Chile: 8 días de huelga en mina de cobre La Escondida
CHILE
Huelga en mina Escondida entra a su octavo día
Escondida en Chile, la mayor mina de cobre del mundo
CHILE
Huelga en mina Escondida entra a su octavo día
Escondida en Chile, la mayor mina de cobre del mundo
Escondida en Chile, la mayor mina de cobre del mundo, entró el viernes en su octavo día de huelga que a la fecha habría costado más de 200 millones de dólares, mientras espera un pronunciamiento oficial del Gobierno sobre la legalidad de la protesta.
Las posibilidades de una salida al conflicto entre Escondida, controlada por BHP Billiton P.AXT.Ly los 2.375 trabajadores que integran el sindicato, permanecen nulas, lo que obligó a la empresa a informar a sus clientes que no podrá cumplir con sus envíos de concentrado.
En medio del estancamiento, la estatal Dirección Regional del Trabajo de Antofagasta emitirá en breve un dictamen que aclararía si el paro se ajusta o no a la ley.
Esto daría respaldo a la empresa para emprender acciones contra los manifestantes y buscar personal de reemplazo, así como para buscar apoyo de autoridades para reactivar sus faenas.
«Si este paro es ilegal, Minera Escondida tiene toda la facultad para poder despedir a sus trabajadores», dijo el secretario regional ministerial de Trabajo, Pablo García, a medios de Antofagasta.
La compañía habría sido la que pidió la aclaratoria.
La mina, ubicada en el norte del país y que aporta el 7 por ciento de la oferta mundial de cobre, ya habría dejado de extraer unas 24.000 toneladas del metal, lo que representa unos 240 millones de dólares, según estimaciones de Reuters.
La huelga también pone en jaque la meta de producción anual de cobre del país, que se ha visto este año golpeado por accidentes, otras paralizaciones y problemas con el clima.
Escondida advierte que la protesta es ilegal, al no ser parte de un proceso de negociación contractual, mientras los trabajadores aseguran que la empresa se comprometió a discutir algunos temas pendientes cuando firmó el contrato colectivo.
El sindicato pide un bono de unos 11.000 dólares, mientras la empresa ofrece unos 6.100 dólares. Operarios permanecen en el yacimiento evitando un reinicio de labores y amenazan con radicalizar su protesta.
La huelga hace prever problemas de suministro de cobre y da soporte al precio global del metal rojo, que más temprano el viernes alcanzó su mayor nivel en tres meses de 9.895 dólares por tonelada. Además desata temores sobre un posible contagio a otras faenas mineras del país.
____________________________________________________________
30-07-11 | Política
Temen que la huelga en La Escondida se extienda a otras minas del mundo
Un freno en la producción sólo en Chile afectaría un tercio de los suministros globales de cobre. Y podría contagiar a los mineros que desde Sudamerica hasta Australia reclaman una mayor tajada ante la bonanza del sector
Una huelga en la gigantesca mina de cobre Escondida de Chile, que tomó por sorpresa a la industria y sacudió a los mercados globales, amenaza con sumergir al mayor productor de cobre del mundo en nuevas turbulencias laborales.
La huelga entró el viernes en su octavo día con los trabajadores y la empresa, controlada por BHP Billiton, intentando conciliar sus posiciones en un conflicto que golpeó la producción del mayor yacimiento de cobre del planeta e impulsó los precios del metal a cerca de máximos históricos.
Conocido como un paraíso de estabilidad para las empresas mineras, que enfrentan riesgos políticos en otras partes del mundo, Chile enfrenta ahora a sindicatos más agresivos y envalentonados por los altos precios del cobre y las crecientes
protestas sociales en el país.
Los trabajadores mineros, desde Sudamérica hasta Australia e Indonesia, demandan una mayor tajada de la bonanza del cobre, lo que podría reducir las ganancias de gigantes como BHP y Anglo American.
La huelga en Escondida marca también un raro precedente en el que los trabajadores ignoraron las estrictas leyes laborales que les impiden realizar un paro fuera del período de negociaciones de los contratos colectivos. Los obreros aprovecharon una ola de protestas de estudiantes y de los operarios de la minera estatal Codelco contra el presidente Sebastian Piñera para presionar por sus demandas de bonos.
El paro, que según BHP es ilegal, es seguido de cerca por otros gremios, que lo ven como una nueva estrategia de negociación, y por las empresas, que temen que las huelgas se contagien.
«Los empresarios están inquietos. Están comenzando a llamar a los sindicatos para comenzar negociaciones anticipadas», dijo Miguel Barraza, líder sindical de la mina El Abra, controlada por Freeport McMoran. «El código de trabajo siempre ha beneficiado a los empresarios, pero eso tiene que cambiar», agregó.
Juan Carlos Guajardo, director del centro de estudios CESCO, dijo que es más probable que ahora los sindicatos de las mineras privadas adopten estrategias agresivas para obtener beneficios y lograr la prominencia política de sus colegas del sector estatal.
Las huelgas serían más impredecibles si los gremios imitaran a los trabajadores de Escondida, al dejar a las empresas con poco tiempo para prepararse y fortalecer sus inventarios antes de un conflicto prolongado. Escondida se vio obligada a suspender las ventas de concentrado a seis días de iniciada la protesta.
«Antes en Chile se veía un proceso de pocas huelgas y dentro de períodos reglados. Este es un paso en un proceso que va a continuar y vamos a ver en los próximos meses y años situaciones más difíciles de manejar en el ámbito laboral» dijo Guajardo.
La huelga en Escondida, que Barclays estima que recortó la oferta global de cobre en 17.500 toneladas, ha apuntalado los precios del metal, a pesar de las preocupaciones sobre la salud de la economía mundial.
Menor riesgo de contagio
El riesgo de que Codelco y Collahuasi, la tercera mayor mina de cobre del mundo, también inicien huelgas se redujo cuando sus gremios buscaron negociaciones con sus directorios, dijeron funcionarios sindicales. De extenderse a otras minas, el descontento laboral en Chile podría comprometer cerca de un tercio de los suministros de cobre del mundo.
Piñera acordó reunirse con los sindicatos de Codelco por primera vez esta semana para calmar las tensiones, tras una paralización de 24 horas el 11 de julio que le significó a la compañía pérdidas por casi 41 millones de dólares.
El mandatario también enfrenta un conflicto estudiantil y las demandas de otros trabajadores que exigen el aumento del gasto social en una de las economías más estables de Latinoamérica.
El descontento del sector minero en Chile se produjo cuando Piñera encendió la ira de grandes compañías mineras al elevar sus impuestos para ayudar a financiar trabajos de reconstrucción luego de un devastador terremoto el año pasado. A diferencia de otras paralizaciones del año pasado, el Gobierno se ha mostrado débil ante los recientes conflictos laborales, al rehusarse a intervenir directamente en la protesta de Escondida.
Los trabajadores de Escondida rechazaron el viernes una oferta económica de la empresa, que en un principio había abierto la puerta a una solución. BHP ha mantenido una postura dura al no elevar los bonos.
Los participantes de la industria temen que si BHP coincide con la demanda de elevar los bonos de los trabajadores, ello sentaría otro mal precedente que elevaría de nuevo el riesgo de que el malestar se extienda a otras minas.
BHP podría pagar los bonos de los empleados, que suman unos 26 millones de dólares, con un sólo día de producción. Pero ese valor parece pequeño comparado con pérdidas de producción estimadas en unos 200 millones de dólares a causa de la huelga, según cálculos de la gencia Reuters en base a la producción diaria de la mina el año pasado y los precios actuales.
«Las mineras no pueden sentarse a negociar con cada capricho de los sindicatos», dijo Colin Becker, de PricewaterhouseCoopers en Santiago. «Las mineras no pueden ser complacientes porque tienen que romper el ciclo». agregó.