Egipto: Ejército reprime a centenares de miles de manifestantes
EL CAIRO – Un musulmano con una foto del presidente egipcio Hosni Mubarak en una protesta contra él en Estambul, el 28 de eneroVeinte personas murieron el viernes en Egipto y centenares resultaron her
EL CAIRO – Un musulmano con una foto del presidente egipcio Hosni Mubarak en una protesta contra él en Estambul, el 28 de eneroVeinte personas murieron el viernes en Egipto y centenares resultaron heridas en los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, mientras el impugnado presidente Hosni Mubarak recurría al ejército y decretaba el toque de queda en la capital y en otras dos grandes ciudades.
El presidente de la Asamblea del pueblo, Fathi Srour, declaró que «un importante anuncio» será hecho en breve, anunció el viernes en la noche la televisión.
Un manifestante egipcio despliega una bandera al confrontarse a la policía antidisturbios
En el cuarto día del movimiento de protesta más importante desde la llegada al poder de Mubarak en 1981, las señales de inquietudes se multiplicaban en el extranjero.
Estados Unidos pidió a su aliado egipcio contener a las fuerzas del orden e iniciar de «inmediato» reformas políticas.
Mubarak, cuya renuncia es exigida por centenares de miles de manifestantes en todo el país, decretó el toque de queda en El Cairo, Alejandría y Suez y movilizó al ejército para contener una ola de protesta popular violentamente reprimida.
Además, «pidió a las fuerzas armadas que se hagan cargo, junto con la policía, de aplicar la decisión y de mantener la seguridad», añadió el informe.
ElBaradei (C) en una manifestación en El Cairo
Con los 20 muertos del viernes asciende a 27 el número de personas fallecidas desde el martes en todo el país a causa de la revuelta popular.
Decenas de miles de egipcios respondieron al llamado a participar en la «jornada de la ira» a la salida de las mezquitas tras la plegaria de los viernes para pedir el fin del régimen de Mubarak, en el poder desde hace 30 años.
En El Cairo, incendiaron dos comisarías y la sede del partido gubernamental y enfrentaron a pedradas a las fuerzas de seguridad, que usaron gases lacrimógenos, cañones de agua y balas de goma para tratar de dispersarlos.
En Suez, los manifestantes incendiaron patrulleros y se apoderaron de las armas de una comisaría antes de incendiarla, indicaron testigos.
Las reyertas dejaron ya ocho muertos y decenas de heridos. Cerca de mil personas habían sido detenidas hasta el viernes por la mañana.
Las marchas están inspiradas en la «Revolución de los jazmines», un levantamiento popular que este mes provocó la caída del presidente tunecino Ben Alí, en el poder desde hacía 23 años, y generó una onda de contestación en todo el mundo árabe.
Mubarak, de 82 años, se abstuvo hasta ahora de cualquier comentario público sobre la situación.
El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea, también miembro del Partido Nacional Demócrata en el poder, llamó el viernes al mandatario a hacer «reformas sin precedentes» para evitar una «revolución».
«En ninguna parte del mundo la seguridad es capaz de poner fin a la revolución», dijo Mustafá Al Fekki a la televisión Al Jazeera.
El opositor y Premio Nobel de la Paz Mohamed ElBaradei, que se dijo dispuesto a dirigir un gobierno de transición, participó en las manifestaciones en El Cairo.
La jornada recibió también el apoyo de los Hermanos Musulmanes, principal fuerza de la oposición, que hasta ahora respaldaba sin gran entusiasmo las marchas convocadas por núcleos de jóvenes con aspiraciones democráticas.
El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo el jueves que «la violencia no es una solución a los problemas en Egipto».
Y este viernes la Casa Blanca juzgó la situación «profundamente inquietante» y llamó al gobierno egipcio a «respetar los derechos fundamentales, evitar la violencia y permitir las comunicaciones».
En el mismo sentido se expresaron este viernes el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel.
Las conexiones a internet –un instrumento que desempeñó un papel esencial en la organización de las protestas– fueron cortadas este viernes en todo el país.
«En una acción sin precedentes en la historia de internet, el gobierno egipcio parece haber dado la orden a los proveedores de servicios de cortar todas las conexiones internacionales a la web», escribió en su blog James Cowie, de Renesys, una compañía de New Hampshire (EEUU) que monitorea la transmisión de datos por internet en tiempo real.
Reina el caos en Egipto y crece la tensión en medio de nuevas marchas
Miles de personas volvieron a enfrentarse con la policía en repudio al gobierno de Mubarak: las autoridades bloquearon los accesos a Internet
El CAIRO.- En medio de la creciente tensión, reinaba un violento caos en la capital egipcia cuando miles de manifestantes opositores se volvieron a enfrentar violentamente con la policía, que respondió con balas de goma y gases lacrimógenos. Los choques representan una intensificación del mayor desafío al gobierno del presidente Hosni Mubarak, en el poder hace tres décadas.
Sin embargo, ante la amenaza de una revuelta, Egipto llevó a cabo lo que muchos especialistas en tecnología consideraban impensable para un país con una gran actividad económica en la Red: retirarse de Internet para tratar de silenciar el movimiento de protesta que se inspiró en el derrocamiento del presidente de Túnez.
El presidente Hosni Mubarak, de 82 años, no apareció en público ni tampoco hizo declaraciones desde que comenzaron las protestas el martes último, cuando decenas de miles de personas marcharon por El Cairo y otras ciudades. Aunque Mubarak todavía podría tener la oportunidad de resistirse, sus opciones son limitadas y posiblemente lo llevarán reducir su control del poder.
En tanto, anoche el gobierno desplazó una fuerza de elite para operaciones especiales en El Cairo, mientras que la violencia se disparó fuera de la capital y se replicaron los pedidos para que se tomaran las calles tras las oraciones del viernes.
Ayer, por segundo día consecutivo, las protestas terminaron en enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, en los que murieron dos personas, con lo que se eleva a seis la cantidad de víctimas mortales desde que comenzaron las marchas. Además, hubo decenas de heridos y cientos de detenidos, entre ellos, por lo menos 26 periodistas.
El Cairo se convirtió en un campo de batalla, donde cientos de personas, en su mayoría jóvenes, reclamaban un cambio político, mayor libertad, el fin de la ley de emergencia -que prohíbe las manifestaciones sin permiso del gobierno y habilita a las autoridades a hacer arrestos sin presentar cargos- y la salida del mandatario egipcio.
Estas manifestaciones responden a una convocatoria que nació en Internet, poco después de la caída del presidente de Túnez, Ben Alí, el pasado 14. El grupo opositor egipcio 6 de Abril, uno de los principales promotores de estas multitudinarias protestas, instó ayer una vez más a proseguir con las manifestaciones hasta lograr la renuncia de Mubarak.
Egipto: hay 13 muertos y más de 1.000 heridos
Viernes 28 de Enero de 2011 19:08 | Una multitud protesta en El Cairo contra el contra el régimen del presidente Mubarak. Recrudecieron los enfrentamientos con la Policía.
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Manifestantes egipcios salieron a las calle para repudiar al gobierno de Mubarak.
EL CAIRO, Egipto.- Como consecuencia de las protestas de ciudadanos contra el Gobierno de Egipto en la ciudad de Suez, al menos 13 personas murieron y otras 75 resultaron heridas, según informaron fuentes médicas. Si bien no se especificó si las victimas mortales fueron manifestantes o policías, las fuentes agregaron que 1.030 sufrieron heridas durante el conflicto en El Cairo.
Los enfrentamientos entre policías y manifestantes cobraron mayor intensidad esta tarde y convirtieron en la mayor de las demostraciones de rechazo que se vivió en los países árabes tras la revolución tunecina. Las revueltas se suceden en las principales ciudades, por el Gobierno del presidente Hosni Mubarak, se vio obligado a decretar el toque de queda.
Hubo incendios en varios edificios gubernamentales. El más significativo fue el de la sede del Partido Nacional Democrático, la formación oficial del régimen.