Dirigencia sindical de Mitsubishi llama a votar por verdugos de los trabajadores
La directiva de Singetram, el sindicato de la ensambladora de Mitsubishi en Barcelona, Anzoátegui, ha lanzado un sorprendente llamado a votar por los candidatos del PSUV en esa entidad. La dirección del PSUV en ese estado es responsable de la represión policial contra los trabajadores de Mitsubishi en enero de 2009 en la que murieron dos trabajadores (la policía responde directamente a la gobernación del estado, en manos del PSUV), y además la dirección del PSUV-Anzoátegui se ha pronunciado en numerosas ocasiones justificando la represión y los despidos en contra de los trabajadores automotrices.
La directiva de Singetram, el sindicato de la ensambladora de Mitsubishi en Barcelona, Anzoátegui, ha lanzado un sorprendente llamado a votar por los candidatos del PSUV en esa entidad. La dirección del PSUV en ese estado es responsable de la represión policial contra los trabajadores de Mitsubishi en enero de 2009 en la que murieron dos trabajadores (la policía responde directamente a la gobernación del estado, en manos del PSUV), y además la dirección del PSUV-Anzoátegui se ha pronunciado en numerosas ocasiones justificando la represión y los despidos en contra de los trabajadores automotrices.
En un comunicado de Singetram publicado por la página progubernamental Aporrea.org, la directiva sindical denuncia que su lucha contra la tercerización y la falta de seguridad en el ambiente de trabajo ha sido enfrentada con «represión, acoso y despidos masivos de la multinacional ayudada por sectores burocráticos que desde el aparato del Estado burgués y desde el interior de nuestro partido, (PSUV), tratan de frenar la lucha de la clase trabajadora».
Entre noviembre de 2009 y julio de 2010, Mitsubishi ha despedido alrededor de 300 trabajadores, incluyendo la directiva de Singetram, con el beneplácito del gobierno nacional a través del Ministerio del Trabajo. Oswaldo Vera, Franklin Rondón, y otros representantes del sindicalismo patronal rojo-rojito han apoyado abiertamente estas medidas antiobreras emprendidas por el gobierno nacional para favorecer a la multinacional japonesa, con la cual el presidente Chávez firmó acuerdos estratégicos en la Faja del Orinoco, pactados luego de un viaje presidencial a Japón, a mediados de 2009. El presidente Chávez, lejos de guardar silencio o pronunciarse a favor de la clase trabajadora, lanzó críticas a los trabajadores de Singetram luego del asesinato de dos trabajadores por parte de la policía de Anzoátegui. Chávez en esa ocasión dijo que los trabajadores perdían la razón cuando protestaban armados. La temeraria acusación de Chávez contra los trabajadores fue rebatida por el proceso judicial en el cual fueron condenados 15 efectivos policiales por los asesinatos.
Inconsecuencia y claudicación ante los verdugos de los trabajadores
El propio comunicado de Singetram llamando a votar por los candidatos del PSUV reconoce que Mitsubishi «no podría llevar sus planes contrarrevolucionarios… sin la colaboración directa de la inspectoría del trabajo y el apoyo tácito de la dirección regional del PSUV que remitió en el mes de diciembre de 2009 un comunicado de prensa a favor del despido de los trabajadores». No obstante, llaman a votar por la misma dirigencia cuya posición antiobrera denuncian, con el argumento peregrino de que de esa manera podrán «frenar a la derecha y el imperialismo», llamando incluso a pelear por conseguir las dos terceras partes del parlamento para el PSUV.