8 diciembre, 2025

El Gobierno de Chávez y el PSUV sufrieron una dura derrota política

El pasado sábado 9 de octubre se realizó en Valencia el plenario nacional de la Unidad Socialista de Izquierda, en el cual se discutió el balance general de los resultados electorales del pasado 26 de septiembre. A partir de este lunes 11 de octubre, entrará en circulación un suplemento del periódico «Voz de los Trabajadores», que sintetiza los elementos centrales del balance discutidos y aprobados por la reunión nacional de la USI.

El pasado sábado 9 de octubre se realizó en Valencia el plenario nacional de la Unidad Socialista de Izquierda, en el cual se discutió el balance general de los resultados electorales del pasado 26 de septiembre. A partir de este lunes 11 de octubre, entrará en circulación un suplemento del periódico «Voz de los Trabajadores», que sintetiza los elementos centrales del balance discutidos y aprobados por la reunión nacional de la USI.

Por más que el gobierno intente esconderlo detrás de una manipulación interesada de los números, los resultados electorales se constituyen en una dura derrota política para Chávez y el PSUV. Por segunda vez en 11 años –la primera fue la derrota en el revocatorio de la reforma constitucional- el chavismo obtiene menos votos que la oposición (MUD y PPT). El PSUV quedó debajo de ambos por unos 300 mil votos.

Sólo la reestructuración de algunos circuitos, y el tramposo y antidemocrático sistema electoral, hecho a la medida del PSUV –y con el silencio cómplice de la MUD- evitó que sea minoría en la Asamblea Nacional. Pero a pesar de estas artimañas, el chavismo perdió los ansiados 2/3 y hasta los 3/5 de la AN, por lo que no puede aprobar a su antojo leyes habilitantes, ni orgánicas, así como tampoco designar a los integrantes del TSJ, Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Contraloría y CNE.

Lo ocurrido sólo se explica por el hecho de que se hizo efectivo un voto castigo de millones de personas contra el gobierno, y al mismo presidente Chávez, cansados de las mentiras y promesas incumplidas de estos últimos 11 años.
Con el voto, los venezolanos castigaron una política antiobrera y antipopular. Se castigó la ineficiencia y el burocratismo hecho patente con la grave crisis eléctrica que padece el país, la falta de agua, la carencia de vivienda, la inseguridad, y el deterioro alarmante de los servicios públicos. Se castigó una forma intolerante, represiva y autoritaria de gobernar.

Con el voto, el pueblo venezolano le hizo saber a Chávez que está harto de sus atropellos, de los salarios miserables, de la falta de alimentos, de la carestía de la vida. Harto de empleos precarios, de tercerización del trabajo, como en el caso de los empleados públicos, donde más del 60% se mantienen en la incertidumbre con contratos a tiempo determinado.

El pueblo votó contra el incumplimiento de los contratos colectivos, contra el desempleo, la persecución contra los que nos oponemos o luchamos en defensa de los derechos laborales y democráticos. El pueblo en las urnas le hizo saber al gobierno que no quiere vivir con cortes de luz y agua, ni comida podrida. Que ya no puede seguir haciendo oídos sordos a los reclamos o, peor aún, despedir, perseguir, o aplicar retaliaciones contra los trabajadores en sus lugares de trabajo, que critiquen, cuestionen, exijan sus derechos, o simplemente, no se pongan la franela roja, rojita, o asistan obligados a las marchas y concentraciones oficialistas.
El pueblo le dijo BASTA!!! a la criminalización de la protesta, que se ha traducido en detención a dirigentes obreros, estudiantiles, campesinos e indígenas, medidas cautelares, y restricción de los derechos democráticos.

Ese es el mensaje mayoritario de los trabajadores y el pueblo en estas elecciones. Eso es lo que debe empezar a cambiar desde ahora. Para lograr esto llamamos al pueblo, a los trabajadores, a los jóvenes, a organizarnos y movilizarnos.
Que no se confunda la MUD: el pueblo votó por ellos “con el pañuelo en la nariz”

Tal como alertamos en la campaña, fue la derecha organizada en la Mesa de la Unidad (MUD) quien, lamentablemente, capitalizó ese voto castigo. Logró casi el 48% de votos. Pero que no se confundan estos dirigentes representantes de los intereses empresariales. Los votos que obtuvieron mayoritariamente no son de ellos, no son votos “pro imperialismo yanqui”.

Una minoría votó con esta idea. Pero la mayoría de los trabajadores y sectores del pueblo, votaron por estos personajes que representan el pasado adeco-copeyano, “con el pañuelo en la nariz”, con el único objetivo de castigar a Chávez y el desastre gubernamental, sin darle un cheque en blanco, ni apoyar la política patronal de la MUD. Tal es el desastre al que nos está llevando el chavismo, que se prefirió votar por estos políticos de la vieja oligarquía, con tal de garantizar la derrota de Chávez y el PSUV.

Luchemos para que el gobierno no continúe con su política repudiada en las urnas

Las elecciones pasaron pero los problemas obreros y populares continúan. A pocos días de las elecciones, ya los profesores y trabajadores de las universidades se movilizaron, realizando el pasado jueves 30 una gran marcha con más de 3.000 personas reclamando sus derechos en Caracas. Y así, otros sectores continúan luchando: los trabajadores del Ipasme de Portuguesa están en huelga de hambre; los periodistas y trabajadores de la Cadena Capriles, luchan por su contrato; las comunidades cortan vías exigiendo vivienda y servicios.

Chávez, aun golpeado, no da señales de aceptar su derrota y retroceder fácilmente con su política antipopular. Por el contrario, en su debilidad, busca mostrarse “fuerte” y lanza medidas como la supuesta “nacionalización” de Agroisleña, que ha sido repudiada por sus trabajadores y los pequeños productores afectados, que no fueron consultados.

Chávez dice que es para avanzar al “socialismo”, tratando de engatusar a las bases honestas del chavismo, confundidas con la derrota electoral. Afirma que esta medida es para combatir la inflación, a los “capi-talistas” y para lograr la “soberanía alimentaria”. Pero esta es una nueva mentira. Esto es sólo una nueva compra –venta de una empresa, a precios de mercado, para beneplácito de los empresarios. Ya llevamos años de falsas “nacionalizciones” que no tienen nada que ver con el socialismo. Estas son simples compras de empresas que en manos de un gobierno patronal con discurso “socialista”, terminan en liquidación de las conquistas de los trabajadores, desconocimiento de los contratos colectivos, de los sindicatos, del derecho de huelga, y en jugosos negocios turbios que sólo benefician a los boliburgueses y burócratas corruptos.
En el caso de la producción agropecuaria, el gobierno desde hace años controla 2, 9 millones de hectáreas y los resultados están a la vista. La corrupción y los negociados de los empresarios amigos, dizque “socialistas”, han llevado a que sigamos importando el 60% de lo que se consume, caiga la producción agropecuaria y siga el alza de precios de los productos básicos.

Y como si esto fuera poco, en el país del desabastecimiento y la inflación más alta del continente en los últimos 5 años, se dejaron pudrir miles de toneladas de alimentos. ¿Esto es socialismo? ¿Esto es beneficio para el pueblo? Por supuesto que no. El pueblo así lo comprendió y por eso castigó al gobierno.
Los socialistas de la USI no estamos del lado de los patrones explotadores de Agroisleña, estamos con los trabajadores de esa empresa, y con los pequeños productores que repudian la medida del gobierno y defienden sus conquistas. Estamos con ellos, los cuales en asambleas, han repudiado la medida inconsulta del gobierno, han salido a la calle a defender sus derechos, y cortan vías reclamando ser escuchados, como el caso de los pequeños productores de Portuguesa, Zulia, Mérida, y otros estados.

Este es el camino para parar y derrotar la política anti-popular del gobierno que fue castigada en las urnas.
No podemos abrir la falsa expectativa que la oposición patronal de la MUD resolverá ningún problema de los trabajadores y el pueblo en la nueva AN. Sólo la lucha, la organización y movilización de los trabajadores y el pueblo podrá parar esta política de Chávez.

Ese es el camino que recorren los profesores y trabajadores de la UCV y otras universidades, que salieron a la calle a reclamar por sus salarios y por mayor presupuesto educativo; los obreros de la empresa Efe o los trabajadores de la Cadena Capriles.

Con la derrota que le propinamos al gobierno ahora estamos más fuertes y podemos luchar y ganar. Es hora de seguir organizándonos, movilizarnos y pelear por los reclamos pendientes. Comenzando por exigir la inmediata libertad de los dirigentes presos por defender sus derechos, como Sabino Romero y Rubén González. Y el cese de las persecuciones y la inmediata reincorporación de dirigentes despedidos, como los petroleros, los de Mitsubishi, los funcionarios públicos, empresas básicas de Guayana, etc.

Hay que apoyar a todos los que están en lucha, como los trabajadores de Agroisleña y los pequeños productores contra la falsa e inconsulta “expropiación”; a los universitarios, para que se respete la Homologación, se aumente el salario y se paguen las deudas. Reclamemos que se de un inmediato aumento general de salarios; se cumplan los contratos colectivos; se discutan los que aún están pendientes, como el contrato de la administración pública, se paguen los pasivos que nos adeudan los patronos públicos y privados, y se reenganche a más de 3.000 trabajadores que tienen providencias a su favor.

Que se respeten las condiciones de seguridad laboral y los derechos de los trabajadores con enfermedades ocupacionales. Que se ponga en marcha un plan de emergencia laboral que garantice trabajo para todos y se tomen medidas efectivas contra la inseguridad, los cortes de luz y agua. Que los actuales diputados de la Asamblea Nacional, derrotados, no sancionen ninguna de las leyes que le siguen otorgando más poder a Chávez, a sus jueces, a su política antipopular, y mucho menos que se aprueben leyes laborales, como por ejemplo la Ley Orgánica del Trabajo.

Desde la Unidad Socialista de Izquierda llamamos a la unidad de todos los sectores sindicales y populares que estén por estos objetivos para buscar formas de coordinación, para solidarizarnos con los que luchan por su salario o en defensa de su fuente de trabajo en Agroisleña, en la Polar, en Helados EFE, en Carbonorca, en Sidor, en PDVSA, en Mitsubishi o en las universidades.

Es necesario construir la Unidad Socialista de Izquierda (USI), “el partido de los trabajadores”

Más allá de la polarización, se evidenció en estas elecciones que hay un amplio espacio para construir una alternativa de izquierda, verdaderamente revolucionaria y socialista. Antes de las elecciones las encuestas reflejaban el repudio de una amplia franja de la población a los dos polos burgueses (PSUV y MUD), esto se concretó en una votación cercana a los 400 mil votos obtenida por el PPT, los independientes y nuestros candidatos. En el marco de una gran polarización, esta votación tiene un gran valor, y pone en evidencia que sí hay un espacio para levantar una política alternativa al gobierno y la derecha opositora. Esto coloca en el tapete la corrección y justeza de nuestra política de unidad electoral con el PPT y sectores independientes.

Lamentablemente ya hay sectores del PPT, como el gobernador Henry Falcón, que se pronunció por sumarse a la MUD. Nosotros decimos que ahora más que nunca hay que dirigirse hacia esos sectores, manteniendo nuestra independencia respecto al partido de gobierno y la MUD, y batirse por ganarnos ese espacio, para desde allí construir una alternativa socialista revolucionaria, ligada a las luchas obreras y populares.

Muchos trabajadores, jóvenes y sectores populares simpatizaron con los candidatos y las propuestas que hicimos desde la USI. Coincidían con que “no había que votar ni al PSUV, ni volver a la IV República” y que eligiéramos “trabajadores para la Asamblea Nacional”. Pero pesó más la polarización, el “voto castigo” contra el gobierno.

En el marco de una brutal polarización por el voto útil, los candidatos de la USI encabezados por Orlando Chirino y José Bodas, hicimos una fuerte y entusiasta campaña clasista -en la tarjeta del PPT-, en fábricas, barrios populares y universidades. Y recibimos más de 12.000 votos en los circuitos que participamos en 9 estados.

Esta campaña nos ayudó a mostrar que hay honestos dirigentes obreros, populares y juveniles que nos estamos organizando en la USI y queremos seguir dando la pelea por el verdadero socialismo, con democracia, sin miseria ni opresión. Que es necesario y fundamental construir una real alternativa política socialista, de los trabajadores, para derrotar la política de Chávez y el PSUV y para cerrarle el paso a la derecha opositora proyanqui de la MUD, que es enemiga de los trabajadores y el pueblo.

Llamamos a todos aquellos queapoyaron con su voto a nuestros candidatos en Distrito Capital, Aragua, Anzoátegui, Carabobo, Miranda, Mérida, Cojedes, Falcón y Zulia, así como también a los que no lo hicieron pero coinciden con nuestras propuestas, y quieren luchar por ellas, a sumarse a la Unidad Socialista de Izquierda, a ayudarnos a construir un verdadero partido socialista revolucionario, un partido de los trabajadores.

En nombre de la Unidad Socialista de Izquierda
Orlando Chirino, José Bodas, Emilio Bastidas, Luis Díaz, Antonio Manrique, Sonia Gallardo, Sixto Hernández, Iván Freites, Francisco “Fran” Luna, Robert González, Yovelina López, Simón Rodríguez Porras, Jhonny Parra, Sonia Mejías, Fabricio Briceño, Armando Guerra, Esperanza Hermida, Nieves Rebullén, Héctor Rincón, Juan Martínez y Miguel Ángel Hernández

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