Día Mundial Contra el Abuso Infantil
El pasado 19 de Noviembre se conmemoró el Día Mundial Contra el Abuso Infantil, día en el que distintas organizaciones e individualidades se unen para realizar campañas de sensibilización y concientización sobre la cruel y vigente realidad del abuso infantil en el mundo.
El pasado 19 de Noviembre se conmemoró el Día Mundial Contra el Abuso Infantil, día en el que distintas organizaciones e individualidades se unen para realizar campañas de sensibilización y concientización sobre la cruel y vigente realidad del abuso infantil en el mundo.
Nuestra Ley Orgánica para la protección a Niñas, Niños y Adolescentes denota en su artículo 32 que todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho al buen trato y a una vida libre de violencia. Asimismo, en el artículo 33 refiere que tienen derecho a ser protegidos y protegidas contra cualquier forma de abuso y explotación sexual. Por lo tanto, el Estado debe garantizar programas permanentes y gratuitos de asistencia y atención integral a los niños, niñas y adolescentes que hayan sido víctimas de abuso o explotación sexual.
El incumplimiento de estas leyes es un delito. Sin embargo, a pesar de que existen conjuntas a tratados nacionales e internacionales para defender y proteger a los niños de la violencia en todas sus formas (maltrato físico y psicológico, abuso sexual, explotación sexual, guerras y desplazamientos) las cifras de niños abusados es cuantiosa e inimaginable, tomando en cuenta que sólo un pequeño porcentaje se atreve a hacer la denuncia y de éste surgen las estadísticas. Así tenemos que:
Según la UNICEF más de diez millones de niños sufren de explotación sexual forzada en el mundo. Esto quiere decir que hay aproximadamente 2.700 casos nuevos cada día del año.
Se estima que más de cien mil niños en América Latina son víctimas de explotación sexual comercial, quienes son raptados o vendidos por propios familiares para el nefasto negocio de la prostitución infantil fuera de su país o en regiones lejanas a la donde el niño o niña vivía.
De acuerdo con investigaciones realizadas por Rädda Barnen se registra que entre 39% – 83% de todas las niñas con discapacidades evolutivas y entre el 16% y el 32% de todos los niños con discapacidades evolutivas son abusados sexualmente antes de llegar a los 18 años de edad. Los niños con discapacidades son más vulnerables porque se cree que sus testimonios gozan de poca credibilidad a nivel judicial. Igualmente, se estima que solo uno en cada 30 casos de abuso sexual de individuos con discapacidades es reportado.
UNICEF afirma que cada año, al menos seis millones de personas menores de 18 años son víctimas de agresión física severa y de estas 85.000 mueren a causa de la violencia intra-familiar. Por consiguiente, refleja que las investigaciones existentes muestran que el abuso sexual comienza tan temprano como a los cinco años de edad, y aumenta significativamente entre los cinco y los nueve años. La información de distintos países es coincidente también en que un 70% y un 80% de las víctimas son niñas; en la mitad de los casos los agresores viven con las víctimas y, en un 75% de los casos, son familiares directos de las niñas y niños abusados.
La realidad en nuestro país no le aleja de estas cifras y cada día los niños están más expuesto a recibir cualquier tipo de abuso, los avances en esta área han permitido generar instancias legales, instituciones y entes que respondan a esta realidad; aún así siguen siendo muy pocas la instituciones estatales y privadas que se abocan a la prevención y la atención del niño abusado.
Las secuelas psicológicas y sociales son tan graves y profundas, que el tratamiento integral y las acciones generadas para evitarlo coinciden en que esta realidad es un problema de responsabilidad social y la única manera de superarlo o detenerlo es la alianza entre comunidades, organizaciones, instituciones del estado y privadas e individualidades que se aboquen a luchar por la prevención, sensibilización y el logro de mejores condiciones judiciales y de atención médica y psicológica para estos niños.
La sensibilidad social y la lucha por la igualdad y exterminación de la opresión, represión y maltrato de nuestros niños es responsabilidad de todo revolucionario.
La violencia y el maltrato son un delito, su prevención y la denuncia salva a los niños del olvido, la desolación y la injusticia. La lucha por el socialismo implica la lucha contra todo tipo de abuso de los derechos a la vida.