17 abril, 2026

El alza será de 60%

La devaluación del bolívar, implícita en las medidas adoptadas por el Ejecutivo en fecha reciente, afectará el costo de la vida.

La devaluación del bolívar, implícita en las medidas adoptadas por el Ejecutivo en fecha reciente, afectará el costo de la vida. El Índice de Precios al Consumidor sufrirá un incremento tanto más alto cuanto más dependientes seamos del comercio exterior para satisfacer nuestras necesidades. Venezuela importa 95% de los alimentos y materias primas de origen agrícola, lo cual equivale a declarar que una devaluación como la acordada tiene una repercusión del cien por ciento en el caso de las mercancías a las cuales acabamos de aludir.

El caso de la industria es el mismo, pero la dependencia del exterior se manifiesta de otra manera. Los bienes industriales se elaboran en el país en una proporción mucho mayor, pero se utiliza casi 100% de materias primas importadas. Tanto las materias primas elementales, como el algodón para las telas o el cuero para el calzado, como materias primas de mayor solera técnica, provienen en más alta proporción del exterior. De todas maneras, la industria venezolana es una maquila atípica, porque no se importan las materias primas para luego vender los bienes elaborados con ellas al exterior, sino que se ofrecen en el mercado nacional.

Es fácil entonces determinar desde ahora el incremento probable del índice de precios para el consumidor como consecuencia de la devaluación. Habría que empezar la operación de cálculo sumando los dos tipos de cambio controlados, el de 2,60 y el de 4,30 bolívares. Esta operación nos lleva a un resultado de 6,90 bolívares por dólar. Al dividir esa cifra entre dos tendremos 3,45 que sería el tipo de cambio promedio. Este nuevo tipo de cambio sobrepasa al que rigió hasta el lunes 11 de enero en 1,30 bolívares. Este diferencial rebasa al tipo de cambio de 2,15 en 60%. Será ese el incremento en el costo de la vida, o diciéndolo con la expresión más técnica que venimos usando, el Índice de Precios para el Consumidor, que va a sufrir un recargo, encarecimiento o alza de 60%.

La realidad no será igual con exactitud a este 60%, pero es imposible hoy, antes de haberse producido el impacto inflacionista o de haberse registrado los fenómenos alcistas inherentes a la devaluación, obtener cifras más precisas. En este momento no hay cifras con las cuales elaborar índices y promedios ponderados, sólo pueden manejarse los llamados promedios simples. Sólo cuando tengamos cifras de demanda, tanto de bienes de capital como de bienes de consumo, tendríamos la posibilidad de medir con exactitud rigurosa el efecto de las medidas. No será muy grande la diferencia entre el impacto exacto y éste que hemos calculado. Las diferencias entre ese porcentaje de repercusión exactísima y el calculado por nosotros no será mayor de dos puntos porcentuales.

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