Ex portuarios se sienten burlados tras 19 años de deuda gubernamental
El mes pasado los 3 mil 600 empleados del extinto Instituto Nacional de Puertos (INP), cumplieron casi dos décadas peleando con el Estado por la cancelación de las prestaciones sociales que aún no han llegado a sus bolsillos.
El mes pasado los 3 mil 600 empleados del extinto Instituto Nacional de Puertos (INP), cumplieron casi dos décadas peleando con el Estado por la cancelación de las prestaciones sociales que aún no han llegado a sus bolsillos.
En todo el país se cuentan 11 mil 500 afectados, pues en el gobierno de Carlos Andrés Pérez se efectúo la asignación de las transacciones del puerto a los gobiernos regionales, los obreros fueron despedidos y cada administración de turno se ha lavado las manos sin darle respuesta al asunto.
La carencia de una respuesta que termine de poner el dinero en sus manos, es lo que los impulsó a planificar una movilización a la ciudad de Caracas el próximo miércoles 2 de junio, según lo dijo Jesús Galea, miembro del comité por la defensa de los ex portuarios de la terminal marítima carabobeña. Decenas de hombres y mujeres dieron su apoyo a la medida propuesta este sábado durante una reunión que sostuvieron los antiguos trabajadores portuarios en la sede del sindicato de Dianca.
Lo acordado
El 29 de mayo de 2008 los trabajadores firmaron un convenio con la directora del departamento de Revisión de Documentos de Puertos, Xiomara Navarca, y con representantes de los ministerios del Trabajo y Finanzas, asesores legales del Ministerio de Infraestructura y la Fiscalía.
En el documento se estableció que en 45 días se les pagaría la deuda. También se acordó otorgarles 6 mil bolívares fuertes por cada año trabajado en el INP, y serían 621 mil millones para la cancelación total de la deuda portuaria.
Dos años más tarde, ni un bolívar de los prometidos han visto los afectados, por lo que manifiestan sentirse burlados. “Estamos desesperados, nos estamos muriendo de mengua, nos tienen engañados con el cuento de que deben pedir un crédito adicional”, exclamaron algunos con preocupación.