Chávez lanza vivas a la dictadura capitalista de China
Durante la realización del programa televisivo «Aló Presidente», el presidente Chávez manifestó su apoyo irrestricto a la dictadura capitalista china, cerrando filas con dicho gobierno ante el otorgamiento del premio Nobel de la Paz al disidente Liu Xiabo, uno de los miles de presos políticos del régimen estalinista-burgués. Chávez recordó los estrechos lazos entre su gobierno y la dictadura capitalista china, incluyendo el endeudamiento masivo con la banca del país asiático.
Durante la realización del programa televisivo «Aló Presidente», el presidente Chávez manifestó su apoyo irrestricto a la dictadura capitalista china, cerrando filas con dicho gobierno ante el otorgamiento del premio Nobel de la Paz al disidente Liu Xiabo, uno de los miles de presos políticos del régimen estalinista-burgués. Chávez recordó los estrechos lazos entre su gobierno y la dictadura capitalista china, incluyendo el endeudamiento masivo con la banca del país asiático.
Chávez evidenció que los lazos de dependencia con respecto al capital chino se profundizarán, y que la entrega de recursos minerales, como el oro y el aluminio avanzará aceleradamente. En los últimos años, el gobierno venezolano ha comprometido la venta de petróleo, hierro, y aluminio a futuro a empresas chinas, en contratos lesivos para los intereses nacionales. Según se desprende de las palabras de Chávez, este patrón podría extenderse a recursos aún no expotados y de importancia estratégica, como el coltán.
Las empresas chinas también se han beneficiado con la entrega de bloques petroleros en la Faja del Orinoco.
Rodilla en tierra con el estalinismo burgués chino
«Por ahí sacaron un comunicado los escuálidos atacando al gobierno chino, un gobierno aliado y que ha demostrado que no hace falta atropellar a nadie para ser una potencia para bien», dijo Chávez, refiriéndose a un comunicado de la derecha opositora venezolana pidiendo la liberación del disidente premiado. Seguidamente, Chávez aseguró que si la derecha opositora llegara al poder rompería relaciones diplomáticas con China. En realidad, los gobiernos del puntofijismo mantuvieron relaciones diplomáticas con China, y el imperialismo yanqui mantiene estrechas relaciones económicas y políticas con el país asiático, convertido por obra de la burocracia estalinista en una maquila gigante donde las transnacionales superexplotan a la clase trabajadora china.
«Resulta que le dieron el premio Nobel a un ciudadano disidente contrarrevolucionario chino que está preso, y lo está por violar leyes en China, esa es su soberanía», dijo Chávez, justificando la represión y la persecución política contra la disidencia china.
«Andan en su cuarto de hora, en un paroxismo de triunfo, se creen crecidos porque dicen que ganaron las elecciones del 26 de septiembre (…) pero del gobierno norteamericano no dicen nada, de la invasión a Irak no dicen nada, la aplauden, esta oposición no dice nada de la violación de los derechos humanos en Irak, en Afganistán, del terrorista Posada Carriles que está protegido por los EEUU, eso para ellos es lo mejor del mundo», dijo Chávez, demostrando que mientras la derecha apoya los desmanes imperialistas del gobierno estadounidense, el gobierno venezolano se cuadra con dictaduras capitalistas como las de China e Irán.
«Vaya nuestro saludo y nuestra solidaridad al gobierno de la República Popular China, al camarada Hu Jintao… ¡Viva China y su soberanía, su independencia y su grandeza!», dijo Chávez, exaltado.
La dictadura burguesa priva de libertades democráticas a los trabajadores y el pueblo chino
Chávez ha dicho en varias oportunidades que su llamado «socialismo del siglo XXI», cuenta como uno de sus principales referentes al modelo desarrollado por la dictadura china a partir del viraje capitalista impulsado por Deng Xiaoping a finales de la década del 70. Cabe entonces reflexionar acerca del norte estratégico hacia el que el chavismo oficial desea enrumbar a Venezuela. China es una dictadura capitalista regentada por el Partido Comunista Chino (PCC), en la que los trabajadores no tienen libertades para organizar partidos políticos independientes o revolucionarios, no pueden organizarse en sindicatos independientes, y están a merced de la explotación en condiciones semiesclavas por parte de transnacionales, empresas estatales, y empresas de capitalistas chinos. Un gran número de empresarios chinos son miembros del PCC. Son comunes las penas larguísimas y a trabajos forzados por delitos de opinión. Junto con los EEUU, China es uno de los países del mundo donde se aplica la pena de muerte con mayor frecuencia. Además de la ausencia de libertades políticas, el régimen capitalista chino mantiene sometidas colonialmente a naciones como El Tíbet y Turquestán.