El ganador se lo lleva todo con la fórmula mayoritaria de la LOPE
La Ley Orgánica de Procesos Electorales aprobada por la Asamblea Nacional consagra una fórmula electoral virtualmente mayoritaria y abriría a una tercera etapa en el sistema electoral venezolano.
La Ley Orgánica de Procesos Electorales aprobada por la Asamblea Nacional consagra una fórmula electoral virtualmente mayoritaria y abriría a una tercera etapa en el sistema electoral venezolano.
Así lo asegura el especialista en sistemas electorales, Edgard Gutiérrez, quien añade que además se institucionaliza la desvinculación del voto lista del nominal, implantando un sistema electoral paralelo que atenta contra la proporcionalidad. Insiste en que las llamadas «morochas» son consagradas, porque el partido dominante podrá tener diputados nominales y ellos no se descontarán de la lista que es considerada de manera independiente.
«En un estado donde se elijan 15 cargos a un cuerpo colegiado, si tienes una votación homogénea puedes llevarte los 12 uninominales y hasta uno o dos más por lista, para un total de 14. Esto es casi el 90% de los escaños». Amplía que se aplicaría la regla «determinada porque la mayoría se lo lleva todo».
Según Gutiérrez, el sistema electoral venezolano ha sido desde 1958 sido proporcional. Hasta 1988 se utilizó la representación por listas cerradas y bloqueadas.
Detalla que en ese mismo período se aplicaba una corrección que era la elección de diputados adicionales. «Eso le permitió llegar al Congreso a Pedro Ortega Díaz del PCV, David Nieves de la Liga Socialista, José Vicente Rangel, es decir, la izquierda en su momento que era minoría».
Prosigue que «a partir de 1993 se introduce la personalización del voto, pero la pauta sigue siendo la representación proporcional puesto que el número de escaños que recibirá cada partido se determinaba sobre el total obtenido por el voto lista».
Sin embargo, existe una excepción que es la de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente, en el cual se usó un sistema mayoritario con voto uninominal en 100%. «En esta ocasión el chavismo con el 60% de la votación obtuvo el 90% de los escaños», agrega Gutiérrez.
No obstante, la representación proporcional ha sido una constante. Resalta que hasta el momento, sin contar la recién sancionada Ley Orgánica de Procesos Electorales en Venezuela se han aprobado desde 1958 quince leyes electorales.
«Hasta 1988 las fórmulas utilizadas están orientadas hacia la representación proporcional».
A finales de la década de los ochenta se abre paso a la representación proporcional personalizada. El esquema de 50% y 50% para el sufragio uninominal y por lista.
A partir del año 2000, cuando se aprueba el estatuto electoral del Poder Público, se aplica la proporción 60% para los cargos nominales y 40% para los lista.
La próxima elección de cuerpos colegiados que haya en Venezuela, tendrá el sistema paralelo establecido en la Lope, «de personalización del sufragio para los cargos nominales y de representación proporcional para los cargos de la lista».
El más votado arrasa
Los sistemas electorales convierten los votos emitidos en escaños ganados por partidos y candidatos. Pueden ser mayoritarios y de representación proporcional. En los de mayoría los candidatos o partidos con más votos son declarados ganadores. Buscan construir mayorías sólidas porque dan ventaja al partido más votado. El sistema en México y Colombia es mayoritario en el senado a cámaras de diputados. La proporcionalidad tiene como fin reducir la disparidad que pueda existir entre el porcentaje de la votación nacional que le corresponde a un partido político y su porcentaje de escaños en el parlamento: si un partido tiene 40% de los votos, debe obtener más o menos 40% de los escaños. Con el sistema anterior al que está en la Ley Orgánica de Procesos Electorales los cargos de cuerpos electorales colegiados se elegían 60% por la vía uninominal y 40% por listas. Se restaban los cargos uninominales de los listas. Para calcular los cargos listas, se usa el método D´Hont: se dividen los votos entre el número de cargos, y ellos se van otorgando de mayor a menor. La ley aprobada por el parlamento desvincula los diputados uninominales de los listas. Es por eso que, además los escaños por nombre y apellido que obtenga un partido también podrán participar en la adjudicación de las listas. Entonces, el que obtenga la mayoría de los votos, llevará la delantera al aplicarse el método D´Hont a sus candidatos listas. Por ejemplo, si una organización acumula más del 50% de los sufragios, y además dobla los que sacó la segunda organización, se quedará con el siguiente cargo lista. Así, los votos obtenidos por la minoría no tendrán representación.