Antiterroristas cubanos serán resentenciados en octubre de 2009
El 13 de octubre de 2009 serán resentenciados tres de los cinco cubanos antiterroristas presos en Estados Unidos, informó hoy el espacio radiotelevisado Mesa Redonda. Recientemente, en una visita a Cuba, Thomas Goldstein, uno de los integrantes del equipo de abogados defensores del caso, explicó que el grupo ya se prepara para el proceso.
El 13 de octubre de 2009 serán resentenciados tres de los cinco cubanos antiterroristas presos en Estados Unidos, informó hoy el espacio radiotelevisado Mesa Redonda. Recientemente, en una visita a Cuba, Thomas Goldstein, uno de los integrantes del equipo de abogados defensores del caso, explicó que el grupo ya se prepara para el proceso.
A consecuencia del fallo de la Corte de Apelaciones de Atlanta quedó en claro que Antonio Guerrero, Fernando González, René González, Gerardo Hernández y Ramón Labañino no cometieron el supuesto delito de espionaje pues ni se apropiaron ni entregaron secretos del gobierno de Estados Unidos.
La Corte sólo reconoció la eliminación de ese cargo para los tres primeros, afirmó que había sido un error sancionarlos por ello, ordenó al Tribunal Distrital de Miami dictarles una nueva sentencia y se negó a aplicar la misma decisión a Gerardo Hernández y Ramón Labañino.
Goldstein aseguró en esa oportunidad que el equipo de juristas trabaja en la organización de tres esfuerzos principales, el primero de ellos destinado a lograr las mayores reducciones posibles en los incluidos en la resentencia señalada.
Punto importante será el reclamo por lograr la eliminación de las cadenas perpetuas aplicadas a Gerardo Hernández y Ramón Labañino.
En el segundo esfuerzo, posiblemente a partir de junio del próximo año, se batallará por la liberación de René González, a quien le restan menos de dos años de condena, y por reabrir el caso de Antonio Guerrero, arbitrariamente cerrado por las instancias judiciales.
El tercer esfuerzo en la estrategia corresponde más a las instancias gubernamentales, porque es posible una solución política en un caso que, realmente, tiene aspectos políticos.
La retirada por el gobierno de Estados Unidos de las acusaciones de espionaje, ya desechadas por la Corte de Apelaciones, y de conspiración para asesinato contra Gerardo Hernández, cuya anulación pidió al inicio del juicio la administración de George W. Bush, serían los pasos lógicos si realmente la Casa Blanca quiere borrar esa injusticia.