nivel de toda la parroquia y del país en general: siempre con la arbitrariedad, la prepotencia y el maltrato por delante. En La Pastora, en lo particular, no sólo son los vecinos y vecinas del sector Madre Tierra las víctimas de la humillación permanente por parte del los funcionarios públicos, sino las demás comunidades, especialmente del Casco Central; y esto sucede no sólo con el gas sino con otros servicios como el agua (que llega una vez a la cuaresma y totalmente contaminada) o con las bolsas de alimentos subsidiados. Lo que sucede, pues, en esta localidad, parece ser el fiel reflejo de la situación nacional: un cogollo de burócratas que vocifera consignas vacías en nombre del pueblo y un pueblo silenciado que padece cada dia más los estragos de una patética forma de hacer política.

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