24 julio, 2024

A propósito de resultados electorales del PCV y declaraciones críticas de uno de sus dirigentes

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Por Miguel Angel Hernández (dirigente del PSL) 

Recientemente apareció publicada en el medio digital Contrapunto, una entrevista que le hicieran a Carlos Aquino, miembro del comité central del Partido Comunista de Venezuela. (https://contrapunto.com/nacional/politica/carlos-aquino-el-pcv-debe-entrar-en-un-proceso-profundo-de-autocritica/)

Nos llamó la atención su título: “El PCV debe entrar en un proceso profundo de autocrítica”. Y procedimos a leerla con mucho interés. Una corta conversación con el periodista, pero sin desperdicio.

En dicha entrevista, Aquino llama la atención sobre los negativos resultados de dicho partido en las pasadas elecciones regionales. Como se sabe, el PCV ha venido tomando relativa distancia del gobierno de Maduro, y participó en las elecciones al margen del Psuv y el Polo Patriótico, en el marco de la alianza política Alternativa Popular Revolucionaria (APR), junto al PPT de Rafael Uzcátegui, y otras organizaciones.

No nos vamos a referir a los votos. Ya sabemos que los procesos electorales en el marco burgués son un terreno sinuoso y caprichoso, que refleja de forma distorsionada la realidad. Nos interesa más bien debatir sobre las apreciaciones políticas que el dirigente del PCV hace sobre las razones, que a su parecer, estarían en la base de los malos resultados electorales del partido del gallito.

Aquino afirma que el PCV impulsó la APR para presentarse ante las bases chavistas antimaduristas como el partido del chavismo consecuente’. Y agrega, como lo advertimos desde hace años: para votar por una mala copia, la gente prefiere votar por el original, y es lo que nos viene ocurriendo electoralmente al PCV”.

Este sin duda es el punto central de los dichos de Aquino que queremos debatir con la vanguardia de izquierda en el país; con los militantes del PCV, y con todas y todos los activistas honestos que se siguen reivindicando de izquierda pero que ya no creen en este gobierno, y comienzan a cuestionar al chavismo.

El dirigente del PCV va más allá y afirma que “es fundamental la reconstrucción revolucionaria del PCV, para lo cual debemos asumir sin temores un verdadero y efectivo deslinde frente a las concepciones, figuras e influencias perniciosas del desclasado ‘progresismo’ chavista…Los comunistas nos enfrentamos a una clara disyuntiva, en la que la otra opción es seguirnos hundiendo en el lodazal de la defensa de los enfoques, las prácticas, la gestión y ‘el legado’ del proyecto socialreformista de Hugo Chávez; y continuar sosteniendo a quienes han infectado al PCV con fraseología pseudorevolucionaria y lo han circunscrito a ‘las bases chavistas’”.

Desde el Partido Socialismo y Libertad creemos que Aquino tiene razón en mucho de lo que dice. Sin embargo es necesario advertir que este no es un mero “error” del PCV. Apoyar a supuestos militares “nacionalistas” o burgueses “progresistas”, ha sido una práctica recurrente de los partidos comunistas en el mundo, enmarcada en la “revolución por etapas” de Stalin, y heredada del respaldo a los llamados “frentes populares” de la década del 30 del pasado siglo, siempre en la búsqueda de una inexistente “burguesía no monopólica”.

Ejemplos de esto en Venezuela fueron el apoyo del PCV a Medina Angarita en la década del 40 del siglo XX, Larrazábal en 1959, y Rafael Caldera más recientemente.

El chavismo como proyecto político fracasó estrepitosamente. Maduro no es más que la continuación lógica de un proyecto de doble discurso, es decir, que utiliza fraseología de izquierda mientras se hambrea al pueblo y se aplican paquetazos de ajuste en beneficio de los capitalistas y las transnacionales. Es el fracaso de las viejas ideas de la izquierda reformista de pretender avanzar al socialismo de la mano de sectores burgueses, a través del modelo de “empresas mixtas”, sin romper radicalmente con las estructuras capitalistas.

En un libro de balance de dos décadas de chavismo, publicado en el 2018 por nuestra corriente internacional, decíamos: “El problema no es que en vida de Chávez el proyecto avanzaba al socialismo y se cortó por culpa de la casta burocrática o la ineficiencia de Maduro. No. Maduro heredó un proyecto capitalista que ya estaba en plena decadencia. En vida de Chávez ya había desabastecimiento, corrupción, el salario no alcanzaba, había huelgas y se criminalizaba las protestas…Todos los elementos de la actual crisis ya se encontraban en estado embrionario cuanto menos en los últimos cinco años de gobierno de Chávez”.*

La izquierda venezolana, en el marco de la debacle del chavismo y de una brutal crisis social, tiene la responsabilidad de sacar todas las conclusiones de años siguiendo al chavismo. Le decimos con honestidad y respeto al PCV, sus militantes, y a toda la militancia de izquierda: Es necesario hacer un balance descarnado y desapasionado. Para no repetir los mismos errores. Hay que romper totalmente con el chavismo. No se trata solo de tibias críticas al gobierno de Maduro mientras se sigue reivindicando a Chávez, que es el origen del desastre en el que estamos inmersos. Dejar atrás el supuesto e inexistente “legado”, el “golpe de timón”, las “tres R”, y todos los fracasos que el chavismo dejó en el camino. Volver al marxismo revolucionario, a Marx, a Engels a Lenin; y sin prejuicios rescatar a Trotsky.

No podemos seguir apoyando variantes burguesas, ni supuestamente progresistas o de falso socialismo como el chavismo, el MAS de Evo Morales, el peronismo kirchnerista, el PT de Lula y Dilma, el Frente Amplio de Uruguay etc. Como el de Maduro, todos son gobiernos de conciliación y colaboración de clases, que terminan reprimiendo, pagando la deuda externa y aplicando duros ajustes contra los pueblos. Hoy más que nunca debemos reivindicar la independencia política de la clase trabajadora.

Pero mientras se hace este balance teórico e ideológico, exhortamos a todas y todos los activistas de izquierda a desarrollar la más amplia unidad de acción para luchar contra el gobierno de Maduro y su paquetazo de ajuste. A que impulsemos juntos la movilización del pueblo por un Plan Obrero y Popular alternativo al paquetazo gubernamental.

¡Por un salario igual a la canasta básica! ¡Por una renta de cuarentena para los trabajadores y trabajadoras informales! ¡Por un impuesto progresivo a los capitalistas, banqueros y transnacionales! Por la suspensión de los contratos de empresas mixtas, ¡petróleo 100% estatal sin transnacionales! Pelear por la eliminación de las sanciones económicas imperialistas y recuperación del dinero apropiado por EE.UU. y las potencias europeas, confiscación de bienes de corruptos e importadores fraudulentos, ¡no pago de la deuda externa!, suspensión de gastos militares, y con todos esos recursos conformar un ¡Fondo Social de Emergencia para enfrentar la terrible crisis social!, impulsar un plan masivo de adquisición de alimentos, medicinas e insumos sanitarios para dotar a los hospitales.

Debemos pelear por nuestros reclamos y contra los planes capitalistas de entrega de nuestros recursos al capital privado y transnacional que adelanta el gobierno a través del Arco Minero del Orinoco, la ley de Zonas Económicas Especiales, la ley Antibloqueo, la entrega de Pdvsa y las empresas básicas, todo avalado por el memorando 2792. Y luchar por plenas libertades democráticas, y libertad de las trabajadoras y trabajadores presos.

Y en el marco de esa lucha común, seguir debatiendo la necesidad de construir una alternativa política socialista revolucionaria en la perspectiva de la pelea estratégica por un Gobierno de los Trabajadores y el Pueblo.

*Simón Rodríguez Porras y Miguel Sorans. ¿Por qué fracasó el chavismo? Un balance desde la oposición de izquierda. Editorial CeHus, Buenos Aires, Argentina. 2018.

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