29 abril, 2026

Ajuste del salario mínimo no cubrirá el costo de alimentos

Caracas, 28 de agosto de 2011.- Este jueves 1 de septiembre entra en vigencia el segundo tramo de ajuste del salario mínimo previsto para este año, lo que colocará la remuneración básica en 1.548,21 bolívares mensuales, según quedó plasmado en la Gaceta Oficial número 39.660 publicada el pasado 26 de abril. El aumento de 10% que queda pendiente equivale a 140,74 bolívares de incremento, y cubre el 25% de alza salarial que el Ejecutivo decretó para 2011.

Caracas, 28 de agosto de 2011.- Este jueves 1 de septiembre entra en vigencia el segundo tramo de ajuste del salario mínimo previsto para este año, lo que colocará la remuneración básica en 1.548,21 bolívares mensuales, según quedó plasmado en la Gaceta Oficial número 39.660 publicada el pasado 26 de abril. El aumento de 10% que queda pendiente equivale a 140,74 bolívares de incremento, y cubre el 25% de alza salarial que el Ejecutivo decretó para 2011.

No obstante, el avance de la inflación ha sido lo suficientemente intenso como para que un ajuste de esa magnitud todavía no sea suficiente para cubrir la canasta alimentaria con esa remuneración. El Banco Central de Venezuela informó recientemente que la inflación anualizada hasta julio era de 25,1%.

De acuerdo a los datos manejados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el gasto de una familia promedio en la cesta de alimentos básicos se ubicaba en 1.576,11 bolívares al cierre del mes de julio. Con el salario mínimo que entrará en vigencia la semana próxima se cubrirá 98,2% del costo de los requerimientos alimentarios mínimos para ese mes.

Medidas contradictorias

La desmejora es esperada por los dirigentes sindicales. Orlando Chirino, del opositor Frente Autónomo Nacional por la Defensa del Empleo, el Salario y el Sindicato (Fadess) señaló que el aumento del salario -que en realidad implica un alza de 4,7 bolívares por jornada laboral- es insuficiente, especialmente ante el escenario inflacionario de 27 a 30% que se maneja para este año.

«Hay una política de deterioro del poder adquisitivo ¿De qué sirve el crecimiento de la economía si eso no se traduce en calidad de vida?», se preguntó Chirino.

El dirigente de Fadess agregó que no solo se oponen al porcentaje del incremento salarial pautado para este año, sino también a la forma en que se acuerda ese ajuste. Desde el año 2001 la potestad exclusiva sobre el aumento de la remuneración básica recae, en la práctica, sobre el Presidente de la República, si bien la Ley Orgánica del Trabajo ordena que se instale una mesa tripartita (Estado, trabajadores y empresarios) para negociar la decisión.

Pero la inconformidad apunta también a los ajustes de sueldos que se han acordado para el sector público, cuyos trabajadores recibirán también los beneficios del incremento porque el piso del tabulador salarial para los trabajadores gubernamentales comienza con el equivalente a la remuneración básica.

Al respecto, el dirigente de la oficialista Unión Nacional de Trabajadores (Únete), Servando Carbone, indicó que el Ministerio de Planificación y Finanzas no ha llevado con claridad la política de aumentos, y agregó que existen distorsiones graves que impiden que trabajadores con dos décadas de antigüedad tengan salarios mayores a los 3.000 bolívares al mes.

A nivel general, el sindicalista aseguró que, sin duda, al alza de la remuneración mínima se la ha comido la inflación.

«A pesar de los anuncios que se han hecho, no se ha podido con la inflación y la especulación», manifestó el dirigente de la Únete.

Asimismo, resaltó que el Ejecutivo nacional ha tomado decisiones que contradicen la voluntad de controlar las subidas inflacionarias, como lo son los aumentos de los precios de los alimentos básicos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *