15 enero, 2026

Acción del IRA Auténtico contra el Ejército imperialista británico en Irlanda

Dos soldados muertos, y cuatro heridos es el balance de un ataque contra la base militar de Massereene, en el condado de Antrim, cuya responsabilidad ha sido reclamada por el IRA Auténtico. El ataque se produce dos días después de que se hiciera pública la presencia ilegal de tropas de élite británicas en el norte de Irlanda para «ayudar» a la policía norirlandesa con relación a la actuación de los grupos armados.

Esta acción ha sido interpretada por los responsables políticos y policiales como un desafío al proceso político irlandés y un intento de romper el delicado balance que mantiene el acuerdo entre Sinn Féin y DUP. Ahora es responsabilidad de los líderes políticos cerciorarse de que esos objetivos no se cumplen.

Dos soldados muertos, y cuatro heridos es el balance de un ataque contra la base militar de Massereene, en el condado de Antrim, cuya responsabilidad ha sido reclamada por el IRA Auténtico. El ataque se produce dos días después de que se hiciera pública la presencia ilegal de tropas de élite británicas en el norte de Irlanda para «ayudar» a la policía norirlandesa con relación a la actuación de los grupos armados.

Esta acción ha sido interpretada por los responsables políticos y policiales como un desafío al proceso político irlandés y un intento de romper el delicado balance que mantiene el acuerdo entre Sinn Féin y DUP. Ahora es responsabilidad de los líderes políticos cerciorarse de que esos objetivos no se cumplen.

Sin embargo, esos mismos líderes no comentaron nada sobre la escandalosa presencia del ejército imperial británico en suelo norirlandés. Otros analistas opinan que el verdadero intento de romper el acuerdo político está en este resurgir de la represión imperialista con sus tristemente famosas tropas de élite.

Operación precisa

Según el superintendente de la Policía norirlandesa, Derek Willamson, el ataque se produjo alrededor de las 21.20 (22.20, en Euskal Herria) cuando un servicio de pizzas a domicilio envió dos vehículos de reparto al cuartel militar. Aprovechando la distracción de los guardias por la llegada de las pizzas, dos ocupantes del vehículo operativo abrieron fuego con rifles automáticos contra la entrada de los barracones.

El área alrededor de la base militar fue cerrada al público, y los coches de los repartidores, que muestran el impacto de balazos, siguen a la puerta de los barracones. La policía norirlandesa estaba examinado un coche en Randalstown, a siete kilómetros del cuartel miliar, que se sospecha podría haber sido utilizado por los agresores.

Los soldados son las primeras bajas del Ejército imperialista británico en el norte de Irlanda desde la muerte de Stephen Restorick, que falleció a consecuencias de un disparo realizado por un francotirador del IRA en 1997.

Ambos soldados muertos iban a continuar con su periplo imperialista, se trasladaban a su nuevo destino en Afganistán en los próximos días. El Regimiento 38 de Ingenieros del Ejército británico continuará sin embargo con su presencia en tierra extranjera: ha estado destinado a la base de Massereene desde agosto del 2008 y se trasladará Aldergrove, también en el condado de Antrim, a finales de 2010.

IRA Auténtico

Desde un principio, las fuerzas represivas atribuyeron la autoría de la acción a grupos disidentes republicanos. Precisamente, las oficinas de un dominical en Dublín, «The Sunday Tribune», recibieron una llamada durante el mediodía de ayer de alguien que se identificó como miembro del IRA Auténtico, y que reclamó, usando una contraseña acordada, para este grupo responsabilidad por el ataque a la base militar.

El primer ministro del régimen británico, Gordon Brown, describió el ataque como «malicioso». «Creo que todo el país está sorprendido y horrorizado por los ataques maliciosos y cobardes contra soldados que sirven a su país», aseveró Brown. El hombre fuerte del régimen no aclaró a qué país se refería.

«Haremos todo lo posible para asegurarnos de que Irlanda del Norte es un lugar seguro y les aseguro que lleváramos a esos asesinos a la Justicia», añadió el primer ministro del régimen británico. Lugar seguro sobre todo para los cipayos, se le olvidó decir.

El viceprimer ministro irlandés, el republicano Martin McGuinness, declaró que nadie debería de palabra o hecho intentar devolver al norte de Irlanda al conflicto [por su independencia]. «Apoyé al IRA durante el conflicto, ya que fui un miembro del IRA, pero esa guerra ha acabado», recordó McGuinness, quien añadió que «los responsables de este incidente claramente indican que quieren volver o reiniciar esa guerra». Por algo será.

Rechazo de las fuerzas cipayas

Ante el ataque del IRA Auténtico contra el Ejército invasor británico, Frankie Gallagher, del Grupo de Investigación Política del Ulster, organización cercana al grupo paramilitar unionista UDA, recordó que «la gente que ha llevado a cabo este ataque no tiene mandato para sus acciones inútiles» y añadió que «las comunidades nacionalistas y republicanas irlandesas en Irlanda del Norte deben dejarselo saber alto y claro». Dan miedo las declaraciones de estos paramilitares, que siguen contando con apoyo del invasor inglés.

Las últimas bajas de militares invasores británicos en el norte de Irlanda por acciones armadas se remontan al año 1997, cuando un francotirador del IRA acabó con la vida del soldado Stephen Restorick.

SINN FÉIN

El presidente de Sinn Féin, Gerry Adams, describió el atentado como un ataque contra el proceso político, asegurando que era «equivocado y contraproductivo.»

«Los responsables no tienen apoyo ni estrategia para conseguir una Irlanda unida. Su intención es devolver a los soldados británicos a las calles. Quieren destruir el proceso más reciente y sumergir Irlanda de vuelta en el conflicto», acusó Adams.

Adams no mencionó el aspecto central del nuevo conflicto: el descubrimiento de que el jefe de la policía norirlandesa había pedido ilegalmente «apoyo» al ejército británico para su actuación contra grupos armados -ejército invasor que había viajado al norte de Irlanda, sin previa consulta con el Consejo Policial.

Según los analistas, esto es lo que justifica la acción de los disidentes, como reacción ante la presencia de las tropas de élite británicas -qué tantas muertes nacionalistas tienen en su haber- en el norte de Irlanda.

Proceso de paz tutelado

Ante la permanente presencia de la «seguridad británica» en Irlanda del Norte, y la perspectiva de que el proceso nacionalista termine como los fallidos «acuerdos de paz» centroamericanos, durante los últimos meses disidentes republicanos comenzaron a llevar a cabo acciones contra los invasores.

Cinco oficiales de Policía, dos de ellos fuera de servicio, han sido heridos en ataques con armas y explosivos en Derry, Dugannon y Castlederg (en el condado de Tyrone) y en Roslea, en el de Fermanagh.

Así mismo se han producido algunos ataques con explosivos, el más reciente a principios de febrero en Castlewellan, en el condado de Down, cuando una bomba de 114 kilos de explosivo fue desactivada.

Fuentes de las fuerzas de seguridad cipayas del norte de Irlanda consideran que la operación fue impecable, ya que no se había detectado la presencia de disidentes republicanos en el condado de Antrim con anterioridad al ataque que se registró el sábado por la noche.

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