Ensañamiento brutal del gobierno contra los trabajadores de Mitsubishi
En un nuevo zarpazo gubernamental contra la clase obrera, el Ministerio del Trabajo emitió 10 calificaciones de despido contra trabajadores de la Mitsubishi, con lo que suman ya 15 los trabajadores despedidos por haber realizado una huelga el 11 de febrero de este año. Ante el descontento generalizado, ayer la planta de la empresa fue desalojada, y los gerentes amenazaron con llamar a la Guardia Nacional para que reprimiera a los trabajadores.
En un nuevo zarpazo gubernamental contra la clase obrera, el Ministerio del Trabajo emitió 10 calificaciones de despido contra trabajadores de la Mitsubishi, con lo que suman ya 15 los trabajadores despedidos por haber realizado una huelga el 11 de febrero de este año. Ante el descontento generalizado, ayer la planta de la empresa fue desalojada, y los gerentes amenazaron con llamar a la Guardia Nacional para que reprimiera a los trabajadores.
Irónicamente, los verdugos de los derechos laborales de los trabajadores, operan desde una Inspectoría del Trabajo que lleva el nombre de Alberto Lovera. Un grupo de trabajadores de la automotriz la rebautizaron como «Inspectoría del Trabajo Carlos Andrés Pérez», de manera que no siga se ofendiendo la memoria de Lovera, y al mismo tiempo señalar a los adecos rojo-rojitos del gobierno.
El presidente Chávez pactó con la Mitsubishi una alianza en función de la explotación petrolífera en la Faja del Orinoco, y su gobierno se ha encargado de castigar duramente la rebeldía obrera en la ensambladora de esa transnacional ubicada en Barcelona.
Los despedidos son: Jesús Chaguán, Freddy Lebel, Adolfo Fuentes, Frank Silva, Ely Borges, Carlos Arias, Omar Bello, José Campos, Jeckson Betancourt y Luis Buriel, Polo Lezama, Jesús López, José Marea, Jamir Perales y José Guaramata.
Entre los despedidos se encuentran trabajadores que formaban parte de una comisión de diálogo con la patronal.
Con un cinismo insuperable, el Ministerio del Trabajo justifica los despidos por «falta grave a las relaciones laborales» y «abandono del puesto de labores».
Omar Bello, uno de los despedidos, denunció al diario El Tiempo que desde ayer en la mañana viene siendo seguido por vehículos sospechosos, pertenecientes a las empresas Mitsubishi y Hyundai. “Si algo nos pasa, responsabilizamos a MMC y al Mintrass”, denunció.
Definitivamente el gobierno nacional está decidido a ir hasta el final para liquidar la lucha obrera en Mitsubishi. En enero del año pasado, la policía de Anzoátegui, a cargo del gobernador del PSUV Tarek William Saab, arremetió a balazos contra una huelga que se realizaba en la ensambladora de automóviles ubicada en Barcelona, matando a dos trabajadores e hiriendo a varios más. Frente al abominable crimen, el presidente Chávez dijo que los trabajadores perdían la razón de sus reclamos cuando estaban armados, insinuación que fue desmentida por los trabajadores. Semanas más tarde, la ministra del Trabajo, Cristina Iglesias amenazó con desplegar la represión de la Guardia Nacional contra los trabajadores si no levantaban la huelga. A finales del año pasado, el Ministerio del Trabajo emitió calificaciones de despido contra más de 150 trabajadores, incluyendo casi todos los dirigentes del sindicato.