17 abril, 2026

Desastre humanitario luego del terremoto en Haití

Tropas y aviones con alimentos y medicinas volaban el jueves rumbo a Haití para asistir a las víctimas de un sismo que demolió la capital de la empobrecida nación caribeña, sepultando bajo los escombros a más de cien mil personas.

Tropas y aviones con alimentos y medicinas volaban el jueves rumbo a Haití para asistir a las víctimas de un sismo que demolió la capital de la empobrecida nación caribeña, sepultando bajo los escombros a más de cien mil personas.

La Cruz Roja de Haití dijo creer que entre 45.000 y 50.000 personas podrían haber resultado muertas y unos tres millones heridas o perdieron sus hogares por el sismo de magnitud 7 que estremeció el martes la capital haitiana. Estimados del gobierno haitiano sitúan la cifra en alrededor de 100.000.

Había cadáveres por todas partes en la capital. Frente al Hospital General de Puerto Príncipe personas descargaban cuerpos traídos en camionetas. El director del hospital, Guy LaRoche, calculó que había unos 1.500 cadáveres apilados frente a la morgue.

Muchas personas podrían estar todavía atrapadas bajo los escombros de las viviendas demolidas. Asolado por más de dos siglos por el imperialismo, luego de su independencia, Haití es el país más pobre del hemisferio occidental.

Aviones con insumos comenzaron a aterrizar en Puerto Príncipe, pero los suministros aún no llegaron a los aturdidos haitianos, que deambulaban silenciosamente por las destrozadas calles de la capital, buscando desesperadamente agua, alimentos y ayuda médica.

Pobladores desesperados irrumpieron en un supermercado en la zona de Delmas, llevándose electrodomésticos y bolsas con arroz. Otros sacaban gasolina de un camión cisterna chocado.

«Todos los policías están ocupados rescatando o sepultando a sus propios familiares», dijo el propietario de una fábrica de azulejos, Manuel Deheusch. «No tienen tiempo para patrullar las calles», añadió.

Estados Unidos aprovechó la oportunidad para enviar a Haití un portaaviones nuclear y tres buques anfibios.

«Al pueblo de Haití le decimos claramente y con convicción: no nos olvidaremos de ustedes (…) Estados Unidos está con ustedes. El mundo está con ustedes», dijo demagógicamente el presidente gringo Barack Obama.

Estados Unidos participó activamente en el golpe de Estado contra Jean Bertrand Aristide e invadió militarmente a Haití en varias ocasiones durante el siglo XX.

Los sobrevivientes tenían miedo de regresar a sus precarias viviendas y dormían al aire libre, donde grupos de mujeres cantaban canciones tradicionales en la oscuridad y oraban por los muertos.

La Cruz Roja de Haití se quedó sin bolsas para cadáveres y el Comité Internacional de la Cruz Roja informó que unas 3.000 bolsas estaban en camino

Naciones de todo el mundo ofrecieron ayuda. El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Bernard Kouchner, dijo que tres aviones con 40 toneladas de equipo, médicos y personal de seguridad aterrizaron en Haití y otros dos estaban en camino.

China y naciones europeas enviaron equipos de rescate y reconocimiento, algunos con perros rastreadores y maquinaria pesada. Otros gobiernos y grupos de ayuda mandaron a Haití tiendas de campaña, purificadores de agua, alimentos y equipos de telecomunicaciones.

Muchos hospitales estaban demasiado dañados para ser usados y los médicos atendían a personas con extremidades aplastadas, heridas en la cabeza y huesos fracturados en instalaciones improvisadas donde los suministros eran escasos.

Al menos 1.500 cadáveres se encontraban dentro y fuera de la morgue del Hospital General de Puerto Príncipe, mientras camiones llenos de cuerpos descargaban a los muertos por el sismo que asoló Haití, dijo el director del nosocomio.

En la capital haitiana era posible ver los cuerpos de personas muertas enterrados bajo los escombros, a un costado de las calles o apilados en vehículos.

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