Bolivia: El «horizonte socialista» y los reclamos populares
b.bolivia.izquierda.socialista@gmail.com
En los discursos pronunciados con motivo de la segunda asunción de sus mandatos y “fundación del Estado Plurinacional”, Evo Morales y Alvaro García Linera se refirieron al “horizonte socialista” que tendría el nuevo estado.
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En los discursos pronunciados con motivo de la segunda asunción de sus mandatos y “fundación del Estado Plurinacional”, Evo Morales y Alvaro García Linera se refirieron al “horizonte socialista” que tendría el nuevo estado.
“No será fácil, quizás tardemos décadas, quizás cueste siglos, pero está claro que los movimientos sociales no pueden ser poder sin plantearse un horizonte socialista y comunitario para ser construido con la voluntad de todo el pueblo en base al bienestar, al vivir bien y con la expansión del desarrollo económico… es comunitarizar la riqueza”, dijo el vicepresidente.
Y Evo, hablando del futuro más cercano, afirmó que el nuevo Estado garantizaría “igualdad de oportunidades y justicia para todos los bolivianos, sin exclusiones… en la provisión de servicios básicos, como la alimentación, justicia, trabajo, salud y educación”. También habló de que “el enemigo es el capitalismo”.
Evidentemente estas son aspiraciones de la mayoría que vive y mantiene a su familia con su trabajo.
¿Las medidas anunciadas conducen a este objetivo?
Creemos que lo más importante no es la discusión casi académica del “horizonte socialista” que “puede tardar décadas o siglos”, sino de apuntar a resolver las necesidades urgentes del pueblo boliviano.
En este sentido queremos señalar que las medidas concretas que el gobierno ha tomado y se dispone a tomar en lo económico no conducen a esas metas. Porque mientras la economía esté controlada por los capitalistas, bancos, transnacionales y terratenientes, como lo está hasta hoy, es imposible que haya alimentación, justicia, trabajo, salud y educación, para todos. Sin quitarle la tierra a los grandes latifundistas, que se la robaron al pueblo boliviano, no se puede lograr la tierra necesaria para que los campesinos puedan vivir bien y garantizar alimentación barata para todo el pueblo. Sin que el Estado controle el cien por ciento de los hidrocarburos y minería, litio, con control obrero, popular y campesino, expulsando a las transnacionales que solo quieren saquearnos, no podrá garantizarse un ingreso estatal suficiente y trabajo en condiciones dignas. La llamada “nacionalización” permitió un aumento del ingreso estatal, pero no llevó al control real de la producción y comercialización de hidrocarburos que siguen en manos de Petrobrás, Repsol y otras transnacionales. Tampoco podrá defenderse el medio ambiente si el eje del plan económico se basa en grandes vías de comunicación para extraer nuestras riquezas naturales para la exportación y en grandes represas para producir energía para Brasil (el llamado plan IRSA). No puede haber independencia si estos proyectos se sustentan en un megapréstamo de 10 a 20 mil millones de dólares que supuestamente nos daría el Banco Mundial, según un publicitado anuncio. Ni se habló de la derogación del decreto neoliberal 21060 que mantiene en gran medida la flexibilización laboral, el desconocimiento de derechos históricos de los trabajadores.
Todas estas medidas de fondo, fueron exigidas por las grandes rebeliones populares como la guerra del agua en Cochabamba en el año 2000, o la guerra del gas que en el 2003 expulsó del poder al Goni
El MAS tiene dos tercios y la vieja derecha fue derrotada
El MAS logró, gracias al masivo voto popular, los dos tercios tanto en diputados como en senadores. De tal modo que ya no tendrá oposición legislativa que pueda frenar sus proyectos. El MAS con los dos tercios en la Asamblea Plurinacional podría, si quiere, por ejemplo, reformar la Constitución y anular los artículos que protegen a los latifundistas (la no retroactividad de la limitación de 5.000 hectáreas para los latifundios y otros artículos). Podría incluso anular los 144 cambios que se hicieron a la Constitución y volver a lo aprobado en Oruro.
La mayoría popular que luchó por expulsar al gobierno del Goni y derrotar a la derecha, por nacionalizar los hidrocarburos y terminar con el latifundio, que dio este triunfo aplastante al MAS, tiene ahora todo el derecho de exigir que se cumplan sus demandas inmediatas, así como los cambios de fondo.
Así lo han hecho los 4.800 mineros de la estatal Comibol en Huanuni con su huelga de 5 días a fin de año para que le pagaran un bono salarial adeudado. Así lo han hecho también los trabajadores fabriles de La Paz que salieron a manifestar por la modificación del Código de Trabajo y aumento salarial.
Es la hora de reclamar todas las demandas populares, que no pueden esperar décadas o siglos, porque nuestros niños necesitan alimento, salud y educación ahora, para que nuestro país tenga futuro. Los socialistas revolucionarios, que somos críticos del gobierno y sus medidas, estamos profundamente comprometidos con los anhelos y luchas del conjunto del pueblo trabajador y respetamos a la mayoría de nuestros hermanos que creen que el gobierno de Evo va en camino de solucionar las carencias populares. Pero advertimos fraternalmente que será necesario luchar para conseguir nuestras demandas. Apoyaremos, acompañaremos, seremos parte de cada lucha obrera, popular o campesina por mejorar las condiciones de vida, salario, trabajo, educación, salud o defensa de nuestro medio ambiente ante la depredación capitalista.
Llamamos a la unidad para reclamar al gobierno los cambios de fondo por los que venimos luchando: ¡anulación del decreto 21060! ¡jubilación universal financiada por estado y empresarios! ¡abajo los latifundios! ¡toda la tierra para los campesinos que la trabajen! ¡Basta de saqueo minero! ¡Toda la minería e hidrocarburos en manos del Estado y controlados por el pueblo!