Condenamos los asesinatos de los obreros de la Mitsubishi
Otra nueva masacre sufre la clase obrera venezolana, esta vez a manos de la policía del estado de Anzoátegui: Los obreros de Mitsubishi, han sido victimas de los asesinatos y la represión oficiales.
Otra nueva masacre sufre la clase obrera venezolana, esta vez a manos de la policía del estado de Anzoátegui: Los obreros de Mitsubishi, han sido victimas de los asesinatos y la represión oficiales.
Los anteriores crímenes se suman a los perpetrados tan solo hace tres meses en el estado de Aragua, contra tres dirigentes obreros de la UNT del estado, los compañeros Richard Gallardo, Luis Hernández y Carlos Requena.
Nuestros hermanos venezolanos, tiene que saber que en Colombia, los trabajadores hemos vivido un colosal genocidio, a través del cual la gran burguesía nacional y extranjera y los terratenientes, desde el poder del estado vía todos los gobiernos de liberales y conservadores, incluido el actual de Álvaro Uribe, desmantelaron absolutamente todos los derechos del pueblo trabajador. Contra esta terrible tragedia económica y social impuesta a sangre y fuego, y a manera de ejemplo, los obreros corteros de los ingenios del país, a finales del año pasado tuvieron que parar todos los ingenios azucareros, exigiendo que se desmonten las cooperativas asociadas de trabajo, por que liquidaron el contrato trabajo y la estabilidad laboral. No se gano la derrota de las cooperativas asociadas de trabajo para los obreros corteros, pero se gano a los obreros corteros para la derrota de las cooperativas asociadas de trabajo.
No nos cabe la menor duda, de que eso es lo que se proponen hacer en Venezuela: a sangre y fuego, derrotar al pueblo trabajador, para robarle sus derechos, adquiridos en grandes luchas y con muchos muertos y sacrificios, como la revolución de abril del 2002, contra el golpe contrarrevolucionario de Pedro Carmona, el breve, asilado impunemente en Colombia, y la derrota del paro sabotaje pro imperialista de diciembre/02 enero/03.
Desde esta tierra bañada en la sangre de trabajadores y de campesinos pobres, exigimos al gobierno de Hugo Chávez, castigo a los asesinos y que cesen ya mismo los cobardes asesinatos, a la vez que exhortamos al pueblo trabajador venezolano, a seguir luchando con todas sus fuerzas, sin tregua alguna, por la defensa de sus caros derechos, derechos que solo se verán garantizados plenamente, el día que el pueblo trabajador venezolano, a la cabeza del resto de su pueblo, tomen en sus propias manos, el destino de su sociedad.